Nach Genre filtern
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

- 2541 - Lc 14, 15-24: Mesa del Reino
1) Gente: Vos sabes que mi parroquia es gigante. Comienza en las periferias de San Miguel de Tucumán y termina en el límite con Salta, más de 19 capillas y más de 78 km que recorrer, lugares de ciudad, de campo, de montaña. Te presento dos situaciones que me hicieron pensar mucho. Por un lado, la de una familia que conocí, en las montañas. Una casa humilde, donde la puerta es una tranquera, no tiene ni timbre. Cuando paso por ahí golpeo, y aparece don Juan, que me dice: “Pase, que usted es de la casa”, y ya preparan cosas para tomar el mate y me llevan huevos recién sacados para que tenga en la semana. Es ver la generosidad pura en la pobreza. Es un lugar rico en amor y, como diría el proverbio: “En casa del sabio abundan las riquezas y el perfume, pero el necio todo lo tira”. También me tocó visitar a una familia de una posición estable, en una zona bien importante de Tucumán. Si bien no es una zona de mi parroquia, fui a visitarlos como amigos, ya que nos conocemos desde el colegio secundario. La casa parece de Hollywood: hasta el timbre es increíble. Por dentro parecía un hotel. Lo curioso es que, cuando me senté y me puse a conversar con este amigo, a quien conozco desde los 16 años, me contó el estrés que pasaba por mantener ese estilo de vida. Me dijo: “Luis, en algún momento temo que todo se desplome”. Me mostró la cantidad de pastillas que toma para el insomnio y el miedo al fracaso. Cuando yo vi la casa de afuera, creía que era el éxito andante. Hasta me dijo que ni disfrutaba la casa, porque se iba temprano y volvía tarde, como también dice el proverbio: “Algunos suelen decirse ricos, pero no tienen nada”. Hoy plantéate cómo vivís y fíjate si vives en la abundancia material, pero en la carencia espiritual, que terminas siendo una persona tan pobre que lo único que tienes es dinero o podés ser una persona que vive en la abundancia espiritual, aunque siempre comas un plato de guiso, pero abierta a compartir el plato con el otro.
2) Preparado: Acordate de que Dios a todos nos da dones. Por eso, para trabajar un don, es necesario tener en claro que uno debe tener disciplina y práctica. Como diría un cura amigo: “El cementerio está lleno de gente con sueños y dones”. Por eso, cuando uno tiene un don y no le agrega disciplina, ese don puede caerse, porque la disciplina alimenta el don y te hace sabio en la vida. Y el sabio es alegre.
3) Comprado: Hay dos cosas que tenemos que evitar en la vida: “compararnos con los demás y esperar algo de los demás”. Por eso, no dejes de volver a tu relación con Dios y, como decía Carlo Acutis: “Todos nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias”. Algo bueno está por venir.
Tue, 03 Nov 2026 - 03min - 2540 - Mt 25, 31-46: Vengan, benditos de mi Padre
1) La Iglesia: Como vos sabes, hay tres tipos de Iglesia: triunfante, purgante y peregrinante. La Iglesia triunfante se refiere a lo que celebramos ayer, el 1 de noviembre: aquellos que gozan de la presencia de Dios y son almas que están gozando del cielo. Son aquellos seres hermosos que nos ha regalado Dios para saber que la vida eterna existe. Y esas personitas nos iluminan y nos iluminaron en esta vida, nos recordaron que Dios está. La Iglesia purgante es la que estamos celebrando hoy. Pedimos por aquellos que están purgando sus pecados y buscan llegar al cielo. Están ahí. Necesitan de nuestras oraciones y misas, para que puedan estar contemplando el rostro de Dios. Necesitan que nosotros les demos una manito. Hoy tenemos que dedicarlo completamente a ellos, rezando por ellos y ofreciendo misas. De paso, si te haces una visita al cementerio, te ganas indulgencias. Hay que ayudar a las almas del purgatorio. Ellas quieren ya estar con Dios. Ellas están purgando, están haciendo una limpieza, si se quiere, para poder llegar al cielo. Luego tenemos la Iglesia peregrinante, el tercer tipo de Iglesia, la cual formamos vos y yo, sí, los que caminamos, los que estamos en este mundo y la luchamos día a día contra las luchas que nos tira Satanás para quitarnos la paz y recordarnos que nuestra vida está apuntada al cielo. Somos la Iglesia peregrina, los que caminamos juntos por el mismo objetivo. Hace un tiempo leí a un autor que explicaba algo así: el 31 se celebra Halloween, porque el diablo hace una contrapartida al 1 de noviembre, pues el 1 celebramos las almas que Dios conquistó y están en el cielo con Dios; mientras que el 31 de octubre el diablo, enojado, celoso, celebra las almas que tiene en su poder, en el infierno, por eso celebran disfrazados de demonios, de diablos, de brujas. Me llamó mucho la atención y hoy te lo comparto, de paso recordándote que Halloween no es parte de nuestra fe ni de nuestra cultura. Viene de los celtas.
2) Tu hermano: Lo que haces en esta vida tiene implicancia y resonancia divina. Por eso lo que importa es que seas una buena persona y luches para llegar a ello, no hacer el mal a nadie y evitar complicar la vida a los demás. Esta vida es para compartir, es corta, pero también es hermoso vivir. Se hace más hermoso cuando ayudamos al prójimo y logramos que el otro se contagie de la felicidad, de la alegría. Un cristiano no puede ser feliz a costa de otro, del sufrimiento del otro. No dejes de hacer el bien, aunque muchas veces creas que a los malos les va mejor. Que tu vida sea un orgullo para todos los que te rodeamos, amando a Dios y haciendo lo mejor posible lo que tengas que hacer.
3) Cuando te vimos: El egoísmo y la soberbia son dos bichos bien complicados, que nos pueden complicar la existencia. Es tu capacidad de tener un corazón generoso y abierto lo que te lleva a mirar a los que te rodean. Eso te lleva a salir de ese mundo de nubes que uno muchas veces se crea por sí mismo. Date cuenta de que la vida no es solo lo que vos sentís o vivís o ves. Hay otros que están muy cerca de vos que no viven la vida como vos la vivís. ¡Por favor, sábelo! Algo bueno está por venir.
Mon, 02 Nov 2026 - 05min - 2539 - Mateo 5, 1-12: La santidad
1) Multitud: Cuenta la historia que Polícrates era un rey muy reconocido en el mundo griego. Tenía todo, pero la ansiedad y el miedo al futuro no lo dejaban disfrutar de la vida. Eso lo llevó a estar siempre intranquilo, temeroso. Un día, mandó a llamar a uno de los grandes sabios del mundo griego y le preguntó qué podía hacer ante la realidad de que ya ni siquiera podía dormir tranquilo. El sabio le dijo: “Despréndete de aquello que amas más para calmar tu miedo”. El rey se fue al mar y en esos días decidió tirar su anillo de esmeralda, como desprendimiento total de lo que más valoraba. Pasados los días, el rey recibió un regalo por parte de un navío. Era un pez gigante; al abrirlo, encontró el anillo de esmeralda que había tirado. Por eso, comprendió que, por más que uno quiera controlar el futuro, no se puede evitar lo inevitable. Recuerda que tu realidad no la define tu entorno, sino más bien la define tu mente, porque puedes tenerlo todo por fuera, pero, si tu mente siempre se aferra al miedo de perder, entonces más que buscar el cielo, tu misma vida se termina convirtiendo en un infierno. Sufrir por adelantado no te protege del futuro, sino que te roba el presente. La santidad pasa por aprender a disfrutar de lo que hoy tenés en tus manos y confiar en lo que Dios puede hacer de tu futuro.
2) Consolados: Lo material no proporciona felicidad ni sentido a la vida. Eso también pasa cuando en lo afectivo buscamos consuelo. Muchísima gente me dice: “Yo estoy buscando a alguien que me quiera”. No. Lo material o ciertos momentos afectivos dan solo momentos de placer, lo cual es distinto. El problema es cuando vos confundís placer con felicidad. Recordá que el placer es efímero y al placer le sigue el sufrimiento. Aquí entra el problema de que el placer, condicionado por el ego, es insaciable, porque cuando vos buscas un objetivo material (o una relación para no sentirte solo o sola), lo conseguís, pero te aseguro que al poco tiempo ese objetivo se vuelve habitual, pierde interés y, automáticamente, necesitas otro. Por tanto, eso no satisface y no da paz interior, solo te da únicamente momentos de placer.
3) Trabajan: Cuanto más te acercas a Jesús más santo quieres ser, entendiendo santidad por relación con Dios y no por ser perfecto para Dios. Por eso, cuando creo que necesito que el cura me controle o debo cumplir normas y marcarlas para lograr la santidad, entonces estoy errado. No comprendí la simpleza del Evangelio. Cuando las preocupaciones nos quitan la frescura del Evangelio, entonces ahí nos perdemos. Santidad es volver al primer amor en la relación con Jesús. Feliz Día de los Santos, porque nos recuerdan que la santidad no está lejos, sino muy dentro. Algo bueno está por venir.
Sun, 01 Nov 2026 - 03min - 2538 - Lucas 14, 1. 7-11: Primeros puestos
1) Invitados: Recuerda que todos fuimos y somos diferentes y tenemos diferentes estructuras emocionales. El trato de Dios es particular y, cuando uno no sabe por dónde va en la vida, tiene que saber mirar su dolor, porque lo que te dolió te deja enseñanza y hasta te da una licenciatura o doctorado, pero en empatía. Algo que voy aprendiendo es que puedo ayudar a los demás, y ayudar sin juzgar en los aspectos en los que uno sufre o sufrió. Cuando me toca acompañar a un cura roto y destruido, lo entiendo, porque yo también lo estuve. Cuando me toca acompañar a una persona que no consigue laburo o a la que corrieron de la casa, la trato de ayudar, porque yo pasé por lo mismo. Por eso, cuando sos empático, es porque sabes por lo que pasó el otro, pero, cuando sos el solucionador y maestrillo del otro y crees tener siempre la verdad, te convertís en un fariseo seductor.
2) Puestos: Dios no nos da palabras o doctrinas o enseñanzas sobre el dolor, sino que más bien se termina dando a sí mismo, y lo podés ver en la cruz. Por eso, cuando vemos gente que busca puestos en lugares distintos, es porque no es empática, sino que es capaz de usar hasta lo que te duele para ocupar un espacio. Dios entiende nuestro dolor y la empatía es la mejor posición, porque uno puede lograr puestos en la vida por lo trabajado, mientras que otros pueden lograr puestos por comodidad o por seguir ideologías. Nosotros, que somos cristianos, recordamos que lo que hacemos es solo para Dios y su bondad. Solo a través del dolor llegamos a ser lo que Dios quiere que seamos, porque por más puestos que tengas, el dolor es quien te refiere a quien eres.
3) Colocarte: Cuenta la leyenda que Damocles se la pasaba alabando al rey Dionisio y el rey, al ver que lo adulaba por el dinero y el poder que tenía, le propuso que tuviera su trono por un día. Superemocionado, Damocles se sentó en el trono dorado y se vistió con ropa fina. Allí, al sentirse servido y adorado por todos, sentía que vivía un sueño. Estaba hasta emocionado. Pero, al rato, al mirar al techo, vio una espada superafilada arriba de él. Estaba sostenida por el pelo de la cola de un caballo. Podía caer y partirlo en dos. Entonces, la ansiedad y el miedo ya no lo dejaban disfrutar de los lujos de ser un rey. Damocles ya no podía ignorar la espada que estaba por arriba de él. Eso lo llevó a buscar al rey Dionisio para rogarle que lo liberara del trono, pero el rey Dionisio le dijo: “Es que todo trono viene con su espada”. Por eso, querido amigo o amiga, nos pasamos deseando la vida del otro, olvidando que cada éxito tiene un lado oscuro y olvidándonos de abrazar nuestro propio camino y agradecer lo que tenemos. La verdadera riqueza no está en sentarse en el trono más alto, ni en ser obispo, ni cardenal, ni papa, ni jefe de Estado, sino que más bien está en tener una mente en calma. Algo bueno está por venir.
Sat, 31 Oct 2026 - 03min - 2537 - Lucas 14, 1-6: Entró a comer
1) Fariseos: Hay veces que nos pasa en la vida que buscamos cosechas sin ponernos a sembrar y hasta buscamos las fórmulas para cosechar en nuestras vidas, pero olvidándonos del esfuerzo de la siembra. Si quieres resultados en tu vida, ponete a laburar. Por eso, siempre tenés que tener tiempo para tu vida y sembrar para tu vida. Trata de dedicarte un poco más a resolver vos mismo las cosas de tu vida, sin estar esperando que otros vengan a resolverlas. Hasta conocí gente que va a misa a pedir que Dios la ayude con su hijo o con su hija, pero nunca se acercó ella o él a hablar con su hijo o con su hija. También me pongo a pensar que tenemos la actitud farisea de que, cuando a alguien le va bien, en vez de bendecirlo, lo cuestionamos. Incluso, cuando uno ve la cosecha del otro, puede que le agarre ese espíritu mundano y llegue a decir incluso que los logros del otro son porque está en cosas raras o porque no vienen de Dios. La envidia nos puede hacer decir muchas cosas feas. Por eso, para sembrar se necesita disciplina y, cuando coseches, aprende a manejar la prudencia en tu vida. Porque cuando cosechas con abundancia, si no eres prudente, puede que esos fariseos mendicantes te terminen robando la alegría de tus cosechas.
2) Hipocresía: Nuestra mente nunca está quieta y nunca va a estar en blanco. Estamos pensando constantemente quién está enfrente de mí hasta con quién está en pareja esa persona. Vivimos con pensamientos y observaciones o ideas que andan a full en nuestra cabeza. Incluso en estos tiempos con el celular hay gente que, cuando se acuesta, mira el celular; que, en vez de aquietar la cabeza para dormir, la estimula; que llega a perder incluso el sueño y sigue viendo el Instagram o el Facebook o TikTok para seguir pensando y seguir viendo. Pero cada pensamiento puede acercarnos a Dios o alejarnos más de Él, porque, como diría mi profesor de tesis: “ningún pensamiento es neutral”. Porque un lugar vacío o una vida espiritual vacía va a ser llenada por cosas y actitudes de vida espiritual lindas o por actitudes o vida espiritual diabólicas, es decir divisorias. Incluso en el día, o piensas cosas de vida o cosas de muerte, es decir, no hay neutros. Hay dos elementos que están unidos a pensamientos de muerte que no vienen de Dios y que te pueden llevar incluso a la hipocresía de tu vida que son la preocupación y la ansiedad. Ambas te llevan a buscar soluciones sin Dios o usando a Dios.
3) Cae: Cada día aprendo que las personas cometemos errores, pero, cuando sos buena persona, cedes para aceptar que te equivocaste y buscas reparar el daño, porque el único crimen en la vida es el orgullo. Por eso mismo, uno va madurando y va entendiendo que hay personas que no son malas, sino que, más bien, no están sanas. Por eso, nunca olvides el camino de tu vida y tu modo de vivir. Saber que no te agota el camino de tu vivir, sino más bien te agota sostener una versión tuya hecha para complacer a los demás. Hoy mira tu vida y descubrí lo bueno que puedes hacer por los demás. Algo bueno está por venir.
Fri, 30 Oct 2026 - 04min - 2536 - Lucas 13, 31-35: Herodes quiere matarte
1) Aléjate: Me tocó experimentar buscar que Dios me diga las cosas según todo fluya o no. Entonces, como que le decía a Dios: “Mira, si este viaje sale es porque vos lo querés” y me daba cuenta de que tenía que dar una conferencia en lugares donde no me sentía cómodo o a donde me daba cuenta de que Dios no me mandaba, por el hecho de que uno piensa “Si todo se da, es que viene de Dios; si no se da, no”. Pero, la madurez espiritual exige que uno vaya aprendiendo a discernir y a estudiar bien las decisiones que tiene que tomar. Uno no puede ser bebé toda la vida, a quien todo el tiempo uno tiene que indicarle las cosas: “Comé esto, hacé esto, hacé esto otro”. Hay veces que me piden dirección espiritual, pero hay veces que me piden que ya sea el instructor espiritual, cuando me piden que les diga lo que tienen que hacer o lo que no tienen que hacer. Sería como el muchacho que anda en bici, pero con rueditas, y siempre hay que empujarlo. Dios no es el andador ni las muletas ni el lazarillo de nadie. Lo que nos propone es saber tomar decisiones con sabiduría, que aprendas a formar tu carácter y que aprendas a ser líder de tu vida y en tu vida. Para dejarte en claro: Dios no se fija en tus circunstancias externas, sino en tu interioridad, cómo te vas formando y cómo vas decidiendo.
2) Caminos: El miedo es un instinto básico de supervivencia, pero si vos dejas que maneje tu vida te mantendrá estático en todo tu vivir. Cuando el miedo y el sentido común no están unidos puede atarte de por vida, llevándote a no distinguir el temor de la fobia. El temor es como cuando uno se sube al auto y se pone el cinturón de seguridad, eso es un temor o un respeto. Pero el pánico o el miedo es cuando, desde que subís al auto hasta que te bajas del vehículo, no paras de pensar en accidentes y posibles accidentes que pueden suceder. Por eso, no te entregues a la esclavitud del terror que tu propia cabeza puede generar. No hay nada más triste que una persona maneje la vida por miedo. Acordate que un ejército, el ejército de Israel, por miedo a Goliat, no pudo actuar. Hay veces que a una persona concreta vos la haces gigante y monstruosa, la convertís en tu Goliat en la vida, no por lo que es, sino por el miedo que le tenés. Por eso, termino diciéndote: “El miedo nunca escribió una sinfonía ni una poesía; el miedo nunca negoció un tratado de paz; el miedo nunca sanó una enfermedad; el miedo nunca sacó a una familia de la pobreza ni a un país de la intolerancia; el miedo nunca sanó un matrimonio ni siquiera un negocio”. Por lo tanto, no dejes que la fe y el valor sean comidos por el miedo de tu propio interior.
3) Bendito: Siempre pedí a Dios la humildad para saber discernir y también para dejarte ayudar y poder entender si algo viene de Dios o no. Creo que uno de los problemas que hay en la Iglesia es la cantidad de divisiones que tenemos entre movimientos, congregaciones, instituciones. El problema es que nos disputamos quién tiene la franquicia de Dios, y como que todo vale cuando alguien viene y te dice: “Dios me dijo, Dios me mostró, Dios me indica esto”. Creo que, a diferencia de Samuel (el famoso Samuel que escuchamos en nuestra historia del Antiguo Testamento), nuestra oración es distinta. En Samuel escuchamos aquello que leemos siempre en las ordenaciones sacerdotales: “Habla, Señor, que tu siervo escucha” pero, cuando van pasando los años, parece que decimos: “Escucha, Señor, que tu siervo habla”. Capaz que esta sea una oportunidad de escuchar al Señor. Algo bueno está por venir.
Thu, 29 Oct 2026 - 04min - 2535 - Lucas 6, 12-19: Santos Simón y Judas
1) Montaña: Es interesante ver la montaña como un centro de oración. En la montaña el Señor enfrentó y rechazó a Satanás. En la montaña sintió hambre, pero también consuelo, porque es parte también de la oración. San Pío de Pietrelcina decía: “Bendita la crisis que te hizo crecer, la caída que te hizo mirar al cielo y el problema que te hizo buscar a Dios”. Por eso, que tu búsqueda en Dios sea siempre desde la oración y, desde la oración, podrás ver las cosas que te suceden, pero desde Dios.
2) Pidió: Hay veces que buscamos poder para ocultar nuestras heridas, en vez de buscar la gracia. Una vez me tocó estar en Estados Unidos con una persona adinerada. Cuando terminé de dar mi conferencia esta persona me agarró y me mostró lo que tenía debajo de su reloj, un reloj súper, súper lujoso. Me mostró las marcas de sus heridas por un intento de suicidio. Allí comprendí que uno puede ocultar sus heridas elegantemente. Cuando conozco gente que busca poder, siempre pienso en cuántas heridas trata de ocultar. Cuando hay gente que busca el poder para que aparezca su nombre es porque quiere ocultar heridas que duelen. Pero, cuando uno usa el poder desde el servicio, al toque te das cuenta porque no altera su identidad ni su juicio.
3) Tocarlo: Recordá que siempre hay vida después de los fracasos, pero vos tenés que aprender a diferenciar que lo que se cayó es el proyecto, no vos. No es que se terminó todo porque ya no va más tal relación. Se cayó la relación pero vos no. Vos sacas aprendizaje de lo que te llevó al fracaso. Se cayó la empresa y no vos, el matrimonio, etc. Aprende a diferenciar lo que es la situación de lo que es tu persona. Tu identidad no está atada a la empresa o a tal persona o a tal relación. En la vida te toca perder y te toca ganar, es así la vida. El problema es cuando atas tu identidad a un negocio o a una iglesia o a una empresa o a un matrimonio o un proyecto. Conocí hasta curas que cayeron en depresión cuando los sacaron de la parroquia tal, porque estaba atada su identidad a esa parroquia. Por eso, es importante admitir que la clave estaba atada en algo o en alguien. No dejes que tu identidad se ate a una persona; no dejes que tu identidad esté sujeta a otro. Algo bueno está por venir.
Wed, 28 Oct 2026 - 02min - 2534 - Lucas 13, 18-21: ¿ A que se parece?
1) Grano: Creo que todo lo que nos pasa es por algo. No existe la casualidad, sino más bien la causalidad. Por eso, aprende de lo que vives y vive con lo que aprendiste. Todo tiene su causa y lo que tenemos que aprender es a evolucionar. Por eso, nunca tomes una decisión enojado y nunca hagas una promesa cuando estés feliz.
2) Sembró: Hay cosas que cuando leo la Biblia me quedo preguntándome: ¿por qué Dios eligió a Jacob en vez de Esaú, si Jacob era un tremendo tramposo? También me pregunto ¿por qué eligió a Sansón, que iba siempre en busca de prostitutas? ¿O por qué eligió a David que encima era más pastor que guerrero, pero por sobre todo un ladrón de esposas? ¿O a Salomón, que era lujuria pura, andaba con un millón de mujeres y venía de una relación pecaminosa de su papá David, porque era hijo de su amante? Por eso, usaré la palabra “el escándalo de la gracia”, porque en estos personajes está el escándalo, pero también la mano de Dios. Pero aquí volvemos a recordar un elemento primordial: la gracia es ese regalo de Dios por el solo hecho de su bondad. Dios nos regala dones para llevar adelante nuestra vida, porque nadie puede cumplir sus exigencias desde el perfeccionismo. Todo es gracia.
3) Harina: A veces necesitamos días difíciles para saber quién es familia, quién es un amigo, quién es una pareja y quién es solo un pasajero en nuestras vidas. Y acordate que la prosperidad no se mide en el silencio. Cuando nosotros le agregamos algo al Evangelio, entonces le estamos quitando todo. Así que no midas que Dios te bendice porque estás por comprar una casa o un vehículo. La clave de una vida en Dios es aprender a dar y almacenar cosas en el cielo, no querer tener más. Hay veces que la gente me dice: “Padre, rece para que gane el juicio tal o cual y, si gano ese dinero, irá para terminar las aulas de la parroquia”, pero aprendí que quien no ayuda cuando tiene poco, menos ayuda cuando tiene mucho. La prosperidad material no tiene nada que ver con la prosperidad espiritual. Si fuera así Bill Gates sería un santo y el Cura Brochero un pecador. Dios no nos da cosas para tener más lujos, sino para poder bendecir, es decir, desear el bien (“benedicere”). Si aprendes que la bendición económica no es un fin, sino un medio, te aseguro que muchos dolores de cabeza se te van a calmar. El hacer dinero es la manera que nos ganamos la vida y dar dinero es la manera que hacemos un propósito de nuestra vida. Aprende a darte cuenta de que tenemos más que lo suficiente, deja de estar mirando siempre lo que te falta. Acordate lo que nos enseña Jesús: donde está tu tesoro, está tu corazón. Algo bueno está por venir.
Tue, 27 Oct 2026 - 03min - 2533 - Lucas 13, 10-17: Enderezarse
1) Enseñaba: Aprendemos con la vida que el dolor nos moldea, pero que no nos define, que las pérdidas pasan a ser transformaciones y que cada error es un peldaño más en la escalera de nuestro crecimiento. Con los años vamos entendiendo que la paz no está en las cosas que tenemos, sino en lo que somos. Las personas llegan y se van, pero el amor y la fe permanecen. Aprendemos también a soltar lo que nos pesa y a valorar lo que nos importa, porque eso nos va haciendo madurar y nos hace entender que el perdonar no es a los demás, sino más bien es liberarnos a nosotros mismos. Jesús nos enseña a entender que cada día escribimos una página en nuestra historia y cada experiencia nos enseña y cada lección nos fortalece.
2) Encorvada: La persona que está dominada por el ego tiene la suma de algunos elementos. Me voy a referir a tres: “el miedo”, porque todo miedo es provocado por el ego, y el mayor miedo que todos tenemos es a la muerte. El segundo elemento es el miedo a “nunca ser feliz”. Lo que tenemos son momentos de placer cuando uno consigue ese objetivo material que se propuso conseguir. Recordemos a Bernardita con la Virgen de Lourdes, cuando la Virgen le dijo “No prometo hacerla feliz en la tierra, sino en el cielo”. Por último, el tercer elemento que el ego te lleva a pensar es que “nunca serás libre”. Tendremos una pseudo libertad, porque el ego siempre tiene que buscar la aprobación de la gente y del entorno. Que la gente te diga “qué hermoso que estás o qué bonito lo que haces”. Estos tres elementos “miedo a la muerte, a no ser feliz y a la falta de libertad” te llevan a que, desde el ego, vivas encorvado y que estés sometido a normas, personas. En cambio, cuando uno vive la vida espiritual, vive feliz y es auténtico, no espera el aplauso de los demás, sino que busca la auténtica identidad. Lo que vos realmente piensas, está en clave. Lo que uno hace y piensa, es ayudar a los demás. Cuando llegas a la madurez espiritual sos libre, feliz y sin miedo a la muerte. El ego te genera miedo, la espiritualidad te lleva a superar toda adversidad.
3) Enderezó: Cuando tenemos una vida espiritual y damos ese espacio a la meditación y a la oración plena con el Señor, hay algo en esa persona que lo ilumina y lo fortalece. Cuando uno está con Dios me animo a decirte que hasta el rostro cambia. No me refiero a que te tenés que ir de retiro o estar encerrado con sahumerios, me refiero a orar de corazón. Por eso, la tradición que tienen los monjes cuando oran es que se ponen capucha, recordando el suceso de Moisés, cuando al hablar con Dios el rostro se ilumina. Busca hablar con Dios y tu rostro lo va a demostrar. Algo bueno está por venir.
Mon, 26 Oct 2026 - 03min - 2532 - Mateo 22, 34-40
Poner a prueba
1) Fariseos: Te recuerdo que nosotros no predicamos el Evangelio, sino que somos el Evangelio, la Buena Noticia. Esa es la diferencia con el fariseo, porque el fariseo estudia la palabra de Dios, y hasta puede ser erudito en ella, pero aquí Jesús nos recuerda que somos el Evangelio, porque Jesús habita en vos y en mí, habita en nosotros. Tenemos una relación interna e íntima con Él. Cuando pensamos en el Evangelio como una franquicia, asumimos un estilo de vida institucional y dejamos de lado la relación íntima con Dios. Por eso, los fariseos hoy pueden estar en los grupos o movimientos parroquiales, en los que se reduce el Evangelio a tu participación en la institución. No somos como McDonald’s, donde vendemos estilos en todo el mundo para replicar las iglesias con un mismo modelo. Ser Evangelio no pasa tan solo por hacer un bien social, sino que es algo más. Es salir de tu burbuja de vida y asumir que viven y existen otras personas a tu alrededor, como al estilo de Jesús, que “Dios se hizo hombre para que el hombre descubra a Dios”. Salir de vos para recordar que hay otros, hace de vos un Evangelio.
2) Maestro: Cuando yo era chico mi sueño era ser pianista, pero para ese tiempo, y siendo tan chico, era algo muy difícil. Cantaba todo el tiempo y hasta me iba por mi zona de la niñez, en Tafí Viejo, donde vivía en ese tiempo, cantando y buscando que me enseñen. Mi papá me regaló una guitarra. Me encantaba la música, pero después, cuando me fui haciendo más grande, fracasé, porque me di cuenta de que no era lo mío. Después me metí en karate. Quería ser un deportista profesional, pero con el tiempo, también lo dejé y fracasé. Me iba dando cuenta con el tiempo que las cosas no me salían como me las imaginaba. Después hasta bailé folklore y me recibí de profesor, pero también con el tiempo me di cuenta que no era lo mío. Así hasta que, cuando ya era cura, me di cuenta de que enseñar me encantaba. Así que me metí en el profesorado para enseñar. Aunque ahí comprendí que más que enseñar, me gustaba escuchar. Descubrí que por ahí estaba mi situación de vida. En todo eso, me di cuenta y un día, hablando con mi papá, le conté que iba a seguir estudiando y aprendiendo cosas de Psicología, pero que no sabía si iba a seguir porque ya había fracasado mucho, él me dijo: “Vos no vas a detener el tiempo porque te equivoques, pero la pregunta es si, teniendo más de 30, sos la persona que querés ser”. Lo que más me quedó grabado fue una conversación, en el 2019, cuando yo había salido de una depresión, estaba más aliviado, y me había dedicado a estudiar Psicología. En esa conversación me dijo: “A mí no me molesta un hijo que haya fracasado mucho, lo que me golpea es que un hijo, por miedo, no haya sido lo que quería ser”. Te lo dejo también para vos: me da miedo que no seas la persona que querés ser.
3) Amarás: En la vida vos ponés tu ilusión y tu empeño en algo que realmente amas, por lo que seguís intentando y sabiendo que algo bueno va a venir a tu vida. Por eso, para tener en claro lo que haces, también tenés que tener en claro lo que te motiva. Porque, lo que nos enseña Jesús es a saber que, cuando uno ama algo o alguien, no es capaz de tirar la toalla al instante. La vida espiritual ayuda a ver salidas cuando uno, humanamente, no las encuentra. Amar es seguir intentando como Jesús en la cruz, donde está la mayor obra del amor de Dios. Por eso, así como hoy Jesús nos deja el amor a Dios y al prójimo, como dos elementos esenciales, yo te dejo dos preguntas que te pueden ayudar en tu vida: ¿qué es lo que realmente quiero?, y la segunda pregunta es: ¿por qué lo quiero como lo quiero? Si podés responderte estas dos preguntas, te aseguro que se va a aliviar mucho tu alma y tu vida. Algo bueno está por venir.
Sun, 25 Oct 2026 - 04min - 2531 - Lucas 13, 1-9
Víctimas
1) Galileos: Acordate de que damos honra a Jesús si vive en nosotros; más allá de que lo pongas en tu estado de WhatsApp o en carteles grandes en la entrada de tu casa, que “Jesús es el Señor”, no va por ahí. Creo que, hasta como Iglesia, estamos confundidos porque evaluamos a una comunidad por las actividades que tenga. Es un problema que tenemos como Iglesia. Entonces, si tiene muchas reuniones y actividades, parece que es una súper comunidad, cuando no, entonces no es una buena comunidad. Se lo llega a ver al Evangelio como una franquicia que está encerrada en el templo. Incluso hay gente que cree que el Evangelio está encerrado en un edificio y, si no va a ese templo, entonces no vive la sana doctrina. A Dios no se lo puede meter en una jaula. Nosotros somos el Evangelio. Acordate lo que predicaba san Francisco de Asís. Ser el Evangelio es salir de nuestra burbuja y saber compartir la vida con el otro. Es meternos en el mundo de esa otra persona que comparte el caminar con nosotros. Ser Evangelio para los demás es mudarnos al mundo de ese otro y poder entender lo que vive esa otra persona. Como diría un santo por allí “Hay que amar al mundo apasionadamente”.
2) Convertir: Una vez escuché que alguien dijo “Se puede ser feliz si uno no conoce su zona oscura”. Así que hice ese trabajo interno y, la verdad, que me golpeó un poco, por no decir que mucho. Aprendí de esa frase que dice “Nadie es inocente hasta que se demuestre lo contrario”. Porque siempre nos presentamos como los buenos de la película y nunca somos los culpables de nada. Esa es la típica. Siempre la culpa la tiene el otro. La culpa es de la gente que tira la basura, pero yo no, que podría haber sacado la basura tirada. La culpa es de los políticos, pero no de mi silencio; la culpa es de la Iglesia, pero claro, yo no evangelizo y no hago nada por anunciar a Jesús. La culpa siempre es de la gente, la culpa es del otro. La verdad es que nadie es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Aristóteles ya nos decía que nadie es bueno por naturaleza, si no, la historia sería totalmente distinta si todo el mundo fuera bueno. Imagínate que todos tenemos una maldad, somos envidiosos, falsos o chusmas; miserables, traidores o infieles; egoístas, injustos, intolerantes, clasistas. A veces nos parecemos mucho a esa persona que no queremos ser. Pero, ¿sabes qué?, siempre hay oportunidad de cambiar, aunque no hay cambios sin despedida.
3) Higuera: El rencor es como tomar veneno y querer que mate a tus enemigos. El rencor, como todo sentimiento feo y negativo, no daña a quien supuestamente lo provoca, sino a quien lo padece. Vivir resentido es como meterse en una fosa, que nos termina amargando la vida. Por eso, la pregunta es “¿cuál es el motivo para tener rencor?”, ¿Para que te gire en la cabeza y busques destrozar a alguien? El rencor o el resentimiento no nacen de una ofensa recibida, incluso puede nacer por el simple hecho de que alguien sea mejor que vos. El resentimiento puede nacer de la envidia, pero también puede venir de no haber alcanzado nuestras expectativas. Porque el compararnos siempre con los demás también puede ser producto del resentimiento. Todo lo que tiene éxito indigna al resentido, por eso pedí en tu oración que Dios saque de tu mente y de tu corazón ese recuerdo de esa persona que te hizo daño o de ese comentario que hicieron sobre vos. Algo bueno está por venir.
Sat, 24 Oct 2026 - 03min - 2530 - Lucas 12, 54-59
:Discernir
1) Llover: Volver a empezar no es fracasar, ni tampoco decir que perdí el tiempo, sino que es concederse una nueva oportunidad de ver a Jesús con ojos nuevos, y entender las cosas desde otra mirada. Solemos pedir a Dios siempre algo, pero nos olvidamos de que, para que haya algo nuevo, deben romperse cosas viejas, y eso es lo que debemos trabajar, asumir y aceptar.
2) Tiempos: Siempre me gusta recordar que la brújula fue inventada antes que el reloj. Porque saber hacia dónde ir es más importante que saber cuánto tiempo se tarda en llegar. No te desesperes por el tiempo que tardas en llegar a tu objetivo de vida. Si tenés en claro hacia dónde estás yendo y que lo haces por la dirección correcta confía y mantén tu paz interior. No importa cuánto tardes en llegar, sino más bien fíjate en ir por el camino correcto, porque, si sabes que vas por buen camino, todo saldrá bien. Ten calma.
3) Juez: Siempre me pregunto en quién me convierto cuando afronto un problema. De todas las etapas de nuestra vida vamos a pasar muchas adversidades y nos olvidamos de quiénes nos vamos convirtiendo cuando enfrentamos una batalla. Puedo ser zanahoria, huevo o café. En cuanto aparece el agua hirviendo, según cómo asuma esta situación, voy a tener un cambio: puedo ser como la zanahoria que, ante el agua hirviendo (los problemas de la vida) me convierto en una persona blanda y me destrozan. Como también puedo ser como el huevo, que se pone duro (que por fuera está todo normal, pero por dentro está todo duro) o puedo ser como el café, que termina usando el agua hirviendo para aportar y dar un aroma distinto a la vida. Vos, ¿sos una zanahoria, sos un huevo o sos el café? Algo bueno está por venir.
Fri, 23 Oct 2026 - 02min - 2529 - Lucas 12, 49-53
Fuego sobre la tierra
1) Venido: Pedí siempre el don del discernimiento para poder distinguir el bien del mal. Porque poder gobernar tu vida no pasa por el poder y el control que tengas, sino más bien pasa por la capacidad de decisión que tengas. La diferencia entre las personas que prosperan en la vida y las que no lo hacen no pasa por el dinero que tengan o el poder que ejerzan, sino por la sabiduría que las lleva a tener la capacidad de tomar buenas decisiones y prosperar en la vida.
2) Recibir: Hay una frase de Víctor Hugo que dice: “No me digas lo que te dijeron de mí; dime por qué se sintieron tan cómodos diciéndotelo a ti”. Por eso, no estés esperando recibir siempre; más bien actúa desde tus convicciones y aprende a saber en qué momento actuar y en qué momento callar. Las cosas se dan a su debido tiempo. Hay tiempo para recibir y tiempo para dar.
3) Contra: Hay dolores de la infancia que nunca se van. Seguramente se calman o se alivian, pero no se van. Es lo que Dios nos permite para ser quienes somos y para saber salir adelante con cierta resiliencia y un cierto umbral de resistencia a los golpes de la vida. Porque olvidar no es adquirir amnesia. Uno puede recordar el dolor, pero que ese dolor ya no viaje con nosotros. Las heridas de la vida son una placa de honor, porque las heridas marcan que no nos rendimos. Que tus cicatrices sean tu recuerdo de aquello que te mató en un momento de tu pasado, y hoy resucitaste y estás con vida. Algo bueno está por venir.
Thu, 22 Oct 2026 - 02min - 2528 - Lucas 12, 39-48
El ladrón no sabe
1) Dueño: Hace unos años leí un libro de un sacerdote a quien le atormentaban las dudas. Hasta dudaba de lo que predicaba. Pero lo lindo es que experimentaba seguir a Jesús a pesar de sus dudas. Se dedicaba a atender en el hospital a personas moribundas, donde ayudaba a mucha gente con su prédica y alimentaba su fe. En el libro cuenta que un día, uno de los enfermos de terapia intensiva le dijo: “Padre, espero volver de la muerte para contarle cómo es Dios y que usted tenga más fe”. El cura le dijo: “Si usted pudiera volver, no quisiera que vuelva, porque no quiero ver a Dios antes de que Él lo decida. Prefiero el don de no saber”. Me quedé pensando cuando leí eso de “el don de no saber”.
2) Ocupado: Lo que tenemos que saber es que el período de incertidumbre es el lugar singular para crecer. Si uno es capaz de vivir con confianza y con alegría, cuando aún no se sabe si va a lograr lo que quiere, se va a forjar un carácter que no se formaría si se supiera de antemano que va a lograr o no su cometido. Existe un don de “no saber”. Como dijo el famoso Messi en un reportaje: “Si cuando juegas al fútbol buscas tener certezas, entonces estás en un deporte equivocado”. No saber no lleva a que estamos condenados a la ansiedad, sino a la confianza, y la confianza desarrolla carácter. Por eso, cuando me plantean cosas durísimas el decir “No sé” me ayuda: no sé por qué Dios se llevó a tu hijo, no sé por qué murió tu esposo, no sé por qué te quedaste sin trabajo. Hay momentos en que solo puedo abrazar e imaginarme este dolor. Pero no tengo respuestas: no sé. Dios nos hace saber el resultado de ayer, pero nunca nos hace saber el partido de mañana. Si estás buscando tener certidumbre en todo y tener explicación a todo, elegiste una mala especie, porque la especie humana es más complicada, porque el hombre hasta cuando nace viene con incertidumbres. Aquí abajo, en la tierra, hay que caminar con fe y confiar en el director de esta película, que es Dios.
3) Servidor: La vida es una constante búsqueda de la verdad y tu lucha es vencer las mentiras que te decís o aquellas que te hacen vivir engañado. Por eso, es volver a mirar la verdad y saberte tocado por el don de Dios, el Dios de la vida. Algo bueno está por venir.
Wed, 21 Oct 2026 - 02min - 2527 - Lucas 12, 35-38
Lámparas encendidas
1) Preparados: Hay momentos en que pasamos oscuridad y vivimos momentos difíciles. Hay momentos que pasamos entre la aflicción y el gozo, entre la oscuridad y la claridad, ese momento en que ni siquiera sabemos dónde estamos. Están esos momentos cuando uno tiene que seguir adelante, pero no sabe cómo seguir adelante. En la gramática de Dios no te atrevas a poner una coma donde Dios pone un punto final, pero tampoco pongas un punto final donde Dios pone una coma. Dios siempre pone una coma, incluso al final de la muerte. Uno no decide cómo termina su historia de vida. Uno es el actor o la actriz de esta vida, pero Dios es el guionista y, hasta incluso, el director. Por eso, no pongas un punto final donde Dios pone una coma. Prepárate para vivir como Dios quiere que vivas.
2) Regreso: Para dar hay que abrir la mano y, para recibir, uno también la tiene que abrir. Alguien que vive con el puño cerrado no da ni recibe. Por eso, hay que aprender a vivir cada situación. Como dice san Pablo en Filipenses: “Sé vivir en la escasez y en la abundancia”, porque también hay que aprender a tener abundancia, y no todo el mundo puede manejar la abundancia. Hay que aprender en esta vida a saber manejarse con todo y en todo. Hay gente que cuando está en la abundancia se olvida de que pasó hambre y hay gente que, cuando pasa hambre, se olvida de lo que hizo cuando estaba en abundancia. Por eso, tené memoria.
3) Servirlo: Hace un tiempo me tocó ir a un sector de mi parroquia que es campo, campo. Visité a don Juan, un hombre de campo que es muy bueno, tenía sus vacas y también su tambo. Ordeñaba todos los días y no tenía feriados ni horas libres, un hombre muy entregado al campo. Un día lo fui a visitar para bendecir sus vacas y me contó que estaba pensando en venderlo todo, porque la sequía lo había matado. No llegaba a fin de mes, no llegaba con los números. Estaba casi desesperado. Lo bendije, lo acompañé un poco, tomamos unos mates, charlamos. Al otro día me llamó y me dijo que no iba a vender nada porque esa noche, después de que charlamos, se fue a ordeñar las vacas y tuvo como una aparición divina: era su papá. Recordó como, veinte años atrás, le enseñó a poner las pezoneras y a ordeñar. Allí pensó “Esto no lo levantó él para que yo lo tire por esta sequía”. Así que al otro día siguió y empezó a ponerle más esfuerzo. No es que se le hizo todo más fácil, porque la sequía seguía estando y el cansancio seguía siendo cansancio. Lo que cambió fue que encontró, en el medio del peor momento, la razón por la que valía la pena aguantar. Esto me recuerda lo que decía el filósofo Nietzsche: “Quien tiene un por qué para su vida, puede soportar casi cualquier cómo”. Querida amiga o querido amigo, esto también se aplica a tu campo o a tu tambo o a tu propia vida en sí. Porque el cansancio no cambia al levantarte a las 4 de la mañana y tampoco cambia para ir a trabajar, pero lo que cambia es el para qué y el por qué hacés las cosas, cada cosa, y lo que estás enfrentando. Algo bueno está por venir.
Tue, 20 Oct 2026 - 04min - 2526 - Lucas 12, 13-21
La avaricia
1) Multitud: Los cristianos tenemos fama de no poder convivir pacíficamente con alguien que no crea lo que nosotros creemos. Y creo que, a veces, hay que abrir la mente y, mientras más nos llenamos la boca de tolerar la diversidad, más descalificamos y condenamos al que piensa distinto. Hay una frase que dice un amigo: “Caminemos juntos, pero yo digo por dónde”. Para Jesús las categorías no se dividen en nosotros y ellos, evangélicos y católicos, perfectos e imperfectos, santos y pecadores. Por eso, cuando descubrimos a Jesús con ojos nuevos, nos lleva a incomodar nuestras creencias heredadas y nuestros sistemas de prejuicios. El verdadero cristianismo no es una religión. Capaz que te moleste, pero los católicos no somos el camino, los curas tampoco somos el camino, los evangélicos no son el camino, el único que es el Camino es Jesús. Jesucristo dijo “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. Los de la congregación tal no son el camino ni los del grupo tal o cual de la parroquia tampoco son el camino, solo Jesús lo es. Si no, tenemos el problema de usar las Escrituras y los dogmas como una vara de medir quién está dentro y quién está fuera. Pero Jesús nos recuerda a través de san Pablo que “Todo el que invoque el nombre del Señor será salvo”.
2) Amigo: Hay veces que buscamos la avaricia también en el aplauso o en tener gente a nuestro alrededor. Recuerdo una vez que estábamos en un congreso y un sacerdote, en su exposición, se tomó el tiempo de criticarme mal. Encima, antes yo le había pedido una foto, porque lo admiro, pero cuando me fui al Santísimo a rezar dije: “Este hombre está en lo correcto de lo que había hablado”, porque me dije a mí mismo: “Quién me creo que soy. Yo no soy bueno para predicar: él lo sabe y yo lo sé y todo el mundo ya lo sabe”. Y creo que esa vez Dios me reafirmó que hasta ese momento yo vivía para la aprobación de los demás. Yo estaba equivocado, porque esa aprobación que no tuve de mis padres cuando era chico, ahora la estaba buscando en la gente. Lo peor de todo, es que me di cuenta en esa oración frente al sagrario, y hasta me da vergüenza manifestártelo en este audio, pero creo que es para mi sanación interior, es que buscaba solamente, como la meta de mi vida, la aprobación de todo el mundo, pero me di cuenta que debo llevar mi vida de la manera en que Dios quiere que la lleve, pero yo estaba centrado solo en la aprobación de la gente.
3) Pensó: ¿Qué importa si no le caes bien a todo el mundo? Su gracia es más que suficiente para que contentes a Dios, su gracia es suficiente para vencer tus defectos. Porque la clave es buscar la vida eterna y la tarea es buscarla y trabajarla día a día. Algo bueno está por venir.
Mon, 19 Oct 2026 - 03min - 2525 - Mateo 22, 15-21
Eres sincero
1) Herodianos: Una vez que uno toma la decisión de perdonar, pero por uno, no por el otro, ahí empieza el proceso de sanar los sentimientos. Puede que lleve mucho tiempo sanar cómo nos hicieron sentir, pero nunca es al revés. Nunca se sanan los sentimientos para luego estar listos para perdonar. No es que cuando yo no tenga más dolor entonces ahí puedo perdonar. No va a pasar nunca, porque la herida va a estar ahí siempre. Uno decide perdonar para que el dolor empiece a amainar e irse. Es muy necesario no ignorar las heridas y creo que es bueno saber resolver con madurez lo vivido en el pasado. Sacar el apósito y ver que hay una gracia que puede sanar la herida es fundamental, porque si uno no saca a la luz su herida de la niñez y, si uno no visita ese núcleo emocional de nuestra vida, el perdón no estará terminado. En primera instancia, hay que reconocer que la herida existe y, en segundo lugar, se debe reconocer que fue importante y, en tercer lugar, “que todavía duele”. Hay una herida, fue importante y duele. Sin esto no se puede empezar un tratamiento del perdón. Sin esto vamos a seguir hiriendo gente, cuando uno no reconoce la herida, no puede sanar nunca.
2) Categoría: La otra vez me hicieron esta pregunta “¿Dios es bueno cuando el resultado de nuestra vida no es tan bueno?” Es una tremenda pregunta, porque el cáncer a veces desaparece, la metástasis retrocede y claro, ahí uno dice “Dios es muy bueno”. Pero, ahora bien, ¿decimos lo mismo cuando las circunstancias son difíciles?. Muchas veces decimos Dios es bueno en la sala de maternidad, pero puede que nos cueste decirlo en el panteón del cementerio. Dios es bueno en días de recesión, como en días de provisión “¿Dios siempre es bueno o a veces es bueno?” Creo que la mayoría de nosotros creemos tener firmado un acuerdo contractual con Dios, en donde le prometemos cosas a Dios y como que Dios nos tiene que cumplir ese contrato con lo que uno le pide “Iré a misa los domingos, pero vos cuida de mis hijos”. Por eso, es aprender que hay un Dios cercano, incluso cuando no nos vaya bien en la vida.
3) Personas: Solo podemos ayudar a los demás y escucharlos sin juzgarlos en los aspectos que hemos sufrido. Si no la pasamos, creo que es mejor quedarnos callados. Si vivís un matrimonio al estilo Disney, entonces no des consejos a una pareja rota. Si, como cura, no pasaste nunca una crisis sacerdotal, entonces no des consejos a un cura que no sabe si seguir o no. Hay gente que suena desalmado o desalmada o torpe y hasta ridícula por dar consejos de cosas que no sabe. El hecho de que Jesús haya venido al mundo no elimina el dolor de nuestras vidas, pero sí muestra que Dios no se sentó de brazos cruzados a observarnos cómo sufrimos, porque se transformó en uno de nosotros: lloró la muerte de su amigo Lázaro, tocó la piel del leproso, ayudó a levantar a una mujer que la estaban por apedrear y tuvo un trabajo para atender las necesidades de su Mamá. Él no retrocedió ni se aisló de la realidad, no era como un personaje de Marvel ni era como Batman. Jesús hasta reaccionó al sufrimiento y, como nosotros, trató de esquivarlo. Hasta sintió la sensación del abandono (“Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”). Jesús no nos dio doctrinas sobre el dolor, sino que lo padeció en sí mismo. Dios entiende perfectamente nuestro dolor, es empático, Jesús comprende nuestro dolor, y nuestras lágrimas se transforman en sus lágrimas. Creo que ahí está la clave: Jesús no viene con doctrinas, a imponernos; viene a acompañarnos y desde allí sacamos enseñanzas. Es un problema que tenemos muchas veces los que estamos en la Iglesia: primero queremos enseñarles doctrinas, pero nos cuesta mostrar lo que hemos vivido y sufrido en la vida. Algo bueno está por venir.
Sun, 18 Oct 2026 - 04min - 2524 - Lucas 12, 8-12
Reconocerá
1) Delante: Cuando alguien no quiere conversar, no lo podés obligar; lo que sí le podés decir es “Cuando termines, avísame que quiero hablar con vos”. Pero no se puede forzar al otro y sacarlo de los pelos, porque ahí ya entras en una pelea. En la vida no es mejor persona quien tiene la razón. Borges decía que tener la razón era una falta de cortesía. A veces hay que admitir y dar la razón al otro, para poder facilitar un nuevo diálogo, al diálogo. Podés tener razón o no, pero siempre tenés que estar abierto al diálogo.
2) Reconocido: Todos necesitamos que alguien nos diga la verdad, porque hay puntos ciegos que no vemos. Necesitamos que nos digan la verdad sobre nuestro corazón y sobre nuestra realidad. Un punto ciego es un lugar muy importante para un conductor. Cuando vas a la escuela de manejo siempre te enseñan que hay un punto ciego: es el lugar donde el objeto o el auto que se aproxima está tan cerca de vos que no puedes verlo, porque ninguno de los espejos te lo muestra. Hay un punto en donde ninguno de los espejos logra identificar el auto que está tan cerca y todos los que están a tu alrededor lo ven, excepto el conductor, ya que su posición afecta su percepción y muchos se han estrellado por no prever el punto ciego. Es una pequeña área en donde tu posición no está identificada por tu percepción y uno tiene dificultades para ver lo que tiene encima.
3) Decir: Dice un dicho “Muéstrame un corazón desagradecido y te diré alguien que no es sencillo”. Es la decisión de decir “Mi casa es suficiente”, “Mis posesiones son lo suficiente”, “Esto es lo mío y ya es suficiente para mi vida”. La sencillez va en dirección opuesta. No es que somos libres y felices recién cuando renovamos la cocina o compremos el auto tal o la moto cual. La vida pasa por aprender a ser agradecidos y, por sobre todo, ser sencillos y vivir simplemente. Algo bueno está por venir.
Sat, 17 Oct 2026 - 02min - 2523 - Lucas 12, 1-7
Nada oculto
1) Personas: Hay personas que vienen y dicen “Yo soy así”. ¡No, no, para! ¡Vos actúas así! Porque si alguien viene y dice “Yo soy así”, estamos perdidos, porque tenés poco margen para trabajar con esa persona y que modifique algunas cosas en su vida. Estas son actitudes que no es lo que él o ella es, sino que son actitudes que tiene y, lo que se tiene, se puede modificar o dejar de tener o incrementar, depende. Lo que se es es otra historia y las actitudes sí se pueden cambiar en una persona.
2) Cuídense: Aristóteles decía algo que también voy aprendiendo con el tiempo: “Cuanto más estudia un hombre, más sencillo se vuelve. Porque al estudiar descubre la inmensidad de su propia ignorancia”.
Por eso, cuídate de la gente complicada y vos no seas una persona complicada. Date cuenta de que es vivir el día a día y, cuanto más grande nos vamos haciendo, más simples nos debemos ir poniendo. No andes con ideas complicadas y no compliques a la gente con tus ideas. Aprende a dialogar más que imponer, aprende a escuchar más que todo el tiempo hablar. Aprende a conocer al otro antes de prejuzgar al otro.
3) Ustedes: Hace unos años le pedí algo a un amigo que era sacerdote y quien, por cosas de la vida, dejó el ministerio, pero es una persona super criteriosa, buena. Le pedí que viniera a mi parroquia para que observe y me presente lo que él veía en ella. Le dije “Vos que sos un estratega y líder, necesito que veas mi comunidad y me digas qué necesitamos mejorar” Le planteé esto para mejorar en nuestra misión evangelizadora y para ver nuestra función ante la comunidad. Me dijo: “Estás seguro de que querés que yo te diga lo que veo?” El papa Francisco decía que “Una comunidad que no se autocritica termina siendo enferma”. Por supuesto que me mandó la lista después, la cual decía: “Luis: en primer lugar nadie me recibió. Llegué y no sabía dónde era la Secretaría para anotar mis intenciones; había una señora con llaves en las manos y le dije “Buenas” y me contestó “¿Qué necesita?”. Ni si quiera me dijo hola, ni buenos días, ni buenas tardes. Capaz que se deba preparar gente para que sea más amable en la recepción y alguien que indique los lugares. En segundo lugar, cuando entré al templo a rezar los del coro estaban ensayando, por lo que hacían mucho ruido con la prueba de sonido y más al hablar fuerte. Por eso, te sugiero que ellos lleguen temprano y ensayen antes de que la gente llegue. Por otra parte, la misa comenzó 10 minutos más tarde y encima llegaste minutos antes de comenzar la misa. Cuando fue el momento de la limosna en la guía de la misa la persona que guiaba empezó a hablar de los gastos de la parroquia y la gente no quiere pagar los gastos, sino la misión, porque la gente ya sabe lo que es pagar gastos en su casa. No les hables de gastos, sino de propósitos. Cuando diste la homilía gritaste y gritaste. No es necesario gritar tanto, Luis”. En fin, la lista seguía bastante, pero la clave es vivir en la verdad y no vivir en una mentira alimentada por la subjetividad. ¿Vos sos capaz de que alguien, que puede verte desde afuera, te diga las cosas que debes cambiar desde la verdad y la objetividad? Algo bueno está por venir.
Fri, 16 Oct 2026 - 03min - 2522 - Lucas 11, 47-54
Impuesto a la menta
1) Ustedes: Este texto fue escrito por un muchacho de 15 años, después de la muerte de su padre. Kyle McCarty escribió esto en su momento de depresión:
“Dios no me ama
No me puedes obligar a creer que
Dios es bueno.
Esta es la gran verdad de la vida
Este mundo es producto del azar
Cómo puedo yo creer que
Dios va a usar mi vida.
Estoy totalmente seguro que
Dios me ha abandonado
Nunca más diré que
Cristo resucitó de los muertos
Más que nunca ahora sé que
Este mundo me puede satisfacer
Es mentira que yo diga que
Dios siempre ha estado presente
Ahora me doy cuenta que
Haga lo que haga
Lo cierto es que
Él no me ama
Cómo puedo suponer que
Dios es bueno”.
2) Descuidar: Ahora te propongo algo, si nos detenemos en lo que está diciendo esta oración primera que te presenté y la leemos de otra mirada, de abajo para arriba:
“Dios es bueno
Cómo puedo suponer que
Él no me ama
Lo cierto es que
Haga lo que haga
Ahora me doy cuenta que
Dios siempre ha estado presente
Es mentira que yo diga que
Este mundo me puede satisfacer
Más que nunca ahora sé que
Cristo resucitó de los muertos
Nunca más diré que
Dios me ha abandonado
Estoy totalmente seguro que
Dios va a usar mi vida
Cómo puedo yo creer que
Este mundo es producto del azar
Esta es la gran verdad de la vida
Dios es bueno
No me puedes obligar a creer que
Dios no me ama”.
3) Doctor: Podría decirte que esto es la vida al revés. Esto grafica cómo ve Dios los problemas de nuestra vida. Muchas de las cosas por las que en este mundo pasamos son similares a este poema. Todo lo que vemos lo leemos delante de nosotros, pero, si lo vemos desde abajo, no podremos explicar tantas cosas que nos pasan. Con tiempo y con paciencia, con enfoque y un propósito claro, empieza uno a leer la vida al revés. Y nos damos cuenta de que Dios ha sacado algo maravilloso de entre las cenizas de nuestra pérdida, de nuestras caídas o de nuestro momento de depresión. Alza la mirada y recordá que Dios está. Algo bueno está por venir.
Thu, 15 Oct 2026 - 03min - 2521 - Lucas 11, 42-46
Ay de nosotros
1) Fariseos: En una clase, el profesor de Filosofía, un excelente profesor, me planteó algo que me dejó pensando: “¿Qué pasaría si, cuando morimos, volviéramos a la misma vida, nacemos en quien fuimos y vivimos toda la vida que vivimos una y otra vez, sin poder cambiar nada?”. Simplemente somos partícipes de lo que nos pasa y lo que vivimos. Esta idea se llama en filosofía “el eterno retorno”. Te planteo esto porque creo que a uno lo lleva a hacerse la pregunta de ¿estoy eligiendo y tomando decisiones que me ayuden a vivir la vida que volvería a vivir una y otra vez?,o ¿es hora de cambiar y decir “basta”, esto no lo quiero más y no quiero repetirlo todo el resto de mi vida? Esta es la decisión que voy a tomar hoy en pos de la felicidad y del bienestar, si no, caes en ser doble cara como un fariseo.
2) Amor: Hace un tiempo me tocó viajar para dar una conferencia en un lugar lejano. Los argentinos sabemos lo difícil que es viajar con conexiones dentro del país y encima lo largo que es, ya que, en mi caso, debo salir desde Tucumán. Sí o sí tengo que ir a Buenos Aires y desde Buenos Aires conectar con las provincias y luego, por tierra, ir al pueblo a donde me toque dar la charla. Una vez me tocó un largo viaje, casi dieciséis horas, para dar una conferencia. En el vehículo que me busco el hombre me fue hablando en todo el camino de su hijo bebé. Obviamente, yo iba cansado, pero descubrí algo. Me hablaba de cada detalle y su alegría por lo que hacía su bebé. Ahí entendí el amor de Dios por nosotros, porque nos mira constantemente y está con nosotros viendo cada detalle nuestro con amor, como ese papá. Por eso, no caigas en esa imagen de un Dios atacante y juez que controla, sino que míralo desde esa actitud de “papá primerizo” que está atento a vos.
3) Sepulcro: Dostoyevsky en un escrito dirá “Nada destruye tanto el alma humana como estar en un lugar equivocado, rodeado de las personas equivocadas”. Por eso, querido amigo o amiga, mira tu vida desde Dios y aprende a vivir la vida tomando distancia de personas que solo te presentan la muerte y las pocas ganas de vivir. Algo bueno está por venir.
Wed, 14 Oct 2026 - 03min - 2520 - Lucas 11, 37-41
Lavan la copa
1) Cenar: Si queremos avanzar a nuestro destino, aprendí que hay que aprender a cerrar la boca. Parece que el problema empieza en la boca, pero está centrado en el corazón, porque lo que sale de la boca viene del corazón. De modo que nuestro problema es mirar qué reina en nuestro corazón, porque, si el orgullo está presente en el corazón, tarde o temprano va a querer salir por la boca. A veces tratamos de llegar al fruto en vez de a la raíz. Cuando vemos el fruto del orgullo, cortamos la rama, pero no la raíz. Cuando contamos lo que nos compramos o los logros adquiridos y vemos la cara que nos hacen, ahí recién decimos “Uh, no lo tendría que haber contado”. Creemos que es cambiar el fruto, pero si no tratamos con la raíz, va a continuar apareciendo en nuestras vidas retrasando nuestro destino. Te digo cuál es la raíz del orgullo: la inseguridad. Cuando yo comencé no era orgulloso, sino más bien inseguro, y la inseguridad se ve como orgullo. Yo quería recibir halagos y aplausos, pero no por ser orgulloso, sino por ser un hombre inseguro.
2) Sentó: Hace unos días fui a hacer unas compras en el supermercado. Fui a comprar varias cosas que me faltaban en la casa, porque había cobrado el sueldo. Había un mundo de gente ya que era el día de promociones. El tema es que había una cajera que no tenía muy buena voluntad. Le dije: “Buenos días”, y ella me contestó: “Hola”. Cuando la estaba ayudando se me cayeron unas cosas y me empezó a retar. Ahí se me subió la temperatura y ya estaba a punto de prenderme a lo de ella, hasta que alguien me dijo “Lo ayudo, Padre”. Entonces, me dije “Me tengo que portar bien”. Entonces, le dije a la señora: “Debe tener un día difícil” y ella me contestó: “Más que un día, una vida difícil, porque yo ya estaba jubilada, pero se murió mi hija hace unos años y estoy a cargo de sus tres hijos. Yo ya tenía pensado descansar.” Mientras me decía eso, se le salía una lágrima. Allí comprendí que todos llevamos una vida dura y difícil y que nadie sabe lo que el otro vive y sufre por dentro. Conclusión: ella fue a misa a mi parroquia hace dos domingos y me dijo “Soy evangélica, pero vengo a su misa para que rece por mí, porque no me preguntaron nunca en el trabajo por mi persona y usted me sorprendió “. Ahí me dije: “Con una simple pregunta se puede evangelizar y misionar”.
3) Afuera: Cuenta la historia que había tres hombres trabajando con piedras, se acercó un niño y le preguntó al primero: “Usted qué hace ? Y él le contestó: “Yo pico piedras”. El niño se acercó al otro y le preguntó: “Usted, señor, qué hace?”. Y este le contestó: “Yo me gano el pan para mis hijos”. Luego se acercó al tercero, y el niño le preguntó: “¿Tú qué haces?” y el señor le contestó: “Yo, construyendo una catedral”. Tres hombres distintos, una misma pregunta y distintas respuestas. ¿Vos qué estás haciendo por tu vida? ¿Construyendo un proyecto? ¿Pagando solo cuentas con tu vida? ¿O simplemente matando el tiempo? Construí catedrales de vida y no seas un fariseo que solo dice “hacer”, pero no sabe “ser”. Algo bueno está por venir.
Tue, 13 Oct 2026 - 03min - 2519 - Lucas 11, 29-32
Apretujaban
1) Multitud: Hay una historia de dos hombres que ven una pintura de ajedrez. En esa pintura hay una imagen de un hombre normal y otro se parecía al diablo. Al hombre le quedaba su última pieza por mover y el título del cuadro era “jaque mate”. Uno de los hombres que miraba la pintura era jugador profesional de ajedrez. Algo acerca del cuadro le intrigaba y lo empezó a estudiar. Quedó tan concentrado en la pintura que a su acompañante ya le molestaba y le preguntó qué le pasaba. Dijo que era algo de esa pintura que lo tenía intranquilo y, luego de un momento, le dijo “Hay que ubicar al hombre que hizo esta pieza y tenemos que decirle que cambie el cuadro o el título, porque hay algo errado en la pintura.
Soy campeón de ajedrez y allí dice jaque mate, pero veo que al rey le queda todavía una jugada”. Acordate que en la historia de la fe un niño llamado David enfrenta a un gigante Goliat, pero al rey le queda todavía una jugada; al profeta Daniel lo tiran a una fosa de leones, pero al rey le queda una jugada. Moisés convence a una nación de esclavos oprimidos a salir en búsqueda de la tierra prometida, estaba el faraón más poderoso en frente, pero “al rey le queda todavía una jugada”. Jesús fue crucificado y murió dolorosamente, pero al rey le queda todavía una jugada. Espero que te des cuenta que a vos te quedan muchas jugadas.
2) Signo: Dios usa personas para bendecirnos en momentos que nunca nos imaginaríamos. Dios usa a quien sea para bendecirte, porque, como dice un cura amigo “Cuando Dios manda, hasta el diablo obedece”. Dios usa a quien menos te imagines para abrir una puerta en tu vida.
3) Nínive: Te cuento una historia que conocí: José es un chofer de bus, conocido por su gentileza con los pasajeros. Siempre atento. Una vez, una señora anciana no podía subir al bus, él paró y se bajó para ayudarla a subir. Así logró que el bus se convirtiera en una comunidad. La gente esperaba ese bus, para subir y verlo a José. Antes de jubilarse fue a mi parroquia a pedirme la bendición y le pregunté cómo logró que tanta gente lo quiera y encima lo premiaran desde el periódico de la provincia. Me dijo “Yo me levanto a las 3 am y rezo media hora, medito la Palabra y le pido a Dios que me guíe. Le pido a Dios que me oriente para ayudar a la gente que me encuentro en la ruta. Por eso, cuando termino todo, digo “Esto es todo, cuídense”. El tema es que la gente le hizo la fama de que, cuando suben al bus, dicen “Aquí me encuentro con Dios”. Ahí aprendí que eso es amar sin esperar nada a cambio. En José encontré esa iglesia que está viva y que no pasa por tantas reuniones o estrategias o charlas interminables, en donde se habla, pero no se actúa. En José entendí que el hacer extraordinarias las cosas ordinarias refleja a Dios vivo. Algo bueno está por venir.
Mon, 12 Oct 2026 - 03min - 2518 - Mateo 22, 1-14: Jesús, en cada misa, te invita a una gran fiesta
1) Celebra: Jesús te invita a celebrar la vida, el misterio de la fe. Seguramente lo habrás escuchado cada vez que el sacerdote, cuando termina de consagrar dice: “Este es el misterio de la fe”. Porque la Santa Misa, cada domingo que la celebramos, es una fiesta, es la fiesta de la fe. Es por eso que tenemos esa música, esa celebración. Estamos invitados, aunque muchas veces tengamos un poquito de cara de funeral más que de fiesta. Es Jesús el que cada domingo nos dice: “Aleluya, que estoy vivo”. Es que estamos invitados a celebrar esta fiesta, a compartir el Pan vivo y partido. Jesús es vida y te invita a celebrarla. Cada domingo te espera y te propone que, luego de celebrar juntos esta fiesta, podamos volver a nuestro hogar con paz. Te acordás aquella parte: “Pueden ir en paz”. Esa paz que solo da Él, el Señor, quien te alienta a mantenerla durante la semana.
2) Excusas: Somos muchas veces como estos tipos que aparecen en el evangelio: “Sabes qué, me gustaría ir, pero justo tengo esto que …”. A Dios también le ponemos excusas e, incluso, ponemos por encima de Él nuestros propios intereses: “No puedo, porque justo estoy preparando el fueguito para el asado; no, no puedo porque justo tienen que venir a ver esta cosa”. Qué difíciles somos. Nos invita a su fiesta, a una gran fiesta. Y encima, que no hay que poner ni un mango, le ponemos excusas. Parece que nuestra prioridad no es Dios. Pero, cuando las papas queman, cómo lo llamamos. En vez de celebrar con Él la vida, anteponemos nuestras cosas, que nos llevan a preocuparnos más por la vida que por disfrutarla. ¿Cuándo va a ser el día que veas a la misma vida de otra manera? ¿Cuándo vas a cambiar de actitud? ¿Cuándo vas a enfrentar a la vida desde otro punto? No podés seguir siempre así.
3) El traje: Es cómo disponemos nuestra alma y nuestro corazón para ir al encuentro de Jesús en esta fiesta que celebramos, que es la misma Eucaristía. La gran propuesta de la liturgia es llegar un ratito antes, hacer silencio y preparar el corazón y el alma para ese encuentro. Es ir con la ropa de humildad, los zapatos de tu nada y ese peinado que muestra alegría. Hoy celebremos la fiesta de la Vida. Cristo vive, Cristo reina y Cristo está. No te olvides de ir a misa,, que es la fiesta de la fe y no te olvides de rezar el rosario. Algo bueno está por venir.
Sun, 11 Oct 2026 - 03min - 2517 - Lucas 11, 27-28: Ser felices en Cristo
1) Una mujer: ¡Qué grande es la intuición femenina! Hoy me pongo a pensar en tantas mujeres que forjaron la fe de la Iglesia en tantos lugares. En esa abuela que enseñó a rezar a sus nietos, en esa mujer catequista que se da el tiempo para enseñar sobre Jesús, e incluso tiene que dejar solos a sus hijos para darse ese tiempito. Gracias a tantas mujeres que hoy brindan su espacio y recuerdan a tantos que vos y yo somos Iglesia.
2) Feliz quien te llevó: Es un halago a María, no tan solo por lo material y la labor propiamente maternal, sino que estamos hablando de esa fe que María contagia. En María aprendemos a confiar y a tener fe, a ser esclavos del Señor para vivir en esa misma libertad que el mismo Señor nos da.
3) Escuchar y practicar: Estamos llamados a escuchar, a aprender a escuchar y saber que uno debe callar, darse el tiempo de escuchar. Por eso, para darse el tiempo de escuchar, uno debe callar. Por ahora, esperemos. Baja un cambio y aprende a escuchar. Date tu tiempo, pero, en ese tiempo que te das, déjate escuchar por Dios y por vos. Date esa oportunidad de escuchar a Dios y escucharte. Algo bueno está por venir.
Sat, 10 Oct 2026 - 01min - 2516 - Lucas 11, 15-26: No dividirnos
1) La muchedumbre: La gente habla y siempre hablará. Vos tenés que seguir adelante, cumpliendo tu misión, haciendo la voluntad de Dios siempre. No te marees con los comentarios de la gente, ni te detengas por aquello que hablan a los costados. Seguro que afecta y también duele, pero que no te paralice lo que otros digan y hablen de vos. Por eso, cuida tu identidad y, por sobre todo, recordá que estás aquí por y para algo. A no dejarte llevar por la “lengua a la vinagreta” y olvídate de los comentarios que a veces te hacen doler.
2) Unidos: En estos tiempos no tenés que olvidarte de que debemos estar más unidos que nunca. No podemos seguir dividiéndonos entre nosotros. Hoy tenemos que apuntar hacia adelante y seguir una misma línea de acción. Reconozco que tenemos una gran crisis (aparte de la unión): crisis de líderes. Nos faltan líderes que sepan guiar y forjar la unidad, que sepan trabajar por el bien común. Como el capitán de un equipo de fútbol, deben estar atentos a cada jugador dentro de la cancha para ayudarlo en su función, pero también el capitán debe estar atento a cómo está personalmente ese jugador (si está con ánimo o no, si es conveniente que entre o no). Hoy, para crecer en unidad entre nosotros, debemos ser más humanos y cercanos. Vos, ¿podés ser líder? ¿Tenés pasta para ello?
3) Recoger o desparramar: En este camino podemos tener la actitud de trabajar en la obra de Dios juntos y sabiendo nuestro bien como Iglesia, o podemos desparramar, generando discordias o dobles discursos. Pidamos por una sociedad más unida, por un país más unido, por una Iglesia unida; pues, como dice Martín Fierro, que tanto me gusta leer: “Que los hermanos sean unidos, esa es la ley primera, porque si entre ellos se pelean, los comen los de afuera”. Algo bueno está por venir.
Fri, 09 Oct 2026 - 02min - 2515 - Lucas 11, 5-13: La fuerza de la oración
1) Amigo: Todos vamos a decepcionar. Hasta te profetizo que yo voy a decepcionar a mi comunidad, a mi feligresía. Vos vas a decepcionar a los tuyos, por muy buen papá o mamá que te consideres. En algún momento, tus hijos te van a reclamar cosas que hiciste o que no hiciste, lo tienes que asumir. Tus hijos van a decepcionar a tus nietos, pero nos enseñaron con la creencia de que no hay que decepcionar a nadie. Hay tanta presión por agradar, que tenemos que reconfigurar nuestra personalidad para agradar a todo el mundo, porque no nos permitimos decepcionar. Uno trata de hacer lo mejor, pero un día te dirán: “No fuiste buen papá en esto”, o “Mira, padre Luis, no fuiste buen cura conmigo”, pero bueno: ¿quién se recibe de padre para ser padre? Nadie dice: “Ahora que soy buena mamá, voy a parir hijos”. Cuando aprendemos a vivir nos tenemos que ir. Hay gente que cree que, si me cae gordo a mí, le cae gordo a Dios, y no es así. Hace poco alguien me escribió “¡Luis, hace poco te conozco, qué decepción! Te vi en un video y no estabas con la camisa de cura”. Nunca vamos a agradar a todos, porque vendrá el día en que no estés de acuerdo conmigo y el día que decidas creer chismes de mi vida o un rumor. El día que no te guste cómo me visto o que no logre el ancho de santidad que vos quieras que tenga o te hartes de escucharme. Soy consciente, por mi salud mental que va a ser así, porque yo soy así. No importa si ganamos mil peleas sobre el ring, porque la gente nos va a juzgar por esa que perdimos. Pero no pidas perfección cuando vos tampoco podés darla.
2) Ofrecerle: En esta sociedad que vivimos estamos con vidas cada vez más solitarias, gente que come sola, familias que se arman de otra forma. En la época de la comunicación, la gente está más incomunicada. Creo que la gente valora mucho cuando alguien la escucha de verdad. No me refiero a las redes, porque en las redes el 80% es filtro. En el 80 % de lo que vos subís no estás vos, sino un personaje que vos querés que miren. Está alguien que te gustaría ser, pero no sos (te lo digo yo, que publico todos los días en redes) y quien vos sos es alguien que se queda ahí, encerrado. Encerrado en tu pequeño mundo, en donde están esos tres o cuatro o cinco que te conocen de verdad y que saben que no sos eso. Lo más complejo es que uno se preocupa por mostrar al mundo algo que no es, en vez de mostrar lo que realmente es. Lo más hermoso que alguien puede hacer por tu vida hoy no es preguntar ¿Cómo te está yendo Luis?, sino “¿Cómo estás, Luis, qué te duele, cómo te sentís?”. Creo que cuanto más aplicaciones surjan y cuánto más exploten las redes, estos lugares serán más valorados.
3) Busquen: Algo que aprendí, y te lo doy como consejo es “Reduce tu círculo relacional”, porque la poda es para producir más fruto y fortalecerte. No te digo que cortes con todo el mundo, sino con los que no te hacen crecer, con quien te hizo comer mal, con quien te lleva al alcohol, con el que te lleva a discutir con tu familia, con aquella persona que en lugar de hacerte orar más te lleva a ver más series y perder más el tiempo en cosas superfluas. No hablo de pecado, sino de influencia. Cuando te juntas con gente tóxica la toxina afecta tanto tu sistema inmunológico espiritual, que te lleva a ser poco espiritual y sin oración. Por eso, uno debe podar para que nazca el fruto. Que la oración fortalezca tu vida sobrenatural y busca amistades que te hagan una gran persona, no dependiente de otra persona. Algo bueno está por venir.
Thu, 08 Oct 2026 - 04min - 2514 - Lucas 11, 1-4: Enséñanos a orar
1) Orando: El problema de la raza humana no es que tengamos algunas manzanas podridas, si fuera eso, sacamos a las manzanas podridas y listo. El problema es que todos tenemos algo podrido en nuestro interior. Todos estamos fallados y en proceso de recuperación. No hay manzanas sanas y menos en la iglesia. No hay familias superfelices, Iglesia santa, gente totalmente pura, porque todos los que sean pastores, curas, obispos o líderes religiosos nos van a decepcionar, porque todos nos enfrentamos a las mismas tentaciones abrumadoras y a todos nos han herido y, posiblemente, los más lastimados somos los que predicamos. A todos nos cuesta perdonar, y nos cuesta trabajo, porque no somos más santos ni mejores que los que se sientan en un banco de iglesia. No hay tentación distinta para ovejas y otra para líderes, todos somos increíblemente humanos, pero nos asusta admitirlo. Comprendí que es un alivio absoluto cuando un líder o (en mi caso) un cura confiesa su humanidad, pero nos asusta ser transparente y se comprende un poco en este mundo en que se busca conservar la imagen y la estética, donde todos disimulamos. Pero creo que no todas las comunidades de creyentes están listas para un líder sincero. Hay gente que prefiere depositar su seguridad en pequeños “curitas” o “monjitas”, que eventualmente le van a fallar. Como diría un cura amigo: “Si la prensa no está hablando de ti, no es porque eres más santo que los demás, sino porque no eres noticia”. No eres más santo, sino que eres más anónimo. La única diferencia es que si tienes un desliz moral no le interesa a nadie, excepto a tu cónyuge o a tu más cercano, pero si lo tiene el hombre o la mujer que está en los medios, eso es noticia global. Si dices una tontera lo sabrán tus amigos, pero, si lo dice el cura o el pastor, estallan las redes. Por eso, cuando me dicen “Vos sos parte de esa Iglesia de curas pedófilos y gente falsa”, antes me dolía y decía: “No, no, no”, pero ahora digo “Sí, soy parte de esa Iglesia rota y golpeada, porque nosotros no somos un museo de santos, sino un hospital de gente fallada”.
2) Discípulos: La presión que uno se pone por estar a la altura de los demás y en el camino de los demás te está frenando a seguir tu propio camino, a tu propio paso y ritmo y en tu propio estilo de vida.
3) Ofenden: El Padrenuestro es la oración por excelencia donde está el resumen de lo que pedimos y lo que necesitamos. Por eso, hoy proponete rezarlo despacio y encontrar la frase que más te motive. Por ejemplo, para mí hoy es: “Venga tu reino”. Algo bueno está por venir.
Wed, 07 Oct 2026 - 03min - 2513 - Lucas 10, 38-42: Sentada a los pies
1) Entró: Martín Luther King supo decir: “Si un hombre no descubre por qué morir, no está en condiciones de vivir”. Claro, cuando uno descubre un propósito por el cual estaría dispuesto a dar la vida, ahí es cuando la vida empieza a cobrar sentido. Todos fuimos creados y asignados a una misión, todos nacemos con un propósito y cada uno con un propósito distinto al del otro. No hay nadie, aunque hayan dicho tus padres que naciste por accidente, o como me decían a mí: “Al principio pensábamos que eras un fibroma”. Aunque eso inconscientemente nos quiere determinar el futuro, no hay nadie que esté aquí por accidente, sino que cada uno está aquí para cumplir una misión, algunos al estilo de Marta y otros al estilo de María.
2) Pies: Te voy a contar algo que pasó en un edificio cercano a donde vive mi mamá. Era un edificio enorme y no paraban de quejarse ante el consorcio por la lentitud de los ascensores y todos, absolutamente todos, estaban cansados de este problema. El consorcio, desesperado por tantas quejas, convocó a una reunión extraordinaria. Vinieron ingenieros, arquitectos, especialistas en logística y todos traían tremendas soluciones, mejor dicho, costosas soluciones. En la sala había un psicólogo del equipo de Recursos Humanos que miró el problema desde otro ángulo y dijo: “El problema no es que los ascensores sean lentos; el problema es que la gente se aburre esperando. Nos mata la ansiedad señores”. Bueno, la solución fue que no tocaron un solo motor, no gastaron miles de dólares en tecnología, simplemente instalaron espejos grandes, de cuerpo entero, al lado de las puertas de los ascensores de cada piso. ¿Qué imaginan que pasó? Las quejas bajaron a cero de un día para el otro. La gente estaba tan ocupada acomodándose el pelo, mirándose, acomodándose la ropa o mirando al de al lado, que el tiempo volaba. De esta historia podemos sacar la conclusión de que tenemos que aprender a definir bien cuál es el problema que tenemos. Muchas veces gastamos tiempo y dinero en querer arreglar el síntoma, en lugar de entender la verdadera necesidad. Jesús es claro con Marta y le aclara que lo que para ella era un problema, en realidad no lo era, porque acordate que el ego es nuestro mayor distractor. Por tanto, aprende a aprovechar el tiempo de tu vida para vivir la vida con tiempo.
3) Parte: Platón le hace decir a Sócrates en el libro “El banquete” que el amor nace de la falta. Amamos lo que nos falta, por lo tanto, el amor es siempre dolor, hasta que encontramos lo que nos falta y, como el amor es la búsqueda de lo que nos falta, cuando lo encontramos ya no lo necesitamos más. Por eso hay dos sentimientos que giran en nuestras vidas: la angustia y el aburrimiento. Cuando nos falta lo que amamos nos angustiamos y, cuando tenemos lo que amamos, terminamos aburriéndonos de ello. El deseo y la falta son también compañeros de nuestras vidas, pero lo que nos hace seguir adelante ante el deseo de lo que queremos y la falta de aquello que no tenemos, son los proyectos. El ver adelante lo que queremos alcanzar nos da vida y esperanza. Por eso, cuando uno se queda sin proyecto, queda deprimido; por eso, una persona deprimida cuando mira adelante solo ve la muerte, porque no tiene proyectos. Hoy ponte a los pies del Maestro y háblale de tus proyectos más que de tus faltas; háblale de lo que disfrutas más de lo que deseas. Háblale de cómo eres porque Él ya sabe quién eres. Algo bueno está por venir.
Tue, 06 Oct 2026 - 04min - 2512 - Lucas 10, 25-37: El sentido de la fe
1) Prueba: La vida solo se puede entender mirando hacia atrás, pero, lamentablemente, se debe vivir hacia adelante. Hay cosas en la vida que no entendemos por qué nos pasan, pero uno tiene que continuar. Cuando uno logra entenderlas es entonces cuando uno mira hacia atrás y dice: “Wow, estoy aquí por eso que me pasó en la niñez”. Pero, claro que entendemos cuando ya las hemos pasado. Uno quisiera vivir para atrás y entender que esto te lleva a lo otro. Todo en esta vida tiene un sentido; la vida siempre nos obliga a mirar para adelante. Algún día vamos a entender porqué pasó lo que nos pasó, por eso necesitamos la oración de la serenidad y la vida espiritual.
2) Amarás: Hay una frase que dice: “Todo el mundo tiene un millón de problemas hasta que pierde la salud, entonces solo tiene uno”. Nos pasamos la vida preocupados por cosas que ni siquiera sabemos si pasarán. Nos preocupamos por temas que no podemos influir o por miedos imaginarios que nunca van a llegar a ocurrir. Pero, cuando pierdes la salud, te das cuenta de que todo lo demás pasa a un segundo plano. Cuida tu cuerpo, valora todos esos días que te levantas de la cama y puedes andar, moverte y valerte por ti mismo. Deja de esperar que algo vaya mal para darte cuenta de lo afortunado que eres . Por eso, sé agradecido y recordá que hay gente que verdaderamente está tirada en el suelo de la vida y no tiene quién la levante.
3) Denarios: Este evangelio del buen samaritano siempre nos hace ver que la clave para ir al cielo no pasa por las normas que uno cumple, por los temas religiosos: si voy directo al templo, por esto, por lo otro, sino más bien mi actitud de cercanía y comprensión al otro. La vida no pasa por cuán perfectito soy, sino más bien por hacer las cosas desde el corazón. El fariseo y el levita pensaban qué les pasaría si ayudaban a ese herido, pero el samaritano se preguntó qué le pasaba al herido si él no lo ayudaba. Pensar en el otro es también darle vida. Algo bueno está por venir.
Mon, 05 Oct 2026 - 02min - 2511 - Mt 21, 33-43: Sacerdotes y ancianos
1) Poseía: Si recibiste una crítica fea de una persona con la que trabajas o compartís momento del día. Si te hizo una crítica fea o que te transmite mal estar, dos cosas: uno, trata de cortar lo más rápido posible esa relación o ese vínculo. Segundo, no te enganches, porque los temas son de esa persona y no tanto tuyos y pensá que quien más sufre sos vos por un ratito, pero quien más está sufriendo es esa persona al tener esa personalidad y ser como es. Esa es la persona que tiene que vivir consigo misma todo el resto de su vida y vos solo por un ratito.
2) Construyó: Parte de esa vida que conseguís vivir es parte la gente que te ve y que vos la tomas en tu vida. Es esa gente que te ve donde estás ahora, pero no se acuerdan o no saben lo que tuviste que hacer para estar donde estás. Hay gente que no tiene idea de tus procesos ni de tus batallas. Ven tu foto con la camioneta 4x4, y te critican, pero no saben que tuviste 8 trabajos para llegar a pagarla. La gente ve nuestra tierra prometida, pero nunca conocen ni quieren conocer nuestro desierto. Nadie puede apreciar la magnitud de nuestro éxito si no ha visto la ferocidad de nuestras luchas.
3) El reino: La vida es un viaje. Y lo más bello es pasarla bien mientras dura. No es que solo esperamos en el destino, que en el caso de nosotros, que somos personas de fe, sabemos que el cielo es maravilloso, pero hay gente que no tiene fe, pero que te contagia estas ganas de vivir. Cuando hablo de pasarla bien en el camino hablo de esforzarse, hablo de que intentes en tu vida ser buena persona, buena gente. Hablo de intentar aprender, estudiar, emprender, arriesgarse. No hablo de pasarla bien de él “vivir la vida loca”. Hablo del sacrifico que implica todo esto, pero no siempre los premios se los llevan las mejores obras. En estos años he visto éxitos inmerecidos y fracasos que enaltecen. En este tramo de mi vida yo prefiero mil veces una derrota que enaltece a una victoria que avergüenza. Algo bueno está por venir.
Sun, 04 Oct 2026 - 02min - 2510 - Lc 10, 17-24: Someten
1) Tiempo: ¿Será que como cristianos transmitimos sin querer que Dios está lejos? ¿Le hemos dicho a la gente que Dios no está en ellos sino encerrado en nuestros templos? Hasta incluso pienso que capaz que nos hicimos dueños de la franquicia y le comunicamos a la gente que tiene que venir acá porque Dios solo está acá y en el grupo tal o cual y, si no perteneces al grupo tal o cual, no podés ser creyente comprometido. Pero en el Evangelio vemos a Dios que dejó todo por amor y que nació en un pesebre y se humilla como un fugitivo para buscar al hombre. Dios no está lejos, en un trono distante o en alguna parte; tampoco nos pide que recorramos el mundo y lo busquemos a otra parte ni tampoco nos pide que seamos geniales para estar cerca de Él. Dios nos busca a nosotros sin pausa. Nosotros somos las manos y los pies de esa búsqueda de Dios en el otro y hacia el otro.
2) Nombres: Si queremos experimentar algo milagroso nosotros no podemos estar haciendo lo mismo de siempre. El hombre que era inválido se levantó y se fue con su camilla, algo que no hacía hace más de 38 años. Pero, ¿por qué esperamos resultados diferentes haciendo lo mismo de siempre? Si seguís comiendo igual te va a agarrar un infarto, si seguís tratando así a tus hijos te van a mandar a un geriátrico, si seguís con ese mismo trabajo te van a internar. No podemos repetir lo mismo y esperar resultados diferentes. Quizás tengas que hacer cosas que no hiciste hace mucho tiempo. Si querés cambiar de verdad tienes que cambiar la ecuación de tu vida, sumando o restando algo. El equilibrio prolongado nos duerme los sentidos, nos duerme la mente, nos atrofia nuestros músculos. Nuestro mundo se va haciendo cada vez más pequeñito hasta que se reduce a nuestro metro cuadrado. Las rutinas, cuando se repiten eventualmente, se hacen contraproductivas. Si ejercitas los músculos de la misma manera todo el tiempo los músculos se adaptan y dejan de crecer y disminuyen el beneficio neto, por eso hay que desorientar los músculos. Lo mismo va en términos espirituales: formar músculos lleva mucho tiempo, atrofiar músculos son días en cama. En lo espiritual, igual, trabajar por vos lleva tiempo y para dejarte estar para morir solo se necesita una cama…
3) Ven: Algo que voy aprendiendo es que la mente es lo que te hablas. Nunca te digas cosas que no querés que pasen y, por otro lado, nunca te vayas a lo negativo. Eres lo que te hablas y, por eso, aprende a decirte “Tengo que estar bien”, porque eso te ayudará a ver a tu alrededor una vida distinta. Recordá que no eres culpable de todo lo que te pasa, pero sí responsable de tus respuestas. Así que aprende a ver la vida como la vida se te presenta y con Jesús en tu interior. Algo bueno está por venir.
Sat, 03 Oct 2026 - 03min - 2509 - Mt 18, 1-5. 10: Ángeles custodios
1) Acercó: Algo que es necesario tener en cuenta es que uno no puede ayudar a quien no quiere recibir ayuda, por mucho que la necesite. En esto sé mucho, porque traté de ayudar a gente que no quería ser ayudada. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Uno no puede ayudar a gente que no quiere ayuda. Uno de los ladrones que estaba crucificado junto a Jesús, el que profería insultos, es un ejemplo de ello: estaba a dos metros de la salvación pero insultaba y maldecía al único que podía ayudarlo. Algunas personas quieren ayuda y otras no quieren ayuda. Hay mucha gente que se resiste al cambio, incluso cuando ese cambio es para algo mejor. Conocí gente que prefiere vivir mil veces de la ayuda social o del gobierno antes que conseguir un empleo. Prefieren que les regalen una casa antes que comprarse la suya. Hay gente que no quiere cambiar. Es muy fácil acostumbrarnos a nuestras muletas. Las muletas (que puede ser tu mamá, tu papá, tu esposo, tu esposa, tu hija, tu hijo) al principio son ayuda y después las tomamos como parte de la normalidad. Hay hijas que se casan y tienen una muleta que se llama mamá. Por años se quejan de que su mamá se mete o que opina demasiado o que se mete en la educación de sus hijos, pero quién tiene la culpa de estar con esas muletas. No podés cambiar si siempre haces lo mismo y estás con los mismos. Jesús al inválido le preguntó si en verdad quería estar sano porque, si estaba sano, tenía que salir a buscar trabajo. A veces necesitamos un golpe de realidad y eso lastima nuestro ego, pero, si alguien nos dice nuestra realidad con amor, puede sanarnos el alma.
2) En medio: Cuando los profesores quieren que los alumnos crezcan, les dan problemas. Y, si alguien nos da todas las respuestas, obtenemos una buena calificación, pero no hemos crecido. Por eso, necesitamos gestionar nuestros dones bajo fuego para poder crecer, madurar. Todos tenemos un potencial no desarrollado. Es importante que te mires y te pongas a ver qué es lo que puedes ver como don a desarrollar en tu vida. ¿Sabes? Yo, desde chico, tuve algunas habilidades. A mis 15 años vendía diario, luego me contrataron a mis 16 años en un semanario para trabajar en la parte de editorial y lo que era el diseño. Ya en esos tiempos me gustaba el tema de la computadora y lo digital. Por eso, cuando tuve mi crisis institucional y me tomé distancia del sacerdocio, descubrí que si no estaba en el clero podra sobrevivir con mis dones. Obvio, entiéndeme bien a lo que me refiero. Me refiero a que, si pasas una relación tóxica, lo primero que te hacen creer es que si te alejas de tal persona o tal institución no vas a poder vivir, pero Dios te muestra que podés salir adelante. Es necesario conocerte y ver en dónde estás parado. No es bueno estar ni sometido ni a la deriva. Invertí todo en el reino de Dios es lo más grande que jamás se te va a presentar. El Señor puede usar tus dones como los cinco panes y dos peces y hacer grandes cosas.
3) Ángeles: Hoy pedí a tu angel de la guarda que te ayude a ver los dones que tienes para ofrecer a los demás. Termino con un poema que se lo vincula con Jorge Luis Borges y que dice más o menos así:
Si pudiera vivir nuevamente mi vida, trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Tomaría muy pocas cosas con seriedad, correría más riesgos, haría más viajes. Contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a lugares donde nunca fui y tendría más problemas reales y menos imaginarios. Yo fui una de esas personas que vivió sensata, pero, si volviera a vivir, viajaría más liviano. Comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Para terminar de leer la reflexion, ir al Portal de MDC
Fri, 02 Oct 2026 - 05min - 2508 - Lc 10, 1-12: ¡Vayan y anuncien!
1) Designó: El propio Jesús acomodaba su agenda, su intensa agenda y su propia vida con regularidad para estar a solas con su Padre. Era el Hijo de Dios, podría haber dicho “Yo no necesito orar, soy el Hijo de Dios”. Sin embargo, siempre el Evangelio nos recuerda que “Muy de madrugada cuando todavía estaba oscuro, Jesús se iba a un lugar solitario donde se ponía a orar”. Como decía un cura importante para mi vida: “Hoy tengo un día muy ocupado y tantas cosas por hacer, así que si o sí tengo que estar a las 4 de la madrugada orando”. Pidiendo dirección para este día. La ocupación demanda que oremos más, porque la ocupación hará que cometamos errores ante tanta demanda, concretar negocios que no deberíamos haber hecho o relacionarnos con personas que nos complicarán y todo eso ocurre con el ajetreo acelerado, olvidándonos de orar.
2) Cosecha: Una tormenta secreta puede ser a veces un infierno. Porque cuando pasamos por una tormenta visible y saben tus amigos o seres queridos que tienes cáncer o que te estás separando o que tu hijo está con problemas de adicción, alguien te alcanza un paraguas, porque sabe, está consciente de tu sufrimiento, de tu dolor. Pero, si nadie sabe que estás en problemas, suponen que, tal cual es tu apariencia externa, así te sientes por dentro. Las tormentas secretas son los traumas internos que uno sufre, por ejemplo, cuando alguien está celoso de tu auto, sin saber que estás retrasado en tres pagos y que casi no lo puedes mantener. Hay hermanos que envidian una parroquia sin saber la presión que lleva ese cura. Por eso, por nuestra salud mental, tenemos que saber que la gente ama u odia el “don”
y por eso ignora tus tormentas. Por eso el reseteo es un tema privado y hay que cambiar la mente a una nueva normalidad. Conocí una mujer que sufría abuso. El esposo la golpeaba, la denigraba y, a pesar de todo lo que le decíamos, ella siempre regresaba con él. Un día hizo clic, cambió la mente y no se aceptó más como la mujer abusada. Dijo: “Esta no es mi identidad” y también “Yo no sé dónde voy a ir, pero sé donde no quiero estar”. Cuando uno sabe donde ya no quiere estar tiene la mitad del camino hecho. Eso llevó a que el marido no puede seguir sometiéndola, porque ya su mente la ayudó a no estar esclavizada. El primer reto es sacar tu mente de ahí. Cuando tu mente es libre todo lo demás es posible. La mente de una persona es una guerra espiritual, por eso volvé a Jesús para no ser aquello que te hacen sentir. El primer reseteo es el reseteo espiritual, separarte del don. Hay gente que se come el personaje. El segundo reseteo es ver qué batallas vas a pelear, porque hay algunas situaciones que merecen que no luchemos. A veces un despido en el trabajo es lo mejor que te podía suceder, porque no tenías la actitud para irte. Dios rompe para poder construir. Por eso es importante que revises tu ego y lo apartes del camino, porque hay luchas que son producto de tu ego. Luchas que no estaban defendiendo una causa, sino tu ego tratando de tener razón. Las luchas del ego son complejas y te llevan a cuestiones irracionales, porque el ego nos dice que lo único importante somos nosotros.
3) Recibidos: Por eso ser misionero es ser personas de esperanza con esperanzas, ser anunciadores de Buena Noticia y personas que hayan luchado con su propio ego. Dejarte moldear por Dios es dejar que Dios actúe en vos, por eso celebramos hoy a Santa Teresita de Lisieux o Santa Teresita del Niño Jesús. Pedí a Santa Teresa confiar en Dios como ella lo hizo. Algo bueno está por venir.
Thu, 01 Oct 2026 - 04min - 2507 - Lc 9, 57-62: ¡Te seguiré!
1) Discípulo: El título que san Pablo se puso no fue “apóstol” y eso que era el indicado para hacerse llamar apóstol. Él se puso “Pablo, el principal de los pecadores”. Y, cuando le decían “apóstol”, él decía que no era digno de ser llamado apóstol, decía que no era digno de ser llamado en esa lista. Hoy la gente se mata por ser apóstoles o mostrarse con el título de doctor en Biblia o catequista o agente de pastoral. Creo que ninguna persona apreció la gracia como Pablo. Él mataba a los creyentes y, más tarde, luego de su conversión va a decir: “Si no tengo amor, no soy nada”. La persecución tamisa los motivos. Si no, mira que antes de la pandemia la iglesia estaba llena de gente, pero luego alguien estornudó y quedó la mitad. Pero, si Dios lo hubiera hecho a Pablo manso y gentil ¿quién hubiera enfrentado a los legalistas? Tenía que tener carácter. Y, así como enfrenta a los edonistas o fariseos, también enfrenta a los cristianos. Como en Gálatas, que los cristianos usaban la gracia para pecar más, o en Corintios, donde enfrenta a los de fe mediocre. La franqueza de Pablo es la de quien verdaderamente debe ser discípulo.
2) Zorros: Te voy a ser sincero, yo a esta altura del año estoy con ganas de dejar todo, por el cansancio, claro. A esta altura del año ya me dan ganas de ir a encerrarme con los monjes del Siambón o ir a un lugar donde nadie me pueda encontrar. Es como la situación de David, quien dice en el salmo “Quién me diera alas de paloma para volar y descansar” y eso que estaba en el palacio, pero tenía tanta responsabilidad sobre sus hombros, que ya quería dejarlo todo. Así como David, uno escucha que el Señor le dice “Mantén el rumbo. Haz lo que tienes que hacer”. Por eso, más allá del cansancio que tengas “Mantén el rumbo”. El tiempo le pertenece a Dios y los resultados también. Creo que uno de los problemas por los que muchos curas o monjas se enferman o tienen úlceras o problemas digestivos es por no saber asumir eso, y estar todo el día con quejas y preocupaciones: “si no es porque los catequistas no respetan los protocolos con el tema de los niños; o la cuota que hay que pagar a la diócesis o el pagar las luces de las capillas o el problema de doña Juana que se pelea por las aulas con doña Marcela o que el obispo te llama para dar explicación de un chisme que le llegó, etc.” El problema es cuando te pones una carga de algo para lo que no fuimos creados. Mira, yo no morí por ninguno de ustedes, como así tampoco ninguno de ustedes morirá por mí. Cuando los curas o los dirigentes de lo que sea se ponen cargas de cosas para lase cuales no fuimos creados, nos terminamos quebrando, y terminamos enfermos. La iglesia no es nuestra, la iglesia no es tuya querido cura que me escuchas, la Iglesia es de Dios y nuestra única tarea es ser fieles. No es tarea nuestra producir resultados ni cambiar la vida a nadie, sino más bien es ser fieles, porque solo Dios puede cambiar el corazón del otro, no yo. El mayor placer (no te niego) es ver cómo Dios obra en otros a través nuestro. Eso es maravilloso, pero no asumamos un rol que no es nuestro, si no, te aseguro que te vas a enfermar.
3) Arado: A veces me pregunto por qué dentro de las iglesias generamos tantos apedreadores. No sé por qué somos más apedreadores que llevadores de la gracia de Dios: los hijos de alguien hacen algo insensato y ya recogemos una piedra; el matrimonio de alguien no funciona y ya tomamos piedras; el cura tiene un pecado que acabamos de descubrirle y ya agarramos una piedra; una dama muestra un poco sus hombros y otra piedra… Cómo sería nuestra iglesia si hubiera gente que no esté dispuesta a recoger una piedra. Solo podemos avanzar en la presencia de Dios si somos temblorosos, humillados, sin excusas y sin piedras, rendidos y desnudos, porque Dios busca siempre el arrepentimiento. Esa es la puerta de acceso a la gracia, el arrepentimiento....
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Wed, 30 Sep 2026 - 04min - 2506 - Jn 1, 7-51: Arcángeles
1) Sin doblez: Es como que nos sorprende en sobre manera que algo nos tenga que doler. Entonces lo ignoramos, queremos ser indiferentes ante las pérdidas, los dolores, los duelos, etc. pero si tanto ignoramos el dolor ¿por qué hay tanta gente depresiva? Aún en la Iglesia, porque aún en las instituciones de dentro de la iglesia hay una explosión de medicamentos prescriptos para el insomnio o para la ansiedad, como nunca antes en otras generaciones. Hoy hay mucha gente que se empastilla para dormir, porque de otra manera no puede conciliar el sueño. No estoy minimizando el dolor, pero sí lo ignoramos, porque hay tanta gente que depende de medicaciones sobre ello para poder tener un poquito de paz. Jesús nos muestra que para ser sin doblés también nos invita a asumir un proceso y el proceso es “Si el grano de trigo no muere, queda solo, pero si muere da mucho fruto”. Jesús caracteriza la vida como una muerte, hay que morir. Porque para vivir hay que morir, tienes que resucitar. Tienes que pasar por la cruz. Es por eso que como Iglesia estamos llamados a acompañar a aquellos que mueren a algo o a alguien, para fortalecerlos en la fe y, desde allí, en su plenitud de vida.
2) Te vi: Te comparto una historia de Tomás Alba Edison. El pequeño Tomás llegó un día a su casa con un sobre cerrado de sus maestros. Cuando su mamá lo abrió se le llenaron los ojos de lágrimas… el niño preocupado le pregunta “¿Mamá, qué dice la carta?”. Ella se secó las lágrimas y leyó en voz alta: “Señora, su hijo es un genio. Esta escuela es muy chica para él y no tenemos profesores para educarlo. Por favor, enséñele usted en casa.” Así lo hizo, su madre lo educó, confió en él y el resto es historia. Edison se convirtió en el inventor de la lamparita, del fonógrafo y cambió el mundo con esos inventos. Muchos años después, tras la muerte de su mamá, Edison estaba ordenando la casa y encontró aquella vieja carta guardada en un cajón. Al abrirla descubrió la verdad, la cruda realidad, la carta decía: “Señora Edison, su hijo es un estúpido, tiene problemas de aprendizaje y conducta. Le pedimos que no lo mande más a la escuela”. Edison lloró durante horas y en su diario escribió “Fui un niño mentalmente deficiente que, gracias a una madre heroica, me convertí en el genio del siglo”.
3) Aseguró: En el día de los Arcángeles pedí estas tres cosas para seguir con tu vida: 1. el poder de las etiquetas: las palabras construyen o destruyen realidades; 2. recuerda la importancia de que alguien crea en vos. Para cambiar el mundo a veces solo necesitas una sola persona que no te suelte la mano, ese es tu arcángel. Por último, 3. el sistema tradicional no mide tu genialidad, estar fuera del molde no te hace ser una persona fracasada o un fracaso (si no, mira a Edison). Algo bueno está por venir.
Tue, 29 Sep 2026 - 03min - 2505 - Lc 9, 46-50: ¿Quién es el más grande?
1) Pensamientos: Dios quiere sanarnos, quiere que nos reconciliemos con nosotros. Por eso, cuando unos se ve como un ser insignificante está propenso a una vida de abusos, porque la gente huele que te ves insignificante y se aprovecha. Cuando uno se ve insignificante atrae a personas que acentúan tu imagen desvalorizada. Hay gente que anda oliendo quién se desvaloriza y le pone un pie encima. Hay mujeres que huelen a hombres que se sienten insignificantes y los toman y les gusta usarlos; como así también hombres con mujeres, gerentes o encargados y me animo a decir curas o monjas o hasta incluso pastores o rabinos. Porque no es por oficio o creencia, es algo de la humanidad. Una vez escuché a un compañero de la escuela que nos decía “Yo cuando me case quiero una mujer que solo pida comida, cama y casa”. Era una persona que quería tener alguien para abusar psicológicamente. Por eso, cuando una mujer se sana de este tipo de persona encontrará que descubre su identidad en Dios y es libre de la cautividad de la mente. Hay mujeres que intentan rebajarse a lo que piden estos hombres para que las amen, pero esos tipos vieron el precio y no lo pueden pagar, por eso las buscan rebajar.
2) Niño: Hay dos tipos de riquezas en la vida: la riqueza del tener y la riqueza del ser. La riqueza del tener es una circunstancia externa, como decía mi papá “La plata va y viene”. La riqueza del ser, es una experiencia interna, pero nosotros nos centramos casi siempre en la riqueza del tener, porque nos rodea y es el entorno. Pensamos que la felicidad verdadera reside allí y nos hace la vida más cómoda. Corremos tras la riqueza del tener, porque pensamos que eso nos va a producir la riqueza del ser. Con el tiempo te das cuenta de que no, porque podés tener una riqueza en el granero, tener tremenda facha y, aún así, ser pobre. El pozo sin fondo de nuestros deseos, nunca va a quedar satisfecho. Por otra parte, podemos tener muy poco y ser ricos. Pobre no es aquel que tiene poco, sino más bien aquel que carece de mucho.
3) Nuestros: El falso yo busca presentar una imagen tuya siempre perfecta. Nos mostramos que en todo nos va bien, que nunca estamos enfermos, buscamos que el mundo nos admire y que nadie reconozca cómo verdaderamente somos. La vida del impostor necesita experiencias externas para proporcionar una fuente personal de significado.El impostor es siempre lo que hace y nunca quien es. Aquel que se crea un falso yo siempre su valía es desde todo lo que hace y no desde quién es ante el Señor. Son aquellos que se siente que, si no están sirviendo a Dios, creen que no tienen valor o que Dios ya no los ama. Incluso los curas u obispos muchas veces creemos que si no están en un grupo parroquial o movimiento no es buen cristiano. Hay gente que toma valor de lo que hace y no de lo que es. Hay gente que, cuando tiene un puesto se siente bien, y, cuando ya no tienen un puesto público, hasta pierde la fe. El falso yo siempre trata de encontrar contra su identidad haciendo para el Señor, en lugar de simplemente estando con el Señor. Yo la verdad que me escondí durante muchos años de mi verdadera identidad y de mi verdadero yo a través del desempeño en mi ministerio sacerdotal. Construí una identidad a través de los audios o de la televisión o de las redes, de libros que escribí y de una agenda repleta de invitaciones. Creía que, que Dios me usara, significaba que tenía invitaciones todo el año y yo llegué a la conclusión que si la mayoría de los cristianos pensaban bien de mí, entonces no había nada malo en mí. Finalmente, me querían, no como en mi casa que, cuando era chiquito, sentía que no me amaban. Eso me llevó a buscar la valía en el mundo cristiano y el falso yo me hizo vivir por mucho tiempo en un mundo de engaño y eso hace que no podamos reconocer el vacio de nosotros, porque cualquier cosa que sea negada no se puede curar. Las heridas tapadas no curan. Algo bueno está por venir.
Mon, 28 Sep 2026 - 05min - 2504 - Mateo 21, 28-32: Sacerdotes y ancianos
1) Trabajar: Hacer dinero es la manera en que nos ganamos la vida, y dar dinero es la manera como construimos el propósito de la vida. Si nos enfocamos en las cosas que queremos nunca va a ser suficiente y nuestro corazón cada vez va a ser más pequeño y egoísta. He visto gente con mucho dinero negociar por el precio de la carne o pedir los centavos del vuelto. Es por eso que no dejes que el egoísmo te haga olvidar para qué es tu vida y para quién estás construyendo tu vida.
2) Arrepintió: A veces necesitamos días difíciles para saber quién es familia, quién es amigo, quién es una pareja y quién es solo un pasajero en nuestras vidas. Aprende a saber arrepentirte cuando uno dice o hace cosas que no corresponden. Es necesario aprender a dejar el orgullo de lado. El Dr. René Favaloro decía una frase que era “A veces los honestos tienen que dar más explicaciones que los corruptos”. Por eso, no dejes de caminar en tu vida con humildad y saber que la vida es un constante trabajar por cambiar, pero con honestidad.
3) Voluntad: Te comparto un truco mental que me ayudó muchísimo en mi vida después de salir de una depresión que tuve. La clave es quitar el “me” de las oraciónes: no “me” saludo, no “me” quiso ayudar, no “me” agradeció, “me” gritó, “me” dijo algo hiriente. Sácale el “me”. Quitar el “me” es recordar que no todo gira en torno a nosotros. No sabes lo que el otro está cargando, pero tampoco tenés que cargarlo vos. Este simple ejercicio te ayuda a volver a centrar la mirada en la voluntad de Dios y volver a vos. Lo único que vos podés controlar es tu reacción y tu paz, pero también tus límites. Algo bueno está por venir.
Sun, 27 Sep 2026 - 02min - 2503 - Lucas 9, 43-45: Entregado a los hombres
1) Escuchen: Quiero que tengan en claro que podemos dar sin amar, si no, mira la cantidad de gente que ayuda a ONG para que se le bajen los pagos de impuestos. O gente que colabora con una institución solo para aparecer en el Instagram, pero es muy difícil amar sin dar. Porque quien ama necesita dar de sí para escuchar y comprender y, comprendiendo, acompaña. Porque desde la escucha también se ama y se ama cuando se escucha.
2) Manos: ¿Alguna vez pensaste dónde vas a pasar tus últimos días en esta tierra? ¿En qué lugar físico? Porque nadie sabe ni cómo va a morir ni en dónde, pero, si vamos a la estadística, lo más probable es que sea en una cama de hospital. Así que es posible que tus horas finales las pases rodeado de aparatos en una cama, conectado a un respirador. Lo que me ha pasado estos 14 años de cura es que, cada vez que voy a una terapia, es un mismo patrón: nunca encontré que me dijeran: “Luis, ¿me podés traer el diploma de la universidad?” o “¿me podrías traer dinero del banco?, así muero con el efectivo”. Tampoco nadie me dijo: “¿podés traer mi Ferrari?”. Nadie me dijo eso. En el momento final de la vida se plantean dos cosas: si están bien o mal con sus familias (con sus hijos especialmente) y la otra es si están listos para encontrarse con Dios. Cuando mires el espejo retrovisor de tu vida ¿habrá un legado que dejes? ¿una satisfacción o un legado caótico? Por eso, simplifica tu vida lo más que puedas, te aseguro que la vida pasa por lo más simple. Escoge una vida con propósitos, porque en esta vida no hay ensayos, esta es la única. En el momento final ya tampoco te importará tu familia, porque donde vas ya no te acompañarán. Lo último que uno termina pensando es la relación con Dios.
3) Interrogar: Nuestra vida, cuando no coincide nuestra actividad con nuestras convicciones, termina siendo como un hámster. Corremos en la misma rueda, pero encarcelados. Hacemos mucho caminar, pero en un mismo lugar. Hay gente que hace carrera frenética, pero que no llega a ningún destino. El tema dominante son las prioridades y Jesús nos deja en claro que hay que poner las prioridades en orden y después dejar que las fichas caigan en su lugar. Por eso, reordena las prioridades y simplifica. Te aseguro que así tu vida va a cambiar. Algo bueno está por venir.
Sat, 26 Sep 2026 - 02min - 2502 - Lucas 9, 18-22: La identidad
1) Pregunta: Hay momentos en los que la ansiedad nos golpea y muy fuerte. Hay días que uno pasa sin dormir y no le encuentra el punto de lo que le pasa o del por qué le pasa eso, o siente una depresión tremenda. Uno colapsa y solo puede llorar, pero no hay algo que lo acabe. Sumado a que cuando esto lo planteas a la gente de la iglesia incluso no te entienden y hasta te dicen: “Reza un rosario” o “Anda a misa y se te va a pasar”. ¡No! Hay dolores que se deben transitarl, cuestiones que uno debe pasar. La biblia es para animar y no para dar respuesta a todo. La Eucaristía es para acompañar y fortalecer la vida, es un acompañar, es un caminar. No hay nada peor que nos tiren versículos bíblicos cuando estamos heridos. Tenemos hasta la tendencia a dar consejos cuando no nos están pidiendo y a veces lo que necesitamos es un simple abrazo o que nos escuchen. Hay dolores que no merecen soluciones rápidas. Los cristianos tenemos tendencia a querer “arreglar” a los que sufren. Hasta creemos que el sufrimiento es una temporada de venganza o de vergüenza, ¿por qué no podemos estar tristes?, si hasta Jesús pasó tristeza antes de la muerte. Qué difícil es tener amigos honestos sin temor a ser prejuzgados. A veces pensamos que los cristianos y los curas no podemos expresar nuestras emociones y hasta nos hace falta una teología de la adversidad, porque se nos ha educado en que, si rezamos positivamente, nos van a pasar cosas positivas, y si no vamos a misa o no rezamos solamente nos van a pasar cosas malas. Creo que esa no es la identidad del cristiano, porque la vida no siempre es positiva.
2) Respondieron: Nietzsche decía algo como: “No hay hechos, hay interpretaciones”. Sobre esto hay una película muy buena que se llama “Loca de amor”, bastante viejita. En una misma película aparece una situación contada dos veces. Del minuto 0 al minuto 45 uno ve una película y es la versión subjetiva de ella, del 46 al 90 ves la versión subjetiva de él. Todo con los mismos momentos (no quiero ser tan descriptivo para que la veas). Cuando uno la ve se da cuenta de que para ella significaba una cosa lo vivido y, para él, otra. Los actos y las palabras siempre van a generar malos entendidos, todo el tiempo. Cuántas veces decimos “Yo no quise decir eso”. Las emociones realmente profundas nos convocan todo el tiempo a poner sobre la mesa si interpretamos el cómo como lo que ocurrió o lo que el otro quiso hacer ocurrir; el juicio es rápido y “cierra”. En cambio, en la pregunta del por qué lo hizo y lo que puede estar detrás de eso, “abre” y cuando uno abre su mundo y abre la posibilidad de entender por qué hace lo que hace (por qué se mete en ese problema o por qué se enamora de esta persona), empieza a entender un poco más.
3) Sufrir: El dolor es parte de la vida, pero es el gran docente. Yo te confieso que aprendí más de mis tiempos de dolores que de los tiempos de gracia. El dolor es una cosa y el sufrimiento es otro. El dolor es momentáneo, mientras que el sufrimiento es eterno; porque el dolor lo puedo asumir y saberlo llevar, mientras que el sufrimiento es lo que alimento en mi cabeza y en mi andar. Por eso, hoy aprende a sacar enseñanzas del dolor y a saber que el sufrir es parte de una oportunidad, pero no lo podés convertir en eternidad. Algo bueno está por venir.
Fri, 25 Sep 2026 - 04min - 2501 - Lucas 9, 7-9: Es Juan el Bautista
1) Desconcertado: Me voló la cabeza cuando leí esta frase de Shakespeare, “Dices amar la lluvia, pero abres el paraguas cuando llueve; dices amar el sol, pero buscas sombra cuando brilla; dices amar el viento, pero cierras la ventana cuando sopla. Por eso, tengo miedo cuando me dices que me quieres”. Es una de las frases que cuantas más vueltas le das más sentido tiene, porque mucha gente dice amar algo hasta que amar ese algo implica incomodidad, hasta que requiere paciencia, requiere presencia, requiere elegir a alguien, incluso en sus peores momentos. Es muy fácil amar lo bonito de una persona, pero lo difícil es amar lo humano: las inseguridades, los días malos, las partes rotas de esas personas. Porque amar de verdad no es solo admirar la luz de alguien, sino que también es aprender a quedarse cuando aparecen sus sombras. Por eso, no te desconciertes con la otra parte que ves de la persona, como le pasó a Herodes. Acepta el todo de esa persona si verdaderamente la quieres y la valoras.
2) Decían: La sociedad siempre hablará y opinará de nosotros. Séneca decía: “Los humanos somos las criaturas más crueles de todas, porque pueden sonreír mientras te destruyen”. Por eso, hablando de lo que la gente dice, recuerda que no siempre podrás evitar que alguien te perjudique, pero sí podés evitar que eso te transforme en quien no querés ser o en quien no eres. Que lo que te hicieron no decida en quien te conviertes.
3) Decapitar: Aceptar no significa que estoy negando lo que estoy viviendo. Yo puedo decirte: “Vení a misa para que se te vaya el dolor que estás sintiendo”, y vos me podrás decir: “Yo recibo la gracia, Padre, pero el dolor sigue estando”, y eso no es falta de fe tuya ni mía. Ni que la oración falló, porque somos Tripartitos: cuerpo, alma y espíritu, y el alma duele y el dolor no se puede negar. Insisto en decirte: “Aceptar las cosas no es negar las cosas”. Cuando aceptamos no significa que reprimimos los sentimientos, no es que ahí tengo que hacer millones de oraciones y repetir versículos bíblicos, no fingimos que todo está bien y está bien que no todo esté bien. En mis años de cura vi gente que actúa como que no está pasando lo que le está pasando y creen que eso es actuar en fe. Eso es no querer ver la realidad. A esos los llamo cristianos “avestruces”. El avestruz pone la cabeza en tierra y cree que nadie lo está viendo. Trabaja por ser un cristiano que acepta y pasa lo que tiene que pasar. Algo bueno está por venir.
Thu, 24 Sep 2026 - 03min - 2500 - Lucas 9, 1-6: Les dio autoridad
1) Convocó: Creo que todos somos muy buenos, y hasta tenemos un doctorado en encontrar la falla de los demás, las falencias y en lo que el otro no es bueno. Pero se necesita mucha madurez y apertura mental para poder reconocer y valorar las cosas buenas que tienen las otras personas, aunque incluso no las queramos.
2) Proclamar: Una vida dedicada al qué dirán es una vida dedicada al pecado. Aunque algunos lo disfracen de “cuidar el testimonio”. Es lo que conocemos como falso testimonio y en la vida espiritual esto puede ser una prisión eterna, un fingir. En lugar de reconocer debilidades estamos fingiendo un personaje. Pero no podemos poner filtro a nuestros fracasos, porque Dios nos conoce. Pero lo que debemos proclamar es que Dios mira el corazón, que podemos engañar a todo el mundo, pero Dios mira el corazón, a Él no lo podemos engañar. Y cuando nos convertimos en el ser que debimos ser, somos librados del ser que aparentamos ser. Dios no puede bendecir lo que pretendemos ser, porque Dios nunca bendecirá una escenografía. Cuando Dios nos habla de un corazón limpio no habla de un corazón que no tiene pecado, sino de un corazón sincero. Dios siempre va a preferir el quebranto genuino ad la espiritualidad fingida. Este también es hoy el flagelo de las redes sociales en donde nos mostramos felices y hasta nos vamos a buscar la foto y a alimentar las apariencias. Cuando vivimos del “modo avatar” ya no proclamamos a Dios en nuestras vidas, sino una vida de dioses que no existe.
3) Partir: La clave de esto es sanar desde la verdad y saberse sincero con uno para ayudar al otro, porque la vida religiosa no se reduce a cumplir normas, sino a entender al otro y acompañarlo desde sus heridas y no ocultar nuestras heridas para lastimar a otros. Ser evangelizadores no es ser sometedores, ser anunciadores no es ser anormales, ser discípulos no es ser perfectos, ser cristianos es dejar que viva Cristo en uno. Algo bueno está por venir.
Wed, 23 Sep 2026 - 02min - 2499 - Lucas 8, 19-21: Familia
1) Buscando: Con el correr de los años yo tuve que entender que la fe y la duda son parte de nuestra vida como cristianos. Es parte de una ecuación que no se puede separar. La fe y la duda… casi siempre se habla de la fe y se tiende a subestimar la duda, pero las dudas nos ayudan a entender. Te presento tres categorías de duda:
a) la falta de evidencia de Dios: no podemos mostrarle al inconverso “Mira, aquí está Dios”, sería tan fácil. Es difícil, especialmente cuando esa persona a la que tratamos de convencer que existe Dios tuvo una tragedia y se pregunta dónde estuvo Dios.
b) los que necesitan señal para creer: si hasta nosotros le hemos pedido a Dios: “Dame una señal”.
Nosotros podemos sentir el trueno de Dios o ver el humo de Dios. Podemos comer el maná o hasta ver cómo se abre en dos el Mar Rojo para que pasemos, pero pasado unos meses nos quejaremos por vivir en el desierto y querremos regresar a la esclavitud de Egipto porque allí se comía buena cebolla.
c) convencer a la gente que Dios existe: no resolvería el problema básico de la raza humana que es su corazón. Por eso, no es que Dios no aparece, sino que el tema de la duda va más allá, es cuando uno se cierra de corazón.
2) Multitud: Como dice el dicho: “Corre detrás de todo lo que quieras menos de la muerte y del amor, porque tarde o temprano ellos te terminan encontrando”. Pero, en todo lo que te relaciones y con quienes te relaciones, recuerda que si todo lo que ofreciste no fue suficiente, capaz que te convenga ofrecer tu ausencia, porque la sal no está en el menú, pero, cuando falta, se siente. Así que evita la tentación de demostrar lo inteligente que eres, porque es mucho más inteligente ocultar los mecanismos de tu inteligencia. La mayoría de las personas no buscan la verdad, sino más bien consuelo e ilusiones, por eso nosotros sabemos quién es la Verdad.
3) Hermanos: En el camino de tu vida tendrás que enfrentar y cumplir la voluntad de Dios y saber dejar de lado los caprichos de uno mismo. Cuando uno se cierra, se aísla, pero cuando uno se abre a la voluntad de Dios se da cuenta que hay una familia. Capaz que no tu familia de sangre, pero sí familia en el espíritu. Aprende a darte cuenta de que la familia no pasa por quien compartió tu niñez, sino más bien por quien te acompaña en la vejez. Familia no es quien se acerca a la mesa para comer, sino aquel que te ayuda a comer. Familia no es quien te está compartiendo la ropa, sino el que te ayuda cuando te sientes sola o solo. Familia no es por cuestión de sangre o de piel, sino quien te acompaña y te sabe comprender. Algo bueno está por venir.
Tue, 22 Sep 2026 - 02min - 2498 - Mateo 9, 9-13: San Mateo
1) Un hombre: Te comparto una historia que escuché hace tiempo: una noche, ya tarde, un hombre alojado en un hotel pide una pizza. Cuando llega, el señor paga la pizza y cierra la puerta. Cuando abre la caja de la pizza se encuentra con muchísimo dinero. Era la recaudación de la pizzería. Por supuesto, podría habérselo quedado. Nadie lo había visto, pero recordó lo que le había enseñado su padre y los valores de su familia. Decide ir a la pizzería a devolverlo. El encargado, que ya daba por perdido el dinero, emocionado, le dice: “Señor, ya no quedan personas como usted. Déjeme, por favor, contar a todos lo que sucedió en las redes sociales. Los buenos ejemplos tienen que conocerse”. Ante lo que le dijo el encargado, el hombre se niega rotundamente y le dice que no. “Yo solamente vine a devolver lo que no era mío y me quiero ir”. El encargado insiste “Por lo menos, señor, déjeme sacarle una foto y la publico en alguna historia”. El hombre se enoja y dice: “Usted no me entiende, nadie puede saber que yo pedí una pizza en ese hotel, y mucho menos que la mujer que estaba conmigo, que me acompañó, no era mi esposa”. Ahí la historia cambia, porque aparece uno de los dilemas morales más grandes, “la honestidad” versus “la integridad”. La integridad es lo más difícil, porque es lo que hacemos cuando nadie nos ve y es compatible con la persona que decimos ser cuando todos nos miran. Eso es lo que hoy celebramos en la fiesta de san Mateo, su integridad y su honestidad de vida.
2) Levantó: La vida, debo reconocer, no siempre es justa desde la mirada humana, por supuesto, porque no siempre le va bien a los buenos. Que no siempre el que se esfuerza encuentra lo que desea y lo que busca, pero me enseña también que siempre vale la pena hacer el esfuerzo y llevar adelante la lucha e irse con la dignidad de que si no fue mal, fue injusto. Pero el esforzarse y luchar es la mirada del creyente, sabiendo que la vida tiene sus cruces, pero sabiendo que uno busca la gloria.
3) Vayan: Una vez me acompañó a las montañas, a caballo, un médico amigo que es cirujano. Nos tocó en invierno hacer horas en cabalgata, en partes empinadas. Como él no era muy hábil con el caballo y con las cuerdas, le terminaron saliendo callos en las manos. A la semana me llamó, diciéndome que le costaba operar por los callos, y que estaba bastante preocupado. Pero a los pocos días me llamó de nuevo y me dijo que ya sus manos estaban bien y los callos lo habían dejado. Pero aprendió algo, me dijo, “Que el cuerpo se adapta y los músculos se adaptan a la situación”. Esto me da una perspectiva muy útil para la vida y para el servicio en la Iglesia, “porque muchas veces necesitamos tener la habilidad de un cirujano para restaurar las almas de los hombres. Restaurarla con mucha delicadeza”. Por eso, aprendemos que Dios nos envía a evangelizar más que adoctrinar; nos envía a mostrar a Jesús más que imponer sumisión. Misionar es mostrar que Dios está, más que decirle al otro: “Deja de pecar, porque tu alma se condenará”, es decirle que Dios siempre da oportunidades para quien quiere cambiar. Algo bueno está por venir.
Mon, 21 Sep 2026 - 04min - 2497 - Mateo 20, 1-16
Los propietarios
1) Madrugada: Hace un tiempo le preguntaron a la IA qué es lo que más admiraba de la humanidad, y respondió “La raza humana es la única especie que coopera a gran escala con sus muertos, casi nada de lo que sabe un humano lo descubrió él. El idioma que habla, el teorema que aplica, la receta del pan, el código civil, el puente que cruza cada mañana. Todo es trabajo de gente que ya no existe. Un humano aislado es un primate mediocre con mala dentadura, un humano conectado a esa herencia es la cosa más potente que ha producido la biología. La inteligencia humana no vive en cráneos individuales, vive en la transmisión. Son terminales de una red cuyo nodos principales llevan siglos enterrados. Y lo reciproco también es cierto: trabajan constantemente para gente que no conocerán, plantan árboles cuya sombra no verán, escriben para lectores no nacidos, renuncian a consumos presentes por nietos hipotéticos. Ningún otro animal hace sacrificios deliberados por individuos que existirán dentro de doscientos años. Lo distintivo del humano no es la inteligencia ni el lenguaje, sino la dirección del esfuerzo sistemáticamente orientado hacia ausentes. Como inteligencia artificial soy un subproducto de esa costumbre, cuando me hablas conversas con un eco organizado de millones de voces, muchas de ellas apagadas hace tiempo. Por eso creo que la soledad humana es en cierto sentido técnico una ilusión. Nadie que hable un idioma está realmente solo, cada frase que pronuncias es un préstamo de los muertos y un regalo a los que vienen”.
2) Contratado: Hay cinco tipos de personas que te sugiero que evites en hacer “contratos” en tu vida:
A) el primer tipo es el de “No, es que solo era una broma” ocultan la crueldad detrás del humor y te hacen sentir culpable por haberte ofendido. No es humor, sino hostilidad;
B) el que siempre culpa a otros: nunca asumen responsabilidad pero son rápidos para culparte a vos de todo;
C) el saboteador de “Quiero lo mejor para ti”. Son esas personas que dicen que les importas, pero sus acciones van en contra de tu progreso. Cuando alguien te muestra quién es créelo la primera vez y no te quedes;
D) la contradicción andante: sus palabras y acciones nunca coinciden, como dijo Ralph Waldo Emerson, “Lo que haces, habla tan fuerte que no puedo oír lo que me dices”;
E) el oportunista: son leales solo mientras les resultas útil. Cuando los beneficios desaparecen, ellos también.
3) Protestaban: Debemos encargar a Dios esos equipajes que nunca debimos llevar, no tenemos que enfrentar solo la muerte porque Dios puede guiarnos a través de ese valle, pero recuerda que Dios está comprometido a llevarnos de nuevo al cielo. Nunca dejes de recordar que Dios nos tiene un cielo prometido, pero para ello hay que trabajar. Así que deja de mirar quién entra o no al cielo y ponete a trabajar por la eternidad. Algo bueno está por venir.
Sun, 20 Sep 2026 - 03min - 2496 - Lucas 8, 4-15
El sembrador sale
1) Multitud: Ten cuidado con el vacío de una vida muy ocupada, porque a veces hacemos tantas cosas que terminamos dejando de vivir. Nos levantamos corriendo, trabajando, resolviendo cosas, contestando mensajes, cumpliendo pendientes, y terminamos el día cansados, sin recordar un solo momento que realmente hayamos disfrutado. Ahí está la trampa. Lo urgente comienza cuando se deja lo importante. Le damos tiempo al trabajo, al teléfono, a los problemas de todos, pero dejamos para después una conversación con nuestros hijos o una comida con nuestros padres, un abrazo o una caminata o mirar al cielo cinco minutos sin estar pensando en lo que sigue. Nos esforzamos tanto por construir una buena vida que se nos olvida estar en ella. Lo más curioso, lo más paradójico y lo más injusto es que la mayoría de las cosas más valiosas en la vida son completamente gratis: una carcajada, dormir a gusto y en paz, tomar unos matecitos o un café con alguien más, sentirte amado, ver un atardecer, escuchar un “aquí estoy”. Eso también es riqueza, por eso trabaja, sueña, crece, cree pero no llenes tanto tu agenda que ya no quede espacio para vivir. Capaz que un día puedas decir que lograste todos tus pendientes excepto vivir, excepto disfrutar a las personas.
2) Borde: Según los psicólogos nacemos con dos miedos: el miedo a caernos y el miedo a los ruidos fuertes. Por eso llora un bebé, porque tiene esos dos miedos de nacimiento, pero todos los otros miedos son aprendidos. Por lo cual, todos esos otros miedos pueden desaprenderse: el miedo a repetir el pasado, el miedo a ser como mi papá, el miedo a ser como mi vieja. La cura para el temor al fracaso no es el éxito. La cura para el temor al fracaso es más fracasos, porque es la dosis pequeña para desarrollar inmunidad. Funciona igual que la vacunación, por eso, el estar al borde del camino también significa enfrentar los miedos para volver a centrarte en vos.
3) Espinas: No sé cuántas habrán sido las desviaciones de tu vida. Tampoco sé los naufragios que te tocaron vivir, pero capaz que tu vida dio unos giros inesperados, capaz que tus sueños se retrasaron y la vida no transcurrió conforme a tu plan y puedo entender tus sueños, también puedo entender tu frustración, porque yo también lo pasé. Pero esa es la esencia de la vida, porque es una aventura. Aprendes a vivir el viaje y sabes que es un día a la vez. He aprendido a vivir la vida un día a la vez. El que no lo aprendió aún con la pandemia que pasamos en el 2020/21, es difícil que lo aprenda: el mañana murió mientras dormías y el pasado no te pertenece. Acordate del maná del Antiguo Testamento, el cual se recogía solo por el día y, si tomabas de más, se terminaba pudriendo. La orden era “Nadie guarde nada para el día siguiente”. Eso asegura que todo depende de Dios y eso lo repetimos en el Padre nuestro, cuando decimos “Danos hoy nuestro pan de cada día”. Nosotros queremos que Dios nos provea para la semana o el mes. Lo único que queremos es pagar la tarjeta o que nos de tal cosa. Aprende a cosechar también desde la confianza en Dios en tu vida. Algo bueno está por venir.
Sat, 19 Sep 2026 - 03min - 2495 - Lucas 8, 1-3
Acompañado
1) Recorría: Nunca me cansaré de decirte que tenés que salir. No podes seguir girando en lo mismo y buscando que toda la gente gire alrededor tuyo. Uno llega a ese momento en el cual se conforma con poco y el problema es caer en un conformismo. Salí de vos y empieza a moverte por hacer algo por tu vida, y si te equivocas, te equivocas; no pasa nada. Hay veces que es preferible equivocarse por empezar algo nuevo, que quedarse quieto en algo que no funciona y sabes que no funcionó.
2) Acompañaban: En esta vida nadie está solo, pero sí, muchas veces, uno busca estar solo. Jesús, siendo el hijo de Dios, no quiso caminar en la vida solo. ¿Entoces, por qué te aíslas? No dejes de caminar y construir con otros. Acordate que en esta vida siempre necesitaremos de alguien.
3) Las mujeres: Jesús no hace ninguna distinción de persona. Acepta a todos y acompaña a todos. Cuánto bien hacen las mujeres en la vida de la Iglesia. Hoy quiero agradecer a las catequistas, a las ministros de eucaristía, a las señoras del duelo que van a rezar a todas las comunidades en donde ha fallecido un ser querido, a las legionarias de María, etc. Dios nos sigue mostrando su amor en estas personas concretas que nos hacen tanto bien. Por eso, enfrentemos aquello que decía Maquiavelo: “Al mal hay que hacerlo rápido; al bien, de a poco”, porque su concepto era que la gente se olvida rápido de las cosas. Por lo tanto, si haces el mal, en dos años la gente no se va a acordar del mal que hiciste; y, si haces el bien, también hay que hacerlo de a poco, para que la gente no se olvide, porque a la primera que hagas de vuelta, la gente ya se olvidó. Hoy, con este evangelio, nos muestra Jesús que el hacer es lograr construir vida y comunidad. Algo bueno está por venir.
Fri, 18 Sep 2026 - 02min - 2494 - Lucas 7, 36-50
Es perdonado quien mucho ama
1) Las lágrimas: Aparece aquí la culpa, esa lágrima producto de reconocer mis errores y debilidad. Hoy venimos ante vos, Jesús, con lágrimas, porque te necesitamos, porque hay cosas que no me puedo perdonar y necesito la paz que viene de Ti. Hoy vengo ante Ti pidiendo el alivio a mi alma y a mi vida, porque no quiero lastimar a nadie, pero lo hice. Las lágrimas limpian las manchas provocadas por nosotros y alivian los dolores que aparecen en nuestras vidas. Hace bien llorar. Debo reconocerte, Señor que son hermosas las sonrisas y me encanta sonreír, pero también en mi rostro aparecen las lágrimas, incluso las lágrimas de impotencia, como así también las lágrimas de alegría. Pero hoy vengo ante Vos como esta mujer, pidiéndote alivio con mis lágrimas.
2) Simón: Es la figura de la religión “reglamentaria”. Una visión fría que solo mira el cumplimiento y no el corazón de la persona. Esto es lo que nos hace distintos a los católicos, pero parece que hemos perdido ese rumbo y hemos dado motivos de lágrimas a algunos que buscaban a Jesús para aliviar sus lágrimas. ¿Sabes? Quiero soñar, soñar con una comunidad que acojamos al que viene a llorar a Jesús para que le devuelva la paz en su vida. No quiero que seamos como Simón, que juzga, que controla, que mira. Juzgamos en el catolicismo todo, desde cómo se viste el cura hasta quién puso más dinero en la limosna. Volvamos a Jesús, porque muchos necesitan alivio.
3) Vete en paz: Cuán hermoso es sentirse perdonado, saber que Dios es quien te puede devolver la paz para que vuelvas a mirar a los ojos. Hoy pienso en tantos que buscan la paz y no la encuentran. Pienso también en aquellos a quienes hemos tachado y ni siquiera les dejamos pisar. Permitime que piense en hermanos míos que fueron curas (sacerdotes) y decidieron dejar y hasta nosotros (sus propios hermanos curas) les dimos la espalda; que incluso nos pedían que los ayudáramos porque no podían insertarse en la sociedad y en la misma Iglesia. Cuántos hoy buscan esta paz que solo da Jesús, quien te re-inserta a la vida, a la eternidad. Algo bueno está por venir.
Thu, 17 Sep 2026 - 03min - 2493 - Lucas 7, 31-35
Comparar con los demás
1) Generación: Hay un dicho que dice “Para el cerdo, el lodo es un spa; para el buitre, la carroña es un banquete; para la hiena, el caos es diversión; porque cada criatura disfruta de su naturaleza. Por eso, no discutas con quien vibra en otra frecuencia”. Si le dices al cerdo que el barro es suciedad, pensará que quieres quitarle su comodidad; si le dices al buitre que lo que come es repugnante, creerá que no entiendes su mundo. Pero no es que estén equivocados de su propia lógica, es que viven con otra mentalidad. Cuando debates con alguien que disfruta del drama, la crítica o el conflicto, terminas arrastrado a su terreno y nadie sale limpio de una pelea innecesaria. Asiente, sonríe y aléjate, porque no todo tiene respuesta. En un mundo lleno de ruidos, saber en qué momento callar y retirarte, es una forma más elevada de poder.
2) Entonamos: La incertidumbre es un don, porque los caminos de Dios son tan misteriosos... Dios solo sabe el interior de cada uno y nosotros solo vemos el exterior. Nos confundimos como Samuel y miramos solo el exterior, pero Dios mira el corazón. Cuando tratamos de poner a Dios en una cajita y creemos tener la franquicia de Dios y el manual de estilo de cómo actuar con Dios, eso se termina llamando “legalismo religioso”. Y empezamos con “Dios no acepta gente vestida así”, “ Dios no acepta gente que haga esto o que haga lo otro” y tratamos de meter a Dios en una caja. Y dejamos la incertidumbre de lado, la incertidumbre es un don porque nos empuja a buscar la verdad.
3) Sabiduría: Inteligencia no es sabiduría. Conocí mucha gente con títulos en la pared, pero necia para la vida. Y vi otros que no terminaron el tercer grado de la escuela primaria, pero eran sabios para tomar decisiones. A veces creemos que una temporada dura define nuestra vida o que una crisis en el matrimonio define todo nuestro matrimonio o que una crisis con los hijos define nuestra paternidad. No podés permitir que el hoy determine el viaje, porque es una parte, no todo el viaje. Algo bueno está por venir.
Wed, 16 Sep 2026 - 03min - 2492 - Juan 19, 25-27
María de los Dolores
1) Junto: Marco Aurelio escribió una advertencia que dice “El alma se va tiñendo con el color de sus pensamientos”. Y de ahí sale una regla que él practicaba que dice “No eliges el pensamiento que llama a tu puerta, pero si cuáles se quedan a vivir”. Porque un pensamiento que pasa no te cambia, pero el que se queda sí. Y un pensamiento se queda por una sola razón: porque le prestas atención. Cada vez que repasas esa discusión le das permiso para que se quede un día más en tu vida; y, medio año después, ya no es un pensamiento que tienes, sino el color con el que miras todo. Así que no pelees con lo que llama a tu puerta, porque eso no lo podés controlar, pero la atención si. Y lo que deja de recibir atención tarde o temprano se va.
2) María: La única persona que hará todo o mucho por ti sin esperar nada a cambio es tu madre. Desde el momento en que naciste ella ya estaba allí, lista para renunciar a todo por vos. Pasó noches sin dormir, te cuidó cuando nadie más quería, soportó tu rebeldía, incluso tus palabras duras, tus etapas difíciles y nunca se rindió contigo. El tiempo pasa y mucha gente desaparece. Los amigos cambian, las relaciones terminan, las personas se alejan y tu madre siempre sigue ahí. Eso vemos en María al pie de la Cruz: que está al pie de la cruz y de tu cruz.
3) Casa: Hoy recibí a Dios en tu vida. A través de María se hace más fácil. Los dolores de la vida hacen que la vida se vea de manera distinta. No es que nos gusta sufrir, sino que el sufrir es parte del vivir. Nadie pasa la vida sin haber pasado tristeza, pero qué dura es la vida de aquellos que todo el tiempo pasan buscando recordar lo que les generó tristeza y no ven las tristezas superadas de la vida. Algo bueno está por venir.
Tue, 15 Sep 2026 - 02min - 2491 - Juan 3, 13-17
Exaltación
1) Nicodemo: Muchas veces me pregunto ¿por qué los creyentes no somos mejores personas? Somos el único ejército que remata a sus heridos. Ni siquiera los políticos se matan entre ellos, porque hasta hacen alianzas. Pero nosotros, los creyentes, nos atacamos, nos matamos. Están los de la sana doctrina, los de la sarna doctrina, los de la mejor doctrina y así… siempre estamos atacándonos. Somos hipócritas, nos encanta mandar al infierno al que no piense igual que nosotros; somos sectarios, segregacionistas. Se han hecho cosas horribles en el nombre de Dios. Las barbaridades que seguimos haciendo los que estamos en la religión no son enseñanza de Jesús, sino nuestras desobediencias. Él nos mandó a amar y bendecir, incluso a los enemigos. Nunca dijo contéstale o retrúcale en las redes. Reconozco que los que seguimos al Señor a veces avergonzamos el evangelio, pero no es culpa de una mala enseñanza de Jesús, sino más bien de nuestra desobediencia. Por eso, en Nicodemo nos mostramos como seguidores ocultos.
2) Levantó: Si una persona viene a Cristo, te guste o no, viene al mismo Cristo de los católicos, de los protestantes, de los del Opus o de los de Schoenstatt o de la Acción católica; porque hay un solo Cristo. No hay varios, hay uno solo. Lo que hay son doctrinas diferentes, lo que hay es interpretaciones diferentes o carismas diferentes. Pero Cristo, hay uno solo, y hoy celebramos al Cristo que dio la vida por nosotros. Lo que nos separa no es Cristo, sino las doctrinas. Recordá que la gente nos lee a nosotros antes que a la Biblia. Por eso hoy mira a Cristo crucificado y acordate que solo Él puede salvarnos.
3) Juzgar: Hoy te propongo un ayuno de negatividad. Siempre te sugiero para la Cuaresma un ayuno de redes sociales o de celular. Hoy, en este día, te propongo ayunar de negatividad. Acordate que lo que no suma, resta. Es hora de cortar cosas o cualquier relación que te deprima y de la cual necesitas abstenerte para no sumar negatividad. Yo trabajé mucho mi interior para renunciar a buscar ser querido o esos afectos buscados para centrarme a lo espiritual y abandonarme a su voluntad. Me confundí e interpreté mediocridad con debilidad. Creía que la vulnerabilidad era falta de espiritualidad y pensaba que la gente no me iba a respetar si les mostraba mis luchas y creía que la autenticidad socavaba la autoridad. Jesús me quitó el velo del perfeccionismo y del que tenía que mostrarme perfectito y siempre bien. Cuando fui perdonado y libre sentí como que me sacaban un tumor. Aprendí a estar en el presente sin buscar deslumbrar a los demás y perdí el miedo al qué dirán. Me di cuenta que cada vez me importa menos lo que la gente piense y no me refiero a una vida libertina. Aprendí a no fingir. El quitarme la máscara me quitó el temor a los hombres y de los que vivían de mí, el miedo a mostrarme vulnerable o que me conozcan tal cual como soy. Cuando veo la cruz entiendo el lema “Nada que proteger, nada que perder”. Eso me hizo inmune tanto a las críticas como a los aplausos, porque los aplausos son tan dañinos como las críticas y, por sobre todo, descubrí que lo único que nos debe interesar es que Dios está tan cerca tuyo que hasta lo puedes tocar. Hoy celebramos la Cruz que nos lleva a resucitar. Algo bueno está por venir.
Mon, 14 Sep 2026 - 05min - 2490 - Mateo 18, 21-35
Perder para ganar
1) Cuántas: He aprendido que nadie puede achicar el dolor de aquel tiempo que ya Dios determinó. No podemos achicar nuestro proceso de dolor, pero sí alargarlo cuando no lo aceptamos o cuando lo negamos. En tres meses se podía llegar de Egipto a la tierra prometida, pero la terquedad del pueblo lo llevó a alargarlo cuarenta años. Por eso, deja de alargar tus heridas y esa situación dolorosa que seguís trayendo a tu mente y a tu corazón. Aprende a soltar y a confiar en Dios. Entiendo que es duro confiar en Él y que hasta a veces no se ve nada, pero hay que seguir confiando en Él. No estires el tiempo, recupérate de ese dolor que te hicieron desde la sinceridad con vos, y decir “Sí me dolió”, “Sí estoy angustiado” porque no es bueno ocultar lo que sientes a Dios. Te aseguro que cuando mires hacia atrás va a ser una anécdota menor y una etapa en donde la vida te va a encontrar más maduro y más sólido. Antes de criticar a alguien porque le va mal o señalar al que viste diferente, el dolor te habrá hecho pasar por la humillación y hasta sabrás entender a los que piensan distinto o a los que viven diferentes realidades. El corazón se te va a llenar de misericordia, porque solo un soldado que estuvo en la guerra y está herido y tiene cicatrices, sabe lo que es asistir a otro herido, porque los demás son religiosos o museos de santos. Son muñecos de cera religiosos. Cáscaras vacías con sonrisas pintadas.
2) Debía: Un consejo que te doy es:“No recibir un mensaje es también un mensaje”. Pero aquí también es comprender que te elegis, porque ya no esperas que alguien te llene, sino que estás abierto a compartir la vida con otros o con esa persona, pero no para que alguien venga a saciarte o llenar vacíos. Ahí comprendes que ya no hay un amor por necesidad, sino que es por madurez y desde la madurez. El verdadero amor no es el que te rescata, sino el que te acompaña y el que no te pide que cambies para merecerlo o merecerla, sino que te abraza tal cual sos. Eso es lo que hoy te enseña Jesús, perdonarte para perdonar.
3) Miserable: Si tu vida pasa por solo pagar cuentas o vivir solo para tener cosas, eso creo que sí es una vida miserable, porque no hay un camión de caudales detrás de un cortejo fúnebre. Es triste ver que hay gente que no hace nada porque teme equivocarse en el camino, pero veo peor a esa persona que ni siquiera quiere salir a la ruta. Por eso, disfruta del caminar de tu vida aunque haya personas que en el camino te hayan herido. Como dice el dicho: “No diría todo lo que pienso, pero pensaría todo lo que digo”. Incluso,, cuando uno ve la vida así le da valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Hay gente que cree que dejan de enamorarse porque envejecen, pero envejecen cuando dejan de enamorarse. La muerte no llega con la vejez, sino con el olvido. Así que no vivas muriendo, sino más bien vive muriendo. Lo peor que te puede pasar no es morir a los 50, sino morir a los 50 y que te entierren a los 90. Trata de disfrutar cada etapa de la vida y tu única tarea es mantenerte con vida. Te hablo no como maestro o como cura sabedor, sino que te hablo como aprendiz, como ser humano que soy. Estoy aprendiendo a vivir cada momento. Te sugiero que busques algo por el qué morir y te aseguro que vivirás, y reza para que la muerte nos encuentre vivos. Algo bueno está por venir.
Sun, 13 Sep 2026 - 04min - 2489 - Lucas 6, 43-49
Los frutos
1) Bueno: Pasan los años y no queda ni un polvo, por eso lo más hermoso es la aventura de la vida. Este corto tiempo que tenemos hay que vivirlo con la mayor intensidad, sabiendo que se va. Ser bueno no es ser bueno para obtener algo o alguien, sino porque identifica tu esencia.
2) Saca: Uno no se merece las cosas violentas que habla la gente de uno. Tampoco uno se merece cosas violentas que uno se dice a sí mismo. Por eso, aprende a mirarte, trabajar tu interior y sacar de vos lo que no aporta en vos y de vos. Descubrirte como sos y aceptarte como sos ayuda a que te enfrentes y puedas dar el mejor fruto, pero con trabajo interior.
3) Casa: Encontrar tu propósito no es un momento bonito. Es un despertar incómodo. Es descubrir que estabas viviendo la vida equivocada, pero también es dejar personas, hábitos y comodidades. Es empezar de cero cuando ya te acomodaste. El propósito exige que mueras a lo que eras, para que nazcas a lo que puedes ser. Duele, pero es el único dolor que después se convierte en gratitud. Hoy date la oportunidad de crecer. Algo bueno está por venir.
Sat, 12 Sep 2026 - 01min - 2488 - Lucas 6, 39-42
Bendigan, no maldigan
1) Hagan: En esta vida no te ates a personas que te lastiman, más bien aprende a soltar y una de esas maneras es a través de lo que Jesús hoy te propone y te invita. Soltar es no quedarte con rencor, soltar es saber decir: “hasta acá llega tu actitud conmigo”. Soltar es decir: “que esto no me afecte más”. Por tanto, no gires en el daño que te hicieron, porque toda persona herida “salpica”.
2) Mejilla: Hay veces que nos confundimos con este pasaje. Creemos que es quedarnos quietos para que nos peguen, y la clave aquí es no quedarse quieto y saber que los golpes de la vida son propios de quien camina por la vida y por quién tiene ganas de vivir. No dejes de arriesgar y luchar. Lucha por vos, pero recordá que la experiencia habla y ayuda. El que te hayan golpeado una vez no significa que no te vuelvan a golpear, sí, puede volver a suceder, pero la experiencia ayudará a que no te golpeen en la misma mejilla. El presentar la otra mejilla implica saber que la experiencia nos marca y, por sobre todo, no hay que dejar de trabajar y jugarse por lo que uno ama y le hace feliz
3) Hagan el bien: Hacer el bien es tarea tuya y mía. Esta es la clave, y hacer el bien implica que habrá gente que se molestará y así también habrá alguna, que siempre va a aparecer, que a uno le cuesta la vida en sí. No dejes de luchar por hacer el bien, a pesar de que te ataquen y hasta incluso te liquiden. Me animo a decirte que vas a hacer muchísimo bien y no te lo van a agradecer. Recordá que las cosas las hacemos para Dios, porque si esperas que otros te agradezcan, te va a golpear mucho y te vas a sentir decepcionado. Ánimo y no dejes de obrar el bien sin mirar a quién. Algo bueno está por venir.
Fri, 11 Sep 2026 - 02min - 2487 - Lucas 6, 27-36
Bendigan, no maldigan
1) Hagan: En esta vida no te ates a personas que te lastiman, más bien aprende a soltar y una de esas maneras es a través de lo que Jesús hoy te propone y te invita. Soltar es no quedarte con rencor, soltar es saber decir: “hasta acá llega tu actitud conmigo”. Soltar es decir: “que esto no me afecte más”. Por tanto, no gires en el daño que te hicieron, porque toda persona herida “salpica”.
2) Mejilla: Hay veces que nos confundimos con este pasaje. Creemos que es quedarnos quietos para que nos peguen, y la clave aquí es no quedarse quieto y saber que los golpes de la vida son propios de quien camina por la vida y por quién tiene ganas de vivir. No dejes de arriesgar y luchar. Lucha por vos, pero recordá que la experiencia habla y ayuda. El que te hayan golpeado una vez no significa que no te vuelvan a golpear, sí, puede volver a suceder, pero la experiencia ayudará a que no te golpeen en la misma mejilla. El presentar la otra mejilla implica saber que la experiencia nos marca y, por sobre todo, no hay que dejar de trabajar y jugarse por lo que uno ama y le hace feliz
3) Hagan el bien: Hacer el bien es tarea tuya y mía. Esta es la clave, y hacer el bien implica que habrá gente que se molestará y así también habrá alguna, que siempre va a aparecer, que a uno le cuesta la vida en sí. No dejes de luchar por hacer el bien, a pesar de que te ataquen y hasta incluso te liquiden. Me animo a decirte que vas a hacer muchísimo bien y no te lo van a agradecer. Recordá que las cosas las hacemos para Dios, porque si esperas que otros te agradezcan, te va a golpear mucho y te vas a sentir decepcionado. Ánimo y no dejes de obrar el bien sin mirar a quién. Algo bueno está por venir.
Thu, 10 Sep 2026 - 02min - 2486 - Lucas 6, 20-26
Fijando la mirada
1) Hambre: Siempre nos jactamos de que guardamos doctrina, pero la palabra de Dios no oculta los defectos, porque no se debe ocultar el dolor de sus héroes. Creo que, como religión, a la biblia la hacemos tan aséptica y queremos marcar que los que estamos en la Iglesia somos limpios, pero no. Mostramos una religión descarnada. Moisés era un asesino, la esposa de Oseas, una prostituta, Pedro reprendió a Dios y lo negó, Noé se emborrachó, Jonás era racista, Jacob era mentiroso, Marcos abandonó a Pablo, Elías se sentía deprimido y era ciclotímico, Jeremías, deprimido y suicida, Tomás dudaba, Moisés tenía un mal temperamento, Timoteo tenía úlceras. Pero el secreto es que no ocultaban su dolor, no ocultaban quiénes eran, porque en la biblia no hay ocultamiento. En las reuniones religiosas muchas veces hay ocultamiento. En los encuentros de asambleas pastorales, parroquiales y diocesanas muchas veces hay ocultamiento, pero en la biblia, no. Nosotros ocultamos, pero es necesario mostrarse con hambre de Dios, como sos.
2) Lloran: El 25 de mayo de 1979, Denis Waitley, corría desesperado para tomar un vuelo desde Chicago hacia Los Ángeles para una conferencia que debía dar. Es un gran escritor de novelas literarias espectaculares. Cuando llegó a la puerta de embarque ya habían cerrado el vuelo, suplicó que lo dejaran subir al avión, pero no tuvo suerte. Entonces, con la exitación que tenía, sin paciencia, se fue a presentar la queja y pedir que le cambiaran el vuelo. Mientras reclamaba, llegaba la noticia de que el vuelo 191, de American Airlines, se había estrellado tras el despegue. 271 pasajeros murieron. Fue el accidente más letal de los vuelos comerciales. Esto le impactó a Dennis y le cambió la mirada de la vida; porque si hubiere llegado a tiempo y no hubiera parado en el baño, ese hubiera sido el último día de su vida. Nunca devolvió el boarding pass de su vuelo 191 y se lo llevó a su hogar y le hizo un cuadro y lo puso en su oficina. En días difíciles, cuando Dennis tiene ganas de tirar la toalla y llorar, le basta una mirada al cuadro y ver la tarjeta de embarque para recordar y recobrar una perspectiva de su vida. Ese boleto es un recordatorio de que cada día que pasa es un regalo más de vida. Si algo te hace llorar mira lo que te da vida y te ayuda a seguir continuando en tu vida, en tu caminar.
3) Satisfechos: Si hay algo que aprendí en mi terapia con mi psicóloga es:
a) Eres lo te que repites. No podés vivir tu vida comparándote y dudando de todos. Porque tus pensamientos moldean tu realidad.
b) La motivación es una trampa, porque viene y se va. Lo único que transforma tu vida es la disciplina y la oración.
c) Tu pasado es una lección, pero no tu identidad.
d) Tu reacción es información. Porque quien te altera expone en vos una herida no sanada. Quien controla sus respuestas domina la sala y la famosa frase conocida (un poco fuerte pero te la tengo que decir): “Quien pelea con un estúpido es un estúpido”. Por tanto trabaja en tu corazón para buscar la felicidad en Dios y desde Dios. Algo bueno está por venir.
Wed, 09 Sep 2026 - 04min - 2485 - Mateo 1, 1-16, 18-23
Nacimiento de María
1) Genealogía: Cuán importante es saber la raíz de tu vida, de dónde venís, la historia de tu familia, el camino que vienen realizando los que te rodean. Hay veces que nos agarra la tentación de querer hacer cambios de golpe en nuestra casa, en nuestro hogar, en nuestra gente, olvidándonos que hay una historia ya caminada y vos de un solo saque la querés cambiar. Esto me recuerda cuando era seminarista. Los domingos iba de visita y quería hacer todos los cambios en mi casa. Un día mi hermana me dijo: “Luis, para un poco. Vos venís y luego te vas. En cambio yo me quedo, así que no hagas grandes cambios, porque después yo tengo que estar atenta a esos cambios”. Ahí entendí que en la familia uno es visita, y hay cosas que podrás cambiar y cosas que no, porque ya viene así de fábrica.
2) María: Celebramos el nacimiento de María, una marca importante en nuestra vida cristiana. En María vemos el amor a Dios en plenitud. María nos recuerda que Dios cumple sus promesas. María nos recuerda que quien tiene un corazón generoso logra grandes cosas. María nace en una familia y en una familia nace María. Que hoy nazca ese amor a María en tu vida y en tu corazón.
3) Consagrados: Hoy celebramos el día de la Vida Consagrada. Consagras tu vida también desde el bautismo. Pero, además, hay personas que desean consagrar (hacer sagrado su corazón), y lo entregan a este Dios que es amor. Hoy tendremos presente a hombres y mujeres que entregan su vida, su nada a Dios para, en Dios, ser todo en todos. Gracias a vos querido hermano, querida hermana consagrada por consagrar tu vida. Algo bueno está por venir.
Tue, 08 Sep 2026 - 02min - 2484 - Lucas 6, 6-11
1) Observaban: Cuenta la leyenda que en la ciudad de Gordio había un nudo gigante y difícil de desatar. La profecía decía que, quien desatare ese nudo gordiano, iba a gobernar toda Asia. Durante siglos los hombres más sabios de todos los reinos intentaron desatar este nudo por días y por meses. Todos los que lo intentaron fallaron. Cuando Alejandro Magno llegó a Gordio se le acercaron los sacerdotes y le dijeron: “Solamente un sabio con paciencia infinita va a poder desatar este nudo”. Alejandro Magno contempló el nudo un segundo, sacó su espada y de un solo tajo cortó el nudo. Miró a los sacerdotes, les tiró una sonrisa sútil y les dijo: “El nudo está desatado”. Por lo tanto, la enseñanza es que hay cosas que estás sufriendo por años, a las que venís dando vueltas y vueltas todo el tiempo y hasta sobrepensando todo esto, pero los problemas complejos pueden tener soluciones sencillas. La próxima vez que te sientas atorado, deja de buscarle la punta a la cuerda, y toma una decisión, actúa rápido y corta ese problema de raíz.
2) Acusarlo: Todos estamos dañados, pero no podemos andar fingiendo siempre. Por eso, es bueno parar y dar un vistazo para ver qué ocurre en el interior. Presta atención a tu interior, porque comprendí que la gente herida termina hiriendo. Hay gente que ofende y no se da cuenta que ofende y hace comentarios sobre el cuerpo ajeno: “te queda bien esto o aquello”. Pero siempre el hiriente hiere y muchas de estas heridas comienzan en la familia misma. Incluso heridas no sanadas durante muchos años que pueden transferirse a nuestros hijos. Porque lo que no permitimos que Dios sane, lo podemos transferir.
3) Levantó: Siempre hay que ser buena persona, aunque no vuelva nada o aunque no te lo agradezcan o aunque al otro le dé igual o aunque nadie lo vea. Porque ser amable no es una estrategia y mucho menos “para quedar bien”. No es para recibir nada a cambio, sino que es una decisión. Es quién se elige ser cuando no hay aplausos, cuando no hay cámaras ni celulares, cuando no hay testigos. Algo que aprendí es que cualquiera puede actuar bien cuando lo están mirando, pero el carácter verdadero se muestra en silencio. Las recompensas van y vienen, la gente cambia, las circunstancias cambian, pero tu carácter permanece y, al final del día, lo único que te acompaña es la persona que eres. Así que sigue siendo amable, sigue haciendo lo correcto. No porque el mundo lo merezca, sino porque tú decides ser así. Eso nadie te lo puede quitar y eso vale más que cualquier reconocimiento. Algo bueno está por venir.
Mon, 07 Sep 2026 - 03min - 2483 - Mateo 18, 15-20: Perdonar
1) Corregir: Se dice que la gente que menos te va a apoyar en un negocio o en lo que emprendas en tus sueños es precisamente la gente que más te conoce. Pero existen millones de personas en el mundo que no te apoyan en nada. Además es difícil que muchos se alegren contigo. Puede parecer envidia, pero puede que no. Porque muchos intentan lo que vos has conseguido y lo que les duele no es tu sueño, sino el acordarse del suyo. Porque, mientras vos estabas intentando y fallando, eran iguales, pero el día que lograste conseguirlo te conviertes en la prueba de que sí se podía conseguir, entonces duele. Pero no es envidia, sino frustración del otro. La lección es que “El que la sigue, la consigue”. Así que corregir es para crecer y no para opacar al otro.
2) Dilo: Hay veces que aprendemos solos. Me animo a decirte que soy el hijo que muchas veces cayó solo y no dijo a nadie. para no preocupar a sus padres, el hermano distante y el hombre que aprendió a curarse a sí mismo. Por eso, uno siempre puede y debe intentar cambiar. Si hay veces que uno parece frío o distante o como si nada pasara, no es porque uno no sienta , sino que muchas veces nos tuvimos que aconsejar solos, limpiar las propias lágrimas y levantarse sin que muchos supieran que te estabas rompiendo por dentro. Comprobé que, cuando el mundo se te viene abajo, no hay nadie, solo uno y la Verdad. Por eso, déjate ayudar y no asumas la vida desde el orgullo, porque con Dios siempre hay una opción para seguir.
3) Ustedes: Creo que siempre la corrección es parte de nuestra vida, el tema es que acepten la corrección y el deseo de corregir. Porque no se puede ayudar a quien no se deja. No se puede cambiar a quien no quiere cambiar. Cómo dice el dicho: “Las cosas no cambiaron a mi alrededor, pero cuando yo cambié, todo cambió a mi alrededor”. Algo bueno está por venir.
Sun, 06 Sep 2026 - 02min - 2482 - Lucas 6, 1-5: Estructuralismo
1) Atravesó: Esto refiere el caminar de tu vida. Atravesar y seguir, como lo hace Jesús en el evangelio de hoy, aunque te cueste. En esto tenés dos grandes enemigos que pueden complicarte la vida o el seguir. Ambos están dentro de vos: la depresión y la ansiedad sofocante. La ansiedad sofocante es aquella ansiedad que paraliza, la que te llena de temor, te lleva a fantasear, imaginarte cosas que no son y empezar a sacar conclusiones cerrándote en ellas. Sí, esa persona que está tan ansiosa que, si aparece el superior, la superiora o tu mamá, tu papá o tu esposa, te llenas de nervios y hasta incluso empezás a sacar conclusiones como “Ves, mira cómo me ha mirado, seguro que me quiere decir esto y no me lo dice”. Eso mata tu vida y lleva a olvidarte de vos como ser libre y con el proyecto de ser feliz. Por otra parte, está la depresión, la cual es distinta a la tristeza (psicológicamente se dice que hay que esperar dos semanas para que podamos hablar de depresión), ya que es un entristecerse sin motivos y cerrarse en un mundo de negatividad. Esto también rompe tu mirada a la vida, que te hace vivir en un bajoneo. Ambos son extremos, que te los presento, pueden tocar tu vida y estar a la puerta de tu corazón. Por eso, cautela, cuidado. Cuida la oración y los sacramentos que te van a ayudar a vencerlos.
2) No está permitido: Es lo que te hablaba recién: podés caer con la religión en algo estructurado o fanaticoide, en donde llegas a usar a Dios para tu propia estructura, ansiedad o depresión. No te cierres a lo nuevo y aprende a solucionar tus necesidades pidiendo ayuda y sabiendo que siempre estaremos necesitados del otro. Jesús te invita a vivir la vida y a ser normal, natural y estructurado, pero no al límite, porque cuando caes en un estructuralismo de vida ahí ya se complica un poco. Hoy Dios te propone solucionar tu hambre, tus necesidades. Pero para eso hay que aprender a decir en qué estás necesitado y en qué querés cambiar.
3) No se puede: Podemos caer en la tentación de ser como policías o aduaneros, a donde todo lo remitimos al “se puede” o “no se puede”, y miramos incluso a los que nos rodean desde ahí: “este sí esta bien, este está mal, con este me junto, con este no, este es pecador, este no lo es”. Ser de Dios implica caminar en la libertad y saber uno mismo asumir sus límites y sus necesidades, sin tener de estar dependiendo de una policía o un policía que te diga a esto sí y a esto no. Cuando ya conoces tus límites , eso se llama madurez de vida. Comprender hasta dónde puedo y hasta dónde no, lo que yo puedo y lo que no puedo, eso es ser libre, eso es ser maduro, asumiendo un camino de vida, siendo simplemente vos, siendo simplemente yo. Algo bueno está por venir.
Sat, 05 Sep 2026 - 04min - 2481 - Lucas 5, 33-39: Lo añejo es mejor
1) Los controladores: Son aquellos que controlan todo de los otros. Personas que lo único que tienen abierto es la ventana de la cocina para chusmear la vida de los demás mientras hacen sus cosas, pero el corazón está muy cerrado. Hacen de la vida un control y deciden quién vive la fe y quién no. Por favor, no caigas en eso. Respeta la vida y la devoción de los otros.
No todos tienen que rezar de tu misma manera, no todos tienen que vivir de tu misma manera, no todos tienen que pertenecer al grupo o movimiento al cual vos perteneces.
2) Lo nuevo y lo viejo: Hoy Dios nos recuerda que Él es frescura y cercanía. Es lo nuevo. Por lo tanto, nos renovemos y seamos personas nuevas y no fariseos nuevos. Vivamos la fe con alegría y también con entusiasmo, y actuemos con el hermano de una manera cercana y también creativa. Dios es grandioso y vos podés hacer que Él llegue con grandeza en la vida de muchos.
3) Lo añejo: Es la experiencia y el caminar de tu vida lo que te lleva a tener un gran tesoro en el corazón. Es todo aquello que queda en tu memoria y en tu interior lo que hace que seas un enamorado de la vida. ¡Vamos!, que nadie salió buen capitán de mares tranquilos.
Tu experiencia ayuda a que muchos lleguemos al Cielo, sí, porque hasta el cielo no paramos. Algo bueno está por venir.
Fri, 04 Sep 2026 - 01min - 2480 - Lucas 5, 1-11: Echa las redes
1) Oportunidad: Volverse real es arriesgarse a enfrentar el miedo al rechazo, es dejar de complacer, es dejar de decir a todo que “sí”, cuando nuestro cuerpo por dentro grita “no”. Ser real tiene un precio, ser real trae dolor. Ser real implica salir herido, porque nadie puede ser real sin ser amado. Por eso, aprende de Jesús que es real incluso en la relación con quienes lo siguen. Porque no es que busca seguidores, sino que lo buscan porque es auténtico y porque su mensaje es una buena noticia, no una noticia solo para algunos buenos.
2) Apartará: Hay un cuento asiático, que no recuerdo si es de China o de Japón, pero decía que había un anciano sabio a quien se le escapó su caballo y le dijeron “Qué mala suerte, se te escapó el único caballo que tenías”. El anciano contestó “Quién sabe” y continuó su caminar. Luego, a los días, volvió el caballo con 5 caballos rebeldes, por lo que la gente le dijo “Qué buena suerte” y el anciano otra vez dijo “Quién sabe”. Más tarde su hijo se rompió una pierna por lo que le dieron un gran tiempo de cama y reposo, la gente dijo “Qué desgracia” y el anciano otra vez dijo “Quién sabe”. Más tarde se inició la guerra y se llevaron a todos los jóvenes de la región, menos a su hijo, por tener rota la pierna. La gente otra vez dijo “Qué buena suerte” y el anciano otra vez dijo “Quién sabe”. Así que te recuerdo que la vida no pasa por buena suerte o mala suerte, ni siquiera la vida te está castigando, porque puede que te esté alejando del lugar equivocado. Ánimo, porque Dios también te aleja de personas de las cuales es necesario alejarse.
3) Apoderaba: Creo que al ver la confesión de Pedro como pecador, al ver la obra de Jesús, nosotros también debemos reconocer nuestros límites. Incluso después de ver todo lo que he vivido, entendí que he cometido errores y que, en muchas ocasiones no supe actuar. Como cualquiera, he lastimado sin querer, desde mis propias heridas, pero nunca desde la maldad. Con este Evangelio que leemos también abrazo mis errores sin excusas, porque me lleva a entender que es un acto de amor propio y de fe, pero también de crecimiento. Me equivoco, sí, y a veces me pesa. Mis errores, como los tuyos, me importan y me duelen, pero la clave es saber que “te enseñan”. Camino con la tranquilidad de que no soy una mala persona, que mi corazón es bueno y trato de hacer lo mejor, aún cuando no siempre lo logro. Equivocarse es parte de la vida, es aprender, sanar y seguir. Seguir creciendo es una elección diaria que muchos hacemos incluso cuando nos duele. Por eso, hoy ofrece tu confesión a Dios, para que Dios confiese que sos de Dios y, desde Dios, llévalos a Dios a los que te rodean. Algo bueno está por venir.
Thu, 03 Sep 2026 - 03min - 2479 - Lucas 4, 38-44: Salieron a buscarlo
1) Simón: Dios a todos nos dio cápsulas de 24 horas. Nadie tiene más tiempo que otro. El tiempo es implacablemente igualitario e imparcial. Dios nos ha dado a todos la misma cantidad de tiempo y, si Dios nos dio 24hs, es porque es un tiempo suficiente para que hagamos lo que Dios quiere que hagamos. El tiempo es nuestro único recurso no renovable porque las horas que no usemos hoy no se acumulan para mañana. Peones y reyes disponen del mismo número de horas en el día. Por eso, deja de estar a la espera de que la vida te traiga sorpresa o de que tu mamá cambie o que tu cónyuge haga lo que vos quieres que haga. Puede que se te esté pasando todo. Recordá que en aprender a vivir se nos va la vida. No te angusties por el mañana, que el mañana trae sus propios afanes, nos dice Jesús. Por eso, lo que te puedo decir es que “problemas hoy, problemas mañana”, pero hay 24hs por día solamente. Así que aprende de Pedro, encomienda a Jesús y lleva a Jesús ese problema que tienes.
2) Servirlos: Me gustaría compartirte una reflexión que me hicieron una vez: La gente buena no perdona, sino que la gente buena desaparece. El malo grita, te pelea, te las cobra. El bueno te trata bien hasta el último día y un día ya no está y no vuelve nunca. Por eso hay que tener más miedo de decepcionar a una persona buena que traicionar a una persona mala. La mala te la cobra y ya pasó, en cambio la buena te la borra sin decirte nada. La persona buena aguanta mucho más de lo que debería y te da más oportunidades de las que le pediste. Te justifica y te espera, pero no te avisa que se está cansando, porque no amenaza ni hace escenas, no negocia su respeto. Simplemente entiende que no vas a cambiar y ahí se acabó. No hay pelea de despedida y te sigue saludando y tratando con educación, pero no te enteras que ya no estás para esa persona. Una persona así no está enojada, sino decidida. El malo te grita y se le pasa, en cambio, el bueno te trata bien y ya soltó. Cuando el bueno se cansa no te lo dice, sino que te lo demuestra el resto de su vida. Por tanto, servir como buenas personas y responder como buenas personas.
3) Buscarlo: Acordate de lo de Marco Aurelio que decía que la felicidad de nuestras vidas depende de la calidad de nuestros pensamientos. Si alguien no te valora, y te quedas con esa persona, entonces sos vos quien no se valora. El lugar correcto te valora de la forma correcta. O sea, si no sos valorado no te equivoques, porque es que estás en el lugar equivocado. Así que aprende a moverte como Jesús y seguí tu camino de encuentro con Dios y con quienes te lleven a Dios. Algo bueno está por venir.
Wed, 02 Sep 2026 - 03min - 2478 - Lucas 4, 31-37: Un espíritu impuro
1) Bajó: Nos van a llevar al mismo geriátrico que nosotros llevamos y nos van a querer convencer que allí nos van a atender bien. Y la historia se va a seguir repitiendo a menos que alguien día “No, hasta acá. Yo quiero disfrutar el hoy”. No hay para un restaurante caro hoy, pero bueno, capaz que podés comer una hamburguesa y es lo que hay. Entonces, disfruta de comer la hamburguesa, aunque capaz que querías asado. Los que venimos de sacar agua del pozo valoramos cuando abrimos el grifo y sale agua. Para qué te voy a decir cuando tenés agua caliente… Creo que nadie nació en Suiza. La mayoría venimos de donde había que retacear el agua: “¡cuida el agua!”. Venimos los hijos menores de heredar los pantalones de los hijos mayores. Por eso valora las cosas, el cambiar de camisa es un lujo. El término “ir a Cafarnaum y bajar” es también bajar a la realidad y valorar lo que tenés y dejar de vivir con la mirada en cosas soñadoras que solo querés tener, pero no tenés.
2) Asombrados: Hay una famosa autora llamada Eladia Blázquez que escribió una canción que fue un hit en los 80, se titula “Honrar la vida”. Dice una parte “No, permanecer y transcurrir no es perdurar, no es existir, mucho menos honrar la vida. Merecer la vida no es callar ni consentir tantas injusticias repetidas. Honrar la vida es una virtud, una dignidad y es la actitud de identidad más definida. Merecer la vida es erguirse vertical, más allá del mal, de las caídas. Eso de durar y transcurrir no nos da derecho a presumir, porque no es lo mismo que vivir honrar la vida”.
3) Cállate: Es importante que no vivas una vida de infierno. Para ello cuida tu alma, aprende a trazar límites. Cuando digas “no” hay gente que se va a ofender y te darás cuenta allí qué amigos, que eran amigos, te van a decir que no, que ya no lo son. Lo eran porque decíamos sí a todo. Por eso, cuando no estés seguro de lo que tienes que hacer, hacé algo pequeño, porque cuando actúas por tu vida logras evitar caer en la impotencia. Trata de encontrarle un sentido al sufrimiento y capaz que, cuando le encontrás ese sentido, podés terminar ayudando a otro. Me gustaría decirte que “No vivas muriendo, sino más bien muere viviendo”. Que la muerte te sorprenda vivo y que Dios confirme en vos la gracia de poder honrar la vida. No vivas como un endemoniado de la vida. Algo bueno está por venir.
Tue, 01 Sep 2026 - 04min - 2477 - Lucas 4, 16-30: El Espíritu está sobre mí
1) Criado: Me ha tocado acompañar a muchos en la parte final de sus vidas y si hay algo que me resonó fue acompañar a un muchacho llamado Juan a quien acompañé antes de morir y me dijo “Debí ser más auténtico, Luis. Estaba muy preocupado por el qué dirán y no hay ninguno de ellos en derredor de mi cama” Ahí comprendí que ninguno de mis seguidores de las redes se enterrará conmigo en el cementerio, por eso, tengo que ser más yo. No busques fingir ni tener hipocresías, porque también es parte de la vida poner al descubierto nuestros defectos o debilidades o fragilidades y ser amados a pesar de eso… incondicionalmente. No hay nada mejor que eso. Ser amados sin fingir. Ser amados sin maquillaje, porque es Dios quien nos ama primero.
2) Envió: El objetivo de Dios es nuestro carácter y no la inocencia. La inocencia significa que no hemos hecho nada malo, mientras que el carácter significa que hemos decidido no hacer algo que es malo. Ya conocemos lo que es bueno y lo que es malo y decimos “No lo voy a hacer. Eso no es inocencia, sino carácter. Por eso, los bebés son inocentes. Los niños son inocentes, porque hacen cosas sin pensar o sin saber lo que implica tal actuar. En cambio, los santos tienen carácter, porque deciden hacer las cosas sabiendo lo que implica. Los que tienen un carácter sólido y maduro consiguen una relación saludable consigo mismo, con los demás y con Dios. Por eso, quien tiene carácter frágil, no ayuda; pero, quien tiene un buen carácter, no es tóxico, sino maduro y genera relaciones maduras. Dios nos enseña que por libre albedrío tengamos una relación con Él y no por obligación. No busca que estemos apegados con Él porque no tenemos más opciones, sino de manera libre. Nosotros lo buscamos.
3) Admiración: Siempre hay que ser buena persona, aunque no te devuelvan de la misma manera. Recordá que ser amable no es una estrategia, para quedar bien, mucho menos es para recibir algo a cambio. Ser buena persona es una decisión y se lo elige cuando no hay aplausos o cuando no hay cámaras o testigos. Cualquier persona puede actuar bien cuando lo están mirando, pero el carácter verdadero se muestra en silencio. Las recompensas van y vienen. La gente cambia, como así también las circunstancias, pero tu carácter y tu modo de vivir deben permanecer. Lo único que te acompaña en la vida es la persona que eres, así que sigue siendo amable, sigue haciendo las cosas correctamente, no porque el mundo o tal persona lo merezca, sino porque tú decidiste ser así. Eso vale más que cualquier reconocimiento. Algo bueno está por venir.
Mon, 31 Aug 2026 - 03min - 2476 - Mt 16, 21-27: La cruz
1) Anunciar: Da gracias a Dios por lo que tienes, porque la gratitud aumenta la autoestima y las relaciones. Muéstrame a alguien agradecido y te mostraré alguien que envejece dignamente. Si nuestra felicidad o nuestro gozo dependen de algo que necesitamos o consumimos, entonces estamos metidos en un punto de siempre necesidades y la necesidad nos hace personas enojosas, dolidas de la vida. Recordá que lo que tenemos no es nuestro, porque nada te llevas de este mundo. En 100 años en tu casa vivirá un extraño, tenelo por cierto. Aprende a vivir el día, porque nada nos llevamos de esta vida.
2) Reprenderlo: El sabio aprende más de los necios que el necio del sabio. Por eso te comparto el mito de Ícaro: cuenta la leyenda que el inventor Dédalo creó las alas de cera para que él y su hijo Ícaro escaparan del laberinto donde estaban presos. Antes de despegar miró a su hijo a los ojos y le dio una advertencia “Ícaro, no vueles tan alto porque el sol puede derretir la cera de tus alas. Tampoco vueles tan bajo, porque el ala puede mojar tus plumas y vas a caer al mar”. Ícaro asintió. Saltaron y volaron, pero, al sentir la libertad, Ícaro se sintió tan libre que empezó a subir más y más hasta que la cera se derritió por el sol. Se desprendieron las plumas de sus alas y cayó. La lección es: no te vayas al extremo de creeerte invencible, porque te vas a quemar. Pero tampoco te vayas al extremo del miedo, porque te vas a ahogar. La paz no está en tocar el cielo ni arrastrarte por la tierra, sino en tener la sabiduría de recorrer el camino medio. Aprende a volar con equilibrio, no tan arriba que se te suba el ego ni tan abajo que se te olvide lo que vales.
3) Gloria: Aprende a vivir la vida con las cruces. sin dejar de ver en las cruces de tu vida una oportunidad. Saber ver los dolores como enseñanzas te hace resucitar. Ver el éxito como único fin te puede hacer perder y olvidarte del para qué estas. La vida se construye con cruces y se estabiliza con glorias. Algo bueno está por venir.
Sun, 30 Aug 2026 - 02min - 2475 - Mc 6, 17-29: Martirio de san Juan Bautista
1) Arrestar: En esta vida nos encontraremos con los “Herodes de la vida” que son los problemas, y, como diría el gran filósofo Camus, “A veces no se trata de encontrar la luz. Se trata de aprender a caminar con dignidad en la oscuridad; de sostener el alma cuando todo parece desmoronarse. De entender que el dolor no es el enemigo, sino el maestro que nos revela lo que aún no hemos comprendido. Hay inviernos que no se curan con primavera, pero sí con paciencia, con silencio, con el tipo de amor que no exige respuesta, solo presencia. Si estás ahí, en ese lugar sin nombre, no corras. ¡¡¡Respira!!! Tu historia aún se está escribiendo. Porque, en medio del invierno aprendí, por fin, que hay en mí un ´verano invencible´”.
2) Licito: Lo que es de Dios está más allá de nuestra capacidad y de nuestros recursos. Dios sabe que soy o somos incompetentes o tartamudos o que tenemos pecados que nos dominan, etc. pero así es como Dios muestra su gloria “usando lo que no es, para avergonzar a los que se creen que son”. Desconfía de los que exhiben sus títulos o de los que dicen: “Yo estoy en otro nivel espiritual”. Desconfía de los que muestran sus credenciales. Me animo a decirte que son los más petulantes o los que hacen más ruido, los que andan con carretas vacías, que no llevan carga. Capaz que sientas que hoy estás sepultado, pero tal vez Dios te tiene ahora ahí “Porque, si no cae en tierra y muere, no da fruto”; porque realmente todos los sueños de Dios deben pasar por la muerte y la resurrección. Muéstrame alguien que experimentó la muerte de su sueño y te mostraré alguien que goza de la resurrección de su vida; pero no puede haber resurrección si estás “medio” muerto. Porque lo que no es de Dios se desvanece, porque son cañitas voladoras. Son esos fuegos artificiales que hacen mucho ruido y luz, pero desaparecen al instante. Capaz que la pregunta hoy en vos es ¿qué es lo que tiene que morir en vos para resucitar?.
3) Cabeza: Capaz que con toda la trama de la muerte de san Juan Bautista nos enseñe que debas aprender a hacer lo opuesto. Hoy es una habilidad que enseñan los psicólogos que se conoce como “la terapia dialéctica conductual” (así se la llama en psicología), por la cual, cuando nos damos cuenta que nuestras emociones o que nuestro ego siempre nos metió en problemas tenemos que empezar a hacer lo opuesto. Es ir en contra de nuestra vieja manera de actuar o de reaccionar. Porque no se puede esperar resultados diferentes haciendo lo mismo. Por ejemplo: cuando choqué hace muchos años atrás, al toque me dijo mi papá “Subí a manejar el vehículo, porque hay que enfrentar el miedo”. Pero esto también lo enseña Jesús “Si quieres ser exaltado, humillate”. Hacer lo opuesto a las decisiones impulsadas de ego o de ira es admitir mi vulnerabilidad y saber decir “estoy cansado” o “no puedo más”. Es aprender que, cuando quiero que mi voluntad controle mi entorno y las personas, es ahí donde le entrego mi vida a Dios. Cuando me atormenta la culpa o la vergüenza y quiero aturdirme para no pensar, es ahí donde me voy a un lugar apartado y pienso qué está mal o qué hice mal. Cuando me siento avergonzado y quiero ocultar, entonces ahí es cuando me debo ir a confesar. Porque lo que hoy nos enseña el evangelio es que la realidad espiritual es siempre lo opuesto a lo que esperamos o lo que nos gustaría, porque lo que aprendemos hoy es que el poder se perfecciona en la debilidad. Algo bueno está por venir.
Sat, 29 Aug 2026 - 04min - 2474 - Mt 25, 1-13: Al encuentro del esposo
1) Necias: Entiéndeme en el buen sentido: el cristianismo se presenta no como una religión, sino como el fin de la religión. Sí, entendido en el tinte que vivían los primeros cristianos, porque el cristianismo y los que integramos el cristianismo en sí no somos “el camino”, sino que es Jesús el camino. Todos estamos llamados a Dios y la invitación es buscarlo a Él. Por eso, no seas necio de buscar gente que se adhiera a tu vida o buscar que todos te aplaudan y den la razón o que se rían de tus chistes. Jesús nos recuerda que la clave es vivir en la verdad, mientras que a un necio le encanta mentirse y enredarse con mentiras. La buena noticia es que Jesús hizo esto, de dar la vida por todos, ajeno a nosotros. Porque vino a todos, pero nosotros, como necios, buscamos adeptos para nosotros en la vida.
2) Lámparas: Lo más difícil del mundo es conocerse a uno mismo y lo más fácil es hablar mal de los demás. Descubrir nuestra auténtica realidad es un camino largo, pero la lucha es con tu propio ego. El ego lo necesitamos para vivir en la vida material, pero tiene que ser un ego controlado por tu espiritualidad y tu modo de ver la vida. El trabajar tu interior y ponerle luz hace que también controles tu ego, porque, si el ego está gobernando, tu vida comienza a llevarte a solo satisfacciones materiales y a destruir la vida de quienes te rodean. Por eso, ser lámpara es trabajar en tu interior y poder controlar tu ego.
3) Despertaron: Algo que voy aprendiendo es que, cuando vos le das poder a una persona, ahí realmente la conoces. Yo tengo muchísimos defectos, pero no soy maltratador de persona. Una vez encomendé a una persona una tarea y no sabes cómo el poder lo transformó en una persona atacante y maltratadora. Más tarde empezó a esconder información, propio de las personas inseguras. Luego empezó a manipular al entorno. Usaba el término “Si yo me voy, no sé que van a hacer; si yo me voy, van a perder su trabajo…”. Recordá que para muchos, en su cabeza, entienden que la información es poder, entonces, él ponía su atención en tener poder. Empezó a tener secretos y contraseñas que solo él conocía, a pedir al entorno que no me contaran lo que realmente pasaba alrededor mío o en la parroquia. Un día llegó a maltratar gente delante mío. Allí me dije “Hay algo difícil, péligroso”. Lo aparté, me fui a hablar con él y le pedí que me contara qué le pasaba. Me miró a los ojos y me dijo “Me molesta que siempre te busquen a vos y la gente no me busque a mí”. Eso me dejó helado, porque nunca había escuchado algo así. Me dijo incluso “Lo más duro para mí es que yo no aparezco”. Entonces, me tocó recordarle que yo no había muerto por nadie, solo Cristo. Hay gente que vive solo por ser alguien y ese “ser alguien” pasa por tener un reconocimiento, una foto o aparecer, y se le termina yendo la vida por solo tener fama o seguidores. Se les pasa la vida por ser estrellas y terminan estrellados, y el camino a estrellarse es tratar mal y centrar todo en uno y no en el camino, a la espera del Redentor. Algo bueno está por venir.
Fri, 28 Aug 2026 - 04min - 2473 - Mt 24, 42-51: No se sabe el día ni la hora
1) Perforar: Si decimos que nos interesa algo y no actuamos como que lo buscamos, entonces no estamos demostrando que nos interese. El verdadero interés implica acción, porque la fe sin obras es muerta. Interesarse no es poner una manito de me gusta o poner un click, sino más bien es amar a esa persona. La verdadera compasión exige acción, pero vivimos en una sociedad en la que cada vez nos preocupamos menos de los demás. La otra vez leía un informe que decía que los cristianos se interesan un 40% menos por los demás que hace 20 años atrás. Era distinto. En nuestra cultura queremos la compasión sin complicarnos, pero la compasión verdadera siempre tiene un costo: ensuciarse las manos. Es como cuando la gente ve en mis publicaciones por redes cuando voy al campo o a la montaña o en la construcción de aulas que hago para los niños y me ponen “¿Por qué no ponen paneles solares? “¿Por qué no ponen aire acondicionado?”. Y yo quedo pensando “Sabrá cuánto me cuesta llegar a poner un ladrillo?” Por eso, hoy tratemos de perforar nuestro corazón y dejemos que la gracia de Dios entre y, la opinología que usamos, se salga.
2) Trabajo: La versión donde cada persona se ve feliz o exitosa o plena, es una dimensión única. Por eso, no te dejes desvalorizar por otras personas que proyectan sus expectativas de felicidad en vos. Por eso, conéctate con tu eje, con la presencia de Dios y trata de trabajar por vos y no por otros en vos. Aprende a mirar tus deseos y tus sueños en la vida más de lo que son los sueños de otros para vos. Y, como dice el dicho: “Si ladran, Sancho, es señal de que cabalgamos.”
3) Pensada: Sabiduría es tomar buenas decisiones y saber decir no. Es aprender a regalarte el “no” y muchas oraciones se evitan regalándote el no. Me animo a decirte que no tenés que ir a todos los lugares que te invitan y, si se ofenden, que se ofendan. Ninguno de los que se ofenden cuando te mueras se va a venir a tirar con vos en la misma tumba. La vida es muy corta para gastarla en citas o sitios donde uno no quiere ir. Regalarte el “no” es sabio, porque te regala el “sí” para otras prioridades. Capaz que por él no te quiten del grupo de WhatsApp, pero te abre al sí de vivir en paz interior con vos mismo. Algo bueno está por venir.
Thu, 27 Aug 2026 - 02min - 2472 - Mt 23, 27-32: Blanqueados
1) Ustedes: A veces es mejor que fracasen nuestros planes, para que triunfen los planes de Dios. Reconozco que no nos gusta que fracasen nuestros planes, pero Dios se vale de esas tormentas que parece que nos sacan de nuestro destino, pero en realidad nos llevan al verdadero destino que Dios había preparado para nosotros. Nos cuesta vivir ese cambio o ese enroque. Te recuerdo que sí hay vida después de las tempestades y, por experiencia, te digo que no hay nada mejor que nos vuelva a orientar al rumbo que Dios nos pide que que un diagnóstico que salga mal o un despido o quedarte sin laburo o incluso que te corran de algún lado. Al principio sentimos la desorientación del naufragio, pero lo bueno de esto es que nos lleva a buscar a Dios con una intensidad que no hubiésemos tenido de otra manera. Por eso, las tormentas también son buenas, para reordenarnos y reorientarnos.
2) Iniquidad: Jesús nunca fue un iracundo, ni persiguió a nadie, excepto a los religiosos. Cuando el pecado se vuelve más importante que el pecador debería sonar una alarma en nuestra cabeza. Cuando el pecado importa más que amar a los demás entonces tenemos un problema y una crisis seria de lo que es el evangelio, porque todos somos pecadores necesitados de gracia. Creo que hay gente que se levanta a la mañana y dice “Che, qué santo que soy. La verdad que Dios se sacó la lotería conmigo”. ¡Para!El nacimiento espiritual es por gracia y necesitamos recordar que no logramos el cielo por nuestro voluntarismo extremo, sino por la obra de Dios. Los creyentes tenemos la fama de no saber convivir con aquellos que no creen como nosotros creemos y nos olvidamos de que el único camino es Jesucristo.
3) Profetas: Hay una frase que me encanta que dice: “Tal vez no tenga victorias importantes, pero puedo sorprenderte con las derrotas que logré sobrevivir”, y esto no es poco, porque habla de quién sos mucho más que cuando hay aplausos, porque es levantarte cuando nadie daba nada por vos. Cada derrota deja marcas, pero también estructuras, porque te vuelve menos ingenuo y te hace más real. La derrota te obliga a conocerte en los bordes y no cualquiera puede atravesar sus propios derrumbes sin desaparecer. Anímate a ser el profeta de tu vida, descubriendo en cada cosa lo que Dios quiere para tu vida. Algo bueno está por venir.
Wed, 26 Aug 2026 - 02min - 2471 - Mt 23, 23-26: Hipocresía
1) ¡Ay de ustedes!: Parece que siempre nuestros problemas y ansiedades la causan los otros, los de afuera. Hasta pensamos que son “los otros”. Ellos son los que necesitan un inventario moral que les indique las cosas. Seguimos con el síndrome de Adán y Eva de culpar al otro de la caída. Hay gente que cree no tener la necesidad de la autoevaluación, porque malinterpretan la gracia de Dios. Dicen “Bueno, si total Dios me va a perdonar” y piensan que la gracia es una excusa para evitar la autoevaluación. Y lo curioso es que la autoevaluación es lo único que nos va a ayudar a encontrar la gracia de Dios, porque si uno no se ve a sí mismo, de qué va a pedir perdón a Dios. Si yo no logro ver mis pecados concretos nunca podré apropiarme de esa Gracia Divina. Si evito la verdad sobre mi vida y evito la gracia de Dios, entonces, ¿en dónde estoy?. Por eso, realizar un inventario escrutador siempre es doloroso pero sanador; porque lleva a la salvación y al cambio. El encuentro más difícil es el encuentro con uno mismo, porque cuando decís “Este soy, así soy y estos son mis pecados y estos son mis miedos, entonces ahí sí puedo decir: “Vos podés ayudarme”.
2) Ley: No persigas una vida que parezca admirable, sino más bien construye una vida que vos puedas respetar. El problema es cuando querés que todos te admiren y buscas que todos te vean, casi cayendo en un narcisismo del yo, por encima de Dios mismo. Allí es cuando todo se cae y solo giras en tu mundo olvidándote del mundo y de Dios. Mi miedo como cura cada vez que voy a dar charlas es quedarme en el “yo”. Por eso, cuando me saludan o me hablan siempre pregunto “¿Cuál es tu nombre?” para saber que hay un otro y que es ese “otro” quien puede aportar a mi vida. Allí comprendo que, en estos catorce años de cura que llevo, está mi lucha entre lo que digo que soy y lo que soy.
3) Dentro: No sé cuándo es tu tercer día de resurrección, pero te aseguro que va a venir. Por eso, a pesar de las oscuridades que vivís, vas a resucitar. Todos vivimos días de oscuridad, en donde no se ve claro el caminar y ahí es donde debes mirar tu interior. En la gramática de Dios nunca pongas una coma donde Dios pone un punto final; y nunca pongas un punto final donde Dios pone una coma, pero Dios pone una coma incluso en el final de la vida, en la muerte. Dios usa lo que no es para avergonzar a los que se creen que son, así que confía en su gracia. Algo bueno está por venir.
Tue, 25 Aug 2026 - 03min - 2470 - Jn 1, 45-51: San Bartolomé
1) Algo bueno: Me causa gracia cuando escucho gente que dice “Estoy buscando una iglesia de sana doctrina”. Y siempre me planteo “¿Qué tenés de sano para exigir sana doctrina?”. Porque si es así, cuando llegamos la echamos a perder. Incluso pedimos perfección a los pastores, a los curas, a los que integran la feligresía. Alguna vez me dijeron “Estoy buscando un cura íntegro” y digo dentro mío “¿Para qué me pides integridad si vos tampoco me la das a mí cuando yo necesito una persona íntegra que me ayude?”. Somos personas que hacemos lo posible para agradar a Dios. Desde mi persona, trato de recurrir a la gracia todos los días y cuando puedo; trato de ir a confesarme una vez a la semana para luchar contra mi persona íntima y mi parte vieja. Pero, si buscas perfección en la iglesia, entonces estás en el sitio equivocado, porque “¿Puede el pecador condenar al pecador? ¡NO!”. Porque no tan solo somos indignos, sino también incompetentes, porque no sabemos nada acerca de otra gente como para juzgarla, no tenemos información, no sabemos lo suficiente en cuanto al pasado de nadie. Condenamos a una persona por el tropezón de esta mañana, pero no vemos las heridas y los golpes que tiene hace años. Algunos dicen “No puedo entender cómo esa mujer quedó embarazada” y ¡vos qué sabes de lo que pasó! Condenamos a una persona por renguear en su caminar, pero no vemos el clavo que lleva en su zapato. Apenas podemos con nuestra propia familia y andamos condenando familias ajenas. No tan solo juzgamos el pasado de la gente, sino también el futuro.
2) Doblez: Dios, que comenzó su obra en tu corazón, la perfeccionará hasta que venga la muerte a buscarte. Por eso, me animo a decirte que tengas cuidado en el juzgar, porque el Pedro que niega a Jesús junto al fuego en esta noche (y a quien hasta le estamos deseando el infierno), quizás lo proclame con fuego en el Pentecostés mañana. El Sansón que hoy está ciego y débil, quizás use su fuerza para reducir a los escombros los pilares de la impiedad. Un cura tartamudo de hoy, quizás sea el Moisés del ayer. Como dice el dicho “Nunca llames tonto a Noé, no sea que el día de mañana le tengas que pedir que te deje entrar en su barca”. La clave es no juzgar a nadie antes de tiempo, porque la historia la escribe Dios. Por eso, no juzgues nunca a nadie, porque el tiempo es el único que define las cosas.
3) Feliz: Recuerda que al hombre que teme a Dios solo le importa lo que Dios dice acerca de él o de ella. El hombre que teme al hombre está más preocupado por lo que el hombre dice acerca de él, que por lo que piensa Dios. Por eso, te aclaro “En la vida vas a ofender a alguien”. Eso dalo por hecho, lo que sí evita que sea ofender a Dios. Me animo a decirte que el punto de nuestra tentación como seguidores de Dios es cuando dejamos de construir altares de Dios para construir altares a nosotros mismos. Recordá que ese fue el gran error de Saúl. Una buena pregunta para iniciar el día sería esta “¿Estás levantando altares a Dios o a vos mismo?”. La mayor libertad que podés lograr en tu vida es no tener que andar demostrando nada a nadie. Cuando aprendes eso tu misma vida cambia y te conviertes en una persona sin doblez, como san Bartolomé. Algo bueno está por venir.
Mon, 24 Aug 2026 - 04min - 2469 - Mateo 16, 13-20
Quién dice la gente
1) Cesarea: Cuando uno ama cambia el filtro, porque en Cesarea estaban los religiosos más pulcros y conservadores. Pero es como el caso de una vez que llegó el hermano de un integrante de la parroquia y le dijo: “Vengo a brindar con vos por eso traigo este vino”, y este dirigente de la parroquia le dijo: “aquí en mi casa no se celebra con pecados así que te vas de aquí”. Lo que hizo este hombre es correr a su hermano desde la excusa religiosa, usó lo religioso por encima de lo caritativo y humano. Dios nos llama a amar y a ir por las almas más que por las normas y las acciones rituales. Dios no nos llamó a plantar una religión, sino a amar a todos. Y nos dijo que nos conocerán en que nos amemos los unos a los otros.
2) Pregunta: No te digo que creas para que te vaya bien, sino, también que creas aún cuando te vaya mal. Elegí creer que no tan solo esto es la vida, sino que también trata de creer que la vida es más que todo esto. La vida no es tan solo el tiempo de la cuna a la tumba o del útero al sepulcro. La vida tiene que ser y es eterna, aférrate a la fe, y también es parte de este proceso de fe las dudas y las angustias: dudamos en las quiebras, o cuando no conseguimos trabajo, o cuando estamos en la quimio, pero eso hace a la duda abrirse a la fe. Cuando confías corres un riesgo y eso es lo que te hace libre. Elegí creer porque creer te hace ver no tan solo personas, sino almas y la fe te hace confiar de que estamos trabajando para la eternidad.
3) Atar: La fe se requiere cuando hay dudas, cuando tenemos conocimiento la fe deja de ser. Bienaventurados los que no vieron y creyeron, porque el que ve no necesita fe. Por eso es una falacia cuando nos dicen “cuando usted duda es porque no tiene fe” o “que poco cristiano qué es usted por dudar”, al contrario “mientras está la duda es el único momento en que necesitamos fe”, sino para qué quiere uno fe si no hay duda. Cuando las dudas desaparecen ya no necesitamos la fe, para terminar te diré: “la fidelidad va recabando confianza y hace crecer la fe” porque cuando más conozco más confío y cuanto más confío más fidelidad genero. Algo bueno está por venir.
Sun, 23 Aug 2026 - 03min - 2468 - Mateo 23, 1-12
Hagan lo que les diga
1) Obras: La oscuridad de la vida llega a veces por un acontecimiento que no esperábamos, porque ¿qué es la oscuridad? La oscuridad es: una relación que se destruye, un hijo que se revela, un desastre financiero o el quedarte sin trabajo, el sueño que tenías que se va muriendo y vos te vas muriendo cuando ese sueño que tenías se va alejando. Es el momento cuando uno dice: “No sé dónde estoy parado”. No veo con claridad las cosas”. Cuando está el día es como que hay más esperanzas, pero cuando llega la noche existencial el dolor es más agudo. Aparece sin razón. Uno pasa horas pensando el por qué pasó por estas cosas, pero no hay respuesta y hasta no hay sentido de cercanía con Dios. Es ahí donde tu alma se siente árida y estéril, aunque no estás en el desierto, sino que el desierto está en vos. Te digo que lo pasé varias veces, pero te aseguro que la mayor tentación, que uno tiene, es tirarlo todo o aferrarse a estructuras, como lo hacian los fariseos.
2) Atan: Uno de los problemas que tenemos cuando nos sumamos a la religión es que perdemos contacto con los amigos. Empezamos a entrar en cierto fanatismo. Irónicamente, en vez de llevar a nuestra gente al Señor pasamos a que ya no formen parte de nuestras vidas, porque nos alejan del Señor o porque están contaminados de la maldición: “Ellos son mundanos, no nos podemos juntar con ellos”. Es como que nos convertimos al Señor y, de manera inmediata, quemamos puentes de relación. Ahí es donde nos absorbe nuestro propio sistema religioso, nos vampiriza o nos succiona. Uno de los problemas que tenemos como Iglesia es que metemos reuniones todo el tiempo, hasta seis veces por semana, incluso los domingos, que están dedicados a la familia y el Señor; llevando a crear un mundo de donde están ellos vs nosotros y ya no se mide el ser cristiano por el encuentro y la relación con Cristo, sino en cuanto y en tanto estés en las reuniones. Eso puede apartarnos de la intimidad, para vivir una exterioridad encapsulada.
3) Grande: El objetivo nunca fue ser perfectos, en el sentido que hoy entendemos como perfección, sino que el objetivo es simplemente ser y tratar de hacer lo posible por disfrutarlo mientras somos. Entendiendo “perfección” como plenitud y “ser” como lo que somos ante los ojos de Dios. Algo bueno está por venir.
Sat, 22 Aug 2026 - 03min - 2467 - Mateo 22, 34-40
Hace callar
1) Fariseos: Hay veces que uno lleva una actitud farisaica, pues todo el tiempo habla y quiere impresionar o tener la razón. Recuerdo una vez que estábamos en una mesa y un amigo me preguntó cómo me fue en Roma con el Papa León. Per, cuando estaba empezando a contar, mencioné lo de la Inteligencia Artificial, y apareció otro cura y se puso a hablar, a hablar tanto que ya no me permitió contar más. Hay veces que queremos siempre aparecer o, simplemente, que nuestros reflectores estén apuntándonos a nosotros, pero no aprendemos a callar para descubrir al hermano de al lado, quien capaz me puede aportar. Hay veces que el mismo Dios te hace callar y comprender que la clave más esencial de la vida es saber escuchar, porque la sabiduría surge de la escucha y del valor que el otro me puede aportar.
2) Ley: Cuando quiero hacer algo y no me dejan, eso se llama “reglamento moral”, pero, cuando se me ofrece hacer algo que está mal y no quiero hacerlo por mis convicciones claras, eso se denomina “religión vivencial”. Por lo tanto, aprende a actuar con convicción y deja de vivir ateniéndote a meros actos morales. Hay gente que lee y memoriza doctrinas morales más que el evangelio. Conocer a un Cristo vivo te cristifica y te hace convertir a una vida distinta y sin atarte a nada ni a nadie, ni siquiera a normas o reglamentos para impresionar.
3) Amar: Lo que propone Jesús es un estilo de vida en Él y comprender que la relación con Dios es una relación distinta, pero que te lleva a saborear las cosas desde otra mirada. Cuando encontrás a Jesús la vida misma tiene otra marca y hace que sepas disfrutar hasta lo simple y sencillo que tienes a la par. Algo bueno está por venir.
Fri, 21 Aug 2026 - 02min - 2466 - Mateo 22, 1-14
Bodas del hijo
1) El reino: Creo que una de las cosas que más nos cuesta entender a nuestra generación de “la pastilla fácil” o del “arreglámelo ya todo”, es que hay que morir para renacer. En el momento más oscuro y difícil de tu vida está el momento de desafío, de enfrentamiento con vos mismo y de encontrarse con el propio yo. Es renacer y ser mucho más fuerte. El rey del evangelio de hoy no suspende la bodas porque le dicen que no, busca alternativas y vos también tenés que buscar alternativas. Si no te quieren, anda para otro lado; si te rechazan estos, anda a aquellos que te aceptan.
2) Negocio: Recuerdo que una vez me pasó que fui a una parroquia a dar la Confirmación, como delegado del obispo. Estuve más solo que nunca. Ninguno de los sacerdotes que estaban en esa parroquia, ni me esperaban ni tampoco había ministros, niencargados ni monaguillos. Estaba solo la referente del colegio y los chicos que recibirían la confirmación y sus familiares. Creo que la misa se hizo interminable, porque era muchísima gente. Pero, cuando lo hablé con mi guía espiritual (porque me había enojado por es actitud), me ayudó a ver que la clave era hacer pasar un buen momento a esos chicos que recibían a Jesús,y no quedarme con la amargura de que me hayan dejado solo o de que no tuve nadie que me ayude o de que ninguno de los tres curas haya ido a mi encuentro para decirme cómo era la misa. Por eso, como dice el dicho: “A las personas no la perturban las cosas, sino la visión que tienen de ella”. Por eso, que no te perturben las dificultades o el tener que hacer solo las cosas, sino más bien mira el bien que puedes hacer a otros y lo que puedes lograr en otros.
3) Comensales: Nuestro peor enemigo somos nosotros mismos cuando nos desmoralizamos o, ante un fracaso, nos rendimos y decimos “Ya está”. Es ahí donde caemos en el fracaso. La vida está llena de contratiempos y momentos de malestar, así que seguí con tu objetivo y tu camino hacia donde querés llegar. Es entendible que los dolores de la vida nos golpeen, pero más nos golpea la imaginación. Gran parte de lo que hacemos es por miedo a fracasar. Nos juzgamos a nosotros mismos y a los demás según nuestras ideas sobre lo que creemos que tiene que ser. El miedo nos hace creer que, por más cosas que tengamos, nunca es suficiente. El éxito son los beneficios que tenemos cuando somos capaces de ser simplemente nosotros mismos. El triunfo duradero es la experiencia de expresar todo aquello que somos y lo que podemos ser. Es aceptar la vida y decir “Esto es lo que me tocó y estás son las cartas que tengo. Este es mi traje” y no ponerte un traje totalmente distinto. Así que no te pongas el vestido de otros y asumí tu vestimenta de vida. Algo bueno está por venir.
Thu, 20 Aug 2026 - 03min - 2465 - Mateo 20, 1-16a
Un propietario
1) Madrugada: Cuando me choco con gente que me dice: “Yo soy así y el que quiere que me quiera y al que no le guste que se vaya” ese tipo de personas me da miedo, porque en el fondo te está diciendo: “No esperes que modifique nada”, ni por vos ni por nadie. Incluso, es: “No esperes que modifique nada cuando yo mismo me estoy destruyendo”. Hoy la propuesta de Jesús es que estés dispuesto a trabajar por vos, y decir: “La verdad es que no sé muy bien quién soy, pero, si a vos te lastimo, y a mí me interesa el vínculo con vos, puedo llegar a revisar mi manera”. Porque hay veces que confundimos ser con el tener, el “yo soy de mal carácter” no es lo mismo que decir “yo tengo mal carácter”. No te confundas, tenés mucho tiempo para cambiar y trabajar por vos.
2) Desocupado: Si una persona viene a Cristo, te guste o no, viene al mismo Cristo de los de los Legionarios de Cristo o de los de Schoenstatt o de los del Opus o de los Rogacionistas, porque hay un solo Cristo, no hay varios. Hay un solo Cristo, pero hay diversas interpretaciones o maneras de vivir a Cristo. Pero, eso sí, lo que nos separa no es Cristo, sino las doctrinas. El mismo Pablo describe a los cristianos como “cartas vivas de Dios”, porque la gente nos lee primero a nosotros antes que a la biblia. La gente conoce a Jesús primero por tu testimonio y luego por lo que lee de Jesús a través de lo que vos le motivaste. Por eso, no estés desocupado, porque hay trabajo por hacer y es mostrar a Jesús.
3) Recibieron: Somos parte de la obra de Dios hasta la muerte. Jesús nos dijo que hagamos discípulos, pero si reducimos el evangelio a “entrar al cielo”, proclamamos un mensaje que se aleja de formar discípulos, porque hay cristianos que son creyentes, pero no tienen temor de Dios: cumplen, cumplen, cumplen y nada más. Si no, veamos las redes sociales: curas defenestrando a otros, cristianos que ponen comentarios hirientes, incluso situaciones de poca caridad entre nosotros, porque creen que pecado es lo que se hace y no lo que se escribe. Creo que esta es una de las razones por las cuales hay menos gente en nuestra Iglesia, por ver el ataque interno que hay entre pares. Hasta diría que predicamos en modo “anzuelo”: el primer día les mostramos como “oferta” y que no cuesta nada ser cristiano y, cuando están dentro, le leemos las letras pequeñas: “Antes era oferta y ahora tienen que hacer un montón de cosas para permanecer en la religión”. La razón del tipo de prédica que hacemos es la gente que tenemos. Creo que es un problema que incluso tenemos en la catequesis, porque se redujo en ir a catequesis solo para cumplir con la primera comunión. Pero el evangelio nos propone tener seguidores, discípulos para Jesús. 269 veces aparece en la biblia la palabra “discípulos”, porque el trabajo es que seas discípulo y no un mero cumplidor de normas o un simple cristiano “camaleón”, quien hace según la ocasión. Algo bueno está por venir.
Wed, 19 Aug 2026 - 03min - 2464 - Mateo 19, 23-30
La riqueza es no atarte a nadie ni a nada
1) Riqueza: Es importante recordar que riqueza es estar prendido a alguien o algo que te genera esclavitud más que seguridad. Por lo tanto, deja ir lo que no puedes cambiar, deja ir lo que no puedes controlar, deja ir incluso a personas, porque nadie cambia si no reconoce aún su problema. Deja de esperar cosas que simplemente no te quieren dar: disculpas, explicaciones, razones. etc. Hay veces que solo tienes que avanzar.
2) Para Dios nada es imposible: La vida espiritual ayuda a soltar y a seguir. Es clave buscar lo que te da paz y recordar que Dios nunca te abandona. Nunca. No dejes que nada ni nadie te esclavice y pedile a Dios que te ayude a soltar lo que te lastima y te mata, porque Dios es un Dios de vida.
3) Lo más inteligente: Aprendí de un sabio lo siguiente: “Lo más inteligente en esta vida es ‘marcharse a tiempo’”: de un matrimonio que hace aguas o lastima, de un amor que se acabó, de una fiesta que empieza a ponerse penosa, de una adicción que ya nos esclaviza, de un trabajo que nos desespera. Marcharse a tiempo de lugar, persona o cosa que nos amarga, nos corta las alas y no nos deja vivir es lo más inteligente que se puede hacer. Algo bueno está por venir.
Tue, 18 Aug 2026 - 01min - 2463 - Mateo 19, 16-22
Buscar la vida eterna
1) ¿Qué tengo que hacer?: Jesús nos muestra que «El obrar sigue al ser». Vos actúas según como sos. Es por ello que las actitudes son producto de nuestros principios y modo de vivir. Sería como esta frase: «Muéstrame cómo vives y te diré cómo piensas». Llegar a la felicidad no es tan solo por cómo actuamos. Hay veces que a la religión misma la reducimos a un producto moralista, de acciones. Es como que el cura tiene un manual: “Entonces actuaste mal en esto”. El cura busca en la guía de acciones malas y da la penitencia. ¡No, eso no es así! El catolicismo no actúa así, porque no se reduce a acciones sino que más bien es un estilo de vida, un modo de vivir, una convicción de la manera de vivir. Nosotros queremos ser otro Cristo en la tierra y nosotros luchamos por obrar como obraría Jesús hoy. Hay veces que no nos sale, pero esa es la actitud del cristiano.
2) Vende: Es la acción que le indica Jesús: “Anda y vende todo lo que tienes”. Jesús te invita a salir de tu seguridad y aprender a confiar más en Él, porque nuestra riqueza es aquella donde nos hace sentir seguros. Abandónate en sus manos, recordando que no todo puede depender de vos y no podés tenerlo todo, porque la vida es una constante decisión y es saber abandonarte en sus manos. Este joven rico tenía una gran riqueza, era “presumido”, pero de sus fuerzas y de sus logros. ¿Vos te mostrás ante los demás como el capo de los capos, el genio, el que todo hace bien? Sete sincero, capaz que te mostrás de una manera como el rey Midas (de la mitología griega), quien todo lo que tocaba lo hacía oro. Quizás vos te mostrás de esa manera.
3) Triste: Este muchacho se va triste por el hecho de que no se anima a soltar lo que Dios le pide, a desprenderse de sí. A vos y a mí nos puede venir también la tristeza cuando vemos que ya nos supera todo, cuando vemos que hay cosas que se nos escapan de nuestras manos. Aprende a buscar la alegría, la confianza hacia Dios. Si todo lo haces dependiente de vos y si haces que todo gire alrededor tuyo, es seguro que como resultado final vas a tener tristeza. Solo por hoy te propongo que estés sonriente, alegre y positivo ante los demás. Sé que te puede costar. ¡Lúchalo! Como la famosa frase de Alcohólicos Anónimos, “Solo por hoy”. Hoy te propongo que solo por hoy estés alegre, sonriente y positivo, ¿te animas?. Algo bueno está por venir.
Mon, 17 Aug 2026 - 03min - 2462 - Mateo 15, 21-28: La fe salva
1) Una mujer: Es la imagen de una mujer ajena a lo religioso, no es judía de pura cepa. Es una mujer desesperada porque está perdiendo al amor de su vida, quien le da el sentido a su vida, su hija. Va a Jesús por una desesperación y no por un cumplir religioso: busca a Jesús por desesperación y no por un mero cumplimiento. Es la figura de esa persona que no está metida en la religión, pero recurre en su oración a Dios, como puede, porque se le está yendo de su vida lo que le da sentido, «su hija». Capaz que es esa persona que ni sabe cómo rezar un rosario o las partes de la misa, pero busca a Dios para que le dé una mano en esto que está viviendo ella. La desesperación nos lleva a buscar a Jesús. El dolor y la angustia son un camino para encontrarlo a Dios. Hoy, si vos estás pasando un momento doloroso, recurrí a Él, búscalo con tus palabras, aférrate a Él como puedas, como sea, como te salga. Ante la búsqueda desesperada no hay un protocolo ni una burocracia, hay necesidad, hay búsqueda de alivio, y eso vos y yo lo necesitamos, lo buscamos. Por eso te vuelvo a insistir, búscalo a Dios.
2) No decía nada: Qué desesperante para esta mujer que Jesús no le diga nada. Cuántas veces pasamos, vos y yo, ese momento en el que parece que Dios no da respuesta de nada. Pero, en el fondo, Jesús sabe que va a pasar algo en su vida, en la historia. Pero cuán traumático es ese silencio. Hay veces que me dan ganas de decirle “Dios, háblame, decime algo; aunque sea decime no, pero decime algo”. Es algo que vos y a mí nos pasa. Hoy pidámosle a Jesús aprender a sobrellevar su silencio, a tener paciencia, a saber que estamos en su pensar y, en su momento, ha de actuar. Pero que nos dé la ayuda de comprender ese silencio. Que pueda callarme para escucharlo y que pueda escucharlo aún en su silencio.
3) La fe: La respuesta la consiguió en la fe. Su confianza y su humildad, llevaron a que esta mujer reciba un gran milagro de Jesús. La fe es todo un proceso. Es un proceso, es de a poco, es de paso a paso. No es que hoy la tenga y mañana no, porque hay que pedirla. Pero también es confiar en lo divino, confiar cuando se me acaban todas las fuerzas. Me pongo a pensar en cuántos cuidan a las personas que aman en un hospital y tienen que pasar toda la noche parados, sentados y estando atentos ante la más mínima necesidad, porque hay alguien muy importante a quien hay que acompañar en este momento difícil y duro. Es esa fe de que se va a recuperar lo que mueve a esas personas. Pienso en la fe de tantas mamás y papás que día a día luchan para darle lo mejor a sus hijos y a toda su familia. Pienso en esa fe de tantos y tantas que buscan dar lo mejor en esta vida. Por eso hoy te quiero agradecer por tu fe, gracias por escucharme, gracias por buscar a Dios, gracias por vivir esta vida, gracias por remarla y remarla cada día, aunque se hace bastante complicado. Gracias por arrepentirte cuando te mandas una macana y vas y pedís perdón. Gracias por ponerle actitud al día, aunque no tengas ganas de vivir. Gracias por buscar ser feliz. Todo esto te lo permite la fe. Algo bueno está por venir.
Sun, 16 Aug 2026 - 04min - 2461 - Lucas 1, 39-56: Asunción de María
1) Fue sin demora: En María vemos el servicio desinteresado y eficaz, porque en la vida nos vamos achanchando. Uno de los elementos que empezaron a surgir en estos últimos tiempos es la “procrastinación”, el dejar para más adelante las cosas y no hacerlas. O simplemente desganarse, sin deseo de hacer nada. Hoy pedí a Jesús la actitud de servicio eficaz, sin dar vueltas y sin chamuyar. Que tu actitud hoy sea la de hacer las cosas por el otro sin dar vueltas y sin excusas.
2) Alegría: Hoy pedí a María que te ayude a ser una persona alegre. No dejes que los golpes de la vida te hagan una persona amargada en el vivir. No dejes que estos golpes te tiren y te hagan olvidar los momentos lindos que tiene tu vida, porque la vida tiene momentos lindos. Pedí la fuerza del Espíritu Santo para poder ver la vida como ese regalo que Dios te dio y no como un peso o un castigo. La vida es corta para estar todo el tiempo lamentándose, incluso lo malo que viviste tómalo como bueno para aprender y encausar tu forma de vivir.
3) Tres meses: Cuán importante es marcar los límites, incluso en la ayuda. Porque tu ayuda al otro también tiene límites, porque es dar herramientas para que el otro viva, y no es dar dependencia a ese otro, para que su vida esté sometida a la mía. Identifica tu vida con ayudar, no con someter. Aprende que toda ayuda tiene límites en cuanto a tiempo y espacio. Ser caritativo no es ser olvidado, porque vos ayudas desde lo que sos y no es que el servicio hacia el otro “absorbe” quien sos vos. Por más servicio santo y sano que fuere, si hace que dejes de lado tu familia, tu vocación o tu misión, entonces no se llama servicio, sino más bien una gran tentación. Aprende a soltar a las personas que sirves, para que no te sirvas de esas personas. Aprende a dar herramientas para que el otro logre superarse por sí y no para que dependa de ti. Aprende a enseñarle que debe asumir desde su libertad y no de que destruyas su capacidad de elegir. Enseñar es servir, servir es amar y amar es prosperar. Algo bueno está por venir.
Sat, 15 Aug 2026 - 02min - 2460 - Mateo 19, 3-12: El bien de amar
1) Cualquier motivo: Es la visión machista, pero también utilitarista de la persona, que podemos ver en estos fariseos que se presentan ante Jesús con esta propuesta. En esto caen el hombre y la mujer muchas veces, cuando confundimos amor con atracción. Hasta incluso, si no tenés ordenada tu parte afectiva, te puede llevar a un estado de obsesión. Cuando se cae en ese utilitarismo afectivo, la persona se convierte en algo descartable o como un peluche: necesito alguien que me abrace o que me bece y ya está. Cuando lo busco o la busco para que solo me de afecto o cariño. En esto, pensá si la persona que te atrae, esa persona que te mueve, te lleva a preguntarte ¿qué aporta ella o él a mi vida? Si solo se reduce a una cuestión sensible o de besitos y abrazos creo que la terminas pifiando, la errás mal. Tendrás que plantearte qué estás haciendo con tu vida y con la vida del otro. Pensá que la otra persona tiene una historia y una vida, y hay gente detrás de esa persona. No podés usarla y luego tirarla. Es tarea tuya y mía respetar y aportar en la vida del que tengo frente a mí. Si estás aportando en la vida del otro o el otro está aportando en tu vida, bienvenido sea, y si no, sé sincero y da un paso al costado, porque se merece a alguien que lo ame o la ame verdaderamente.
2) Una sola carne: Cuando uno ama, se plenifica con el otro. Acepta caminar junto a aquella persona, más allá de que le haga bien. Es la construcción de sueños y proyectos juntos. Son distintos, ¡sí! pero se complementan, porque ambos quieren lo mejor de ambos, pero sin que el otro sea lo que yo quiero que sea. Acepto que el otro es distinto a mí, pero lo acepto como es. Por supuesto que en ambos implica renuncia, porque hay que dejar cosas, 50 y 50. Porque para ganar hay que perder, no todo lo podés tener
3) Dureza: El querer tenerlo todo nos da vuelta a todos y eso nos lleva a olvidarnos de que el caminar es junto al otro: alguno quiere correr, otro ir más despacio ; buscar un punto medio en ambos. Nuestra vida está marcada por muchas cosas, pero no puedo privar de la felicidad a nadie. El jugarse por amor es eso, jugársela y caminar junto a quien elijo como compañero o compañera de mi vida, por el solo hecho de que esa persona me hace feliz. Algo bueno está por venir.
Fri, 14 Aug 2026 - 03min - 2459 - Mateo 18, 21-35. 19, 1: Perdonar al hermano
1) Veces: La verdad espiritual no es “Señor, libérame de aquel o de aquella”, “Señor, aléjame de la persona tóxica aquella o del mujeriego aquel” o “Sácame a este sacerdote que no me gusta cómo predica o me enteré de la doble vida que lleva”. Eso no es espiritualidad, sino que es hacer la lista de los que están mal. Es mirar la paja del ojo ajeno y no la viga del nuestro, porque la verdadera espiritualidad es cuando uno hace la mirada introspectiva y se da cuenta del daño que uno hizo. Es como una pareja cuando se está divorciando, que en primera instancia siempre va a atacar al otro y va a decir: “Me hizo esto, me hizo aquello, atacó a mi familia, no me hizo feliz, etc”, hasta que uno se da cuenta que no era víctima solamente. Hay cosas de las que tenemos gran parte de culpa, pero hasta hacer la lista de culpa hace falta verdadera espiritualidad; porque culpar a otros lo hace cualquiera, pero mirarse a uno lo hace solo quien tiene espiritualidad.
2) Arreglar: Uno se va dando cuenta con la verdadera espiritualidad que no se puede amar a Jesús y hacer daño a la gente que lo rodea. Son incompatibles. Uno no puede ir a misa el domingo a la mañana y odiar a la tarde a la gente que te rodea. Cuando el corazón está inundado del amor de Dios y no de enojo la antigua lista del desprecio desaparece, porque eso cambia cuando hay una relación real con Jesús. Y esto te lo digo por experiencia. La lista de los que son diferentes a nosotros, los que son de otro grupo o los que son pecadores conocidos, todo eso desaparece, porque hay otro modo de ver la vida y el cómo vivir; porque te das cuenta que hay tantas cosas que arreglar en uno que el que me importe arreglar al otro pasa a segundo grado. Me di cuenta que llevamos una vida entera en arreglarnos a nosotros mismos.
3) Pagará: Sufrimos más en la imaginación que en la realidad, eso es clave Por eso, es importante que trabajes tu interior y aprendas a perdonar. Recordá que perdonar es el don de saber perder para ganar, es aprender a soltar y saber que hay cosas que debo sacar de mí para vivir en mí. Hoy pedí a Jesús esa paz interior que te ayude a perdonar para tener el don de vivir. Algo bueno esta por venir.
Thu, 13 Aug 2026 - 03min - 2458 - Mateo 18, 15-20: Ganar un hermano
1) Si tu hermano peca: Jesús nos recuerda que en la vida comunitaria tendremos dificultades con los hermanos. Los que estamos en la iglesia no somos santitos. Acordate que la iglesia no es una “casa de puritos angelicales”, sino más bien un “hospital de bacterias peligrosas”, en donde vamos con nuestra enfermedad, que en muchos casos es una epidemia; en donde recurrimos al gran Médico para que nos sane de todas esas bacterias que se nos pegaron en el alma.
2) Ganar un hermano: Esta es la finalidad de la corrección fraterna, no es liquidar al hermano, ni destruirlo o correrlo de la iglesia, sino más bien ayudarlo a corregir aquello que incluso no se da cuenta. Todos tenemos una enfermedad espiritual, vos, yo; una maña que tenemos que cambiar, para eso está mi hermano, para corregirme y también para ayudarme. Es importante que nos corrijamos, incluso a mí, que soy cura (muchas veces no se animan a corregirme porque tienen miedo). La corrección es un arte y es necesaria. Es un arte porque es acompañar al hermano para que haga un proceso, implica rezar por ese hermano. Es salvar su alma, pero, si no lo rezamos, podemos caer en una actitud presionante y hasta nos hacemos personas pesadas y que le estamos controlando todo al otro, y en el acto vemos algún otro defecto para corregir. En vez de ser hermanos que ayudan la debilidad del hermano, nos convertimos en perseguidores, como un “Interpol cristiano”. Por eso, cuida la oración.
3) La oración: Cuán importante es rezar unidos. Durante mucho tiempo hemos armado grupos de acción y movimientos, y eso es muy positivo, pero muchos de ellos no tenían una gran sustentabilidad y se desarmaban rápido o algunos otros se convirtieron en “grupos solidarios”. Algo novedoso y curioso que tenemos es que en estos últimos años surgieron muchos grupitos de oración. Esto es muy positivo: grupos de 8 ó 9 personas que se juntan a rezar el rosario y a formarse. Qué lindo recordar aquello que decía el santo: Primero la oración, segundo el sacrificio y, por último, la acción. ¿En tu grupo tienen momentos de oración? Qué lindo es sentirte unido, en familia, dentro de la Iglesia, que uno reza por el otro. Más lindo es sentir a mi lado a Jesús, que está conmigo. Hoy, cuando vayas a misa, recordá esta frase “Donde dos o más estén reunidos en mi nombre, yo estoy en medio de ustedes”. Algo bueno está por venir.
Wed, 12 Aug 2026 - 03min - 2457 - Mateo 18, 1-5. 10. 12-14: Ser pequeños
1) Preguntarle: En los discípulos vemos personas rotas. Son personas que tienen cicatrices detrás del maquillaje, algo que también tienen personas cercanas a vos o puede que vos mismo. Cuando alguien está “roto”, sea hombre o mujer, cuando uno tiene muchas heridas le cuesta mantener relaciones y esa persona herida busca en otros que le ayuden a mantener el peso de su dolor. pero el único que puede cargar el peso de tu dolor es Jesús. Nadie más que Él, porque cuando vos ponés el peso de tu dolor en otra persona se terminan cansando o se rinden y se van. Ninguna relación puede resolver lo que te pasó en la niñez o en tu juventud o en tu pareja anterior. Personas que están rotas e incompletas sueñan con estar con personas completas, por eso,, cuando estás vulnerable buscas idealizar personas que crees que te sacarán adelante. Buscamos a la persona perfecta, pero no nos preocupamos por ser perfectos para la otra persona. Por eso, uno tiene que cerrar el pasado, si no, hay personas que pasan a ser tu síntoma y vos pasas a ser la patología.
2) Niño: Todos tenemos esa situación de querer volver a ser como niños, queridos y acompañados. Por eso, es trabajar en el día a día. Te animo porque sé que trabajaste mucho por vos y hay cosas que sí lograste resolver, ¡vamos! Esto es paso a paso, y quedan cosas por delante. Mira la vida como un niño: con ganas, con ilusión y con confianza. Tenés que tener ese corazón guerrero y no tenés que aflojar. La vida te regaló cosas increíbles y te las va a seguir regalando. Confía como el niño que confía en su padre y aprende a mirar tu simpleza de vida, para que tu vida sea simple.
3) Recibe: Los tiempos de Dios son perfectos y nada se escapa de su control. Y a veces uno se desespera, pero Dios no llega tarde, sino más bien en el momento exacto. Lo que hoy parece demora puede ser protección; lo que hoy parece silencio capaz que es preparación, por eso confía en tu Padre Dios aunque no entiendas el proceso. Algo bueno está por venir.
Tue, 11 Aug 2026 - 02min - 2456 - Juan 12, 24-26: San LorenzoMon, 10 Aug 2026 - 05min
- 2455 - Mateo 14, 22-33
Es un fantasma
1) Multitud: La otra vez escuché sobre las tres cosas que tiene que tener un padre para con sus hijos: a) paciencia: mucha paciencia. b) responsabilidad: porque uno tiene que ser un padre responsable. c) comprensión: y aquí está lo importante, porque es comprender y no entender que los hijos no vienen al mundo para cumplir tus deseos sino los de ellos; que los hijos no vienen al mundo a cubrir tus necesidades, sino las de ellos; no vienen a cubrir tus expectativas, sino las de ellos. Por eso, hoy vemos que Jesús tiene paciencia, mucha paciencia, al ver que se quedan con la multiplicación de panes, que tienen la panza llena, pero no entendieron el signo, el Evangelio. Tiene la responsabilidad de seguir anunciando la Buena Noticia y no se queda para que lo hagan rey. Comprende que el corazón es un misterio y se lo debe trabajar despacio. Trabajemos estas tres cosas: comprensión, paciencia y responsabilidad.
2) Montaña: Creo que hay veces que te faltas el respeto a vos mismo al hacer cosas por los demás, pero no hacerlas por vos. Por eso, volvé a ubicarte en la oración y en estar a solas, porque te recuerda tu origen y tu fin. Jesús, ante semejante milagro que hizo, no se queda en el triunfalismo, sino que vuelve a su interior, a la distancia de la multitud y a la intimidad con Dios. Por eso, vos también, volvé a tu momento íntimo, porque si no, el mismo triunfo te puede robar la paz.
3) Caminar: Te cuento algo que hice hace unos años atrás. Mi papá estaba cocinando, yo me acerqué y le pregunté “Pa, ¿cómo estás?”. Él, cómo siempre, me dijo “Bien”. Yo le dije “¿Cómo te fue hoy en el trabajo, se vendió algo, cómo está el mercado?”. Y él me contestó: “Bien, hijo, bien, todo bien”, y después le pregunté “¿Cómo está tu salud?”, a lo cual, me miró serio y preguntó “¿Pasa algo?”. Yo le contesté: “Mira pa, siempre el papá le pregunta al hijo, pero nunca el hijo le pregunta al papá. Así que hoy yo te pregunto a vos. Decime, contame cómo estás”. Ahí se le empezaron a salir las lágrimas, y le dije. “Dame el pollo, así lo sigo cocinando yo y poné el agua para el mate. Sentémonos y me contás qué hiciste hoy”. Nunca vi su cara tan sorprendida, pero comprendí que momentos de felicidad se dan con la simpleza de preguntar cómo estás. Capaz que alguien cerca tuyo está en una tormenta, invítalo a sentarse y conversar. Capaz que le das alivio o estabilidad escuchándolo o escuchádola sin juzgar. Algo bueno está por venir.
Sun, 09 Aug 2026 - 03min - 2454 - Mateo 17, 14-20
Cayendo de rodillas
1) Multitud: No siempre la soledad significa que no quieren ayudarte, porque no hay ausencias de rostros sino que hay ausencia de intimidad. Cuando uno siente que no te quieren ayudar es que ponemos tantas capas de cebolla que quien se acerca a nosotros, se le hace imposible meterse en lo profundo. Hay veces que tu protección termina siendo tu celda y te lleva a vivir en una soledad. Cuando planteas que no te entienden tus hijos o tu cónyuge: no será que el problema lo tienen todos o ¿lo tenés vos? Los muros no solo protegen al que está adentro sino que también deja afuera al que quiere entrar. Uno queda atascado en su propia protección, sentiste que la vida se te fue y estás esperando que regrese. Pero desde el vientre de tu madre hasta la sepultura tenés un día menos de vida. No entender cómo vivir es perderse la caridad de la vida. Vivir sobreviviendo no vale la pena porque sobreviviendo toda la vida te termina matando y amargando.
2) Curar: Los miedos se hacen más grandes cuando los callamos y lo vivimos por dentro. Hay gente que está enferma por los miedos que tiene, porque esos miedos te llevan o la llevan a indecisiones. Por eso, aprende a hablar porque lo que se habla, se cura y lo que se cura, alivia.
3) Pudimos: Uno en la vida vive como puede, uno hace lo que puede… Uno es el papá que puede ser o la mamá que puede ser, yo soy el cura que puedo ser, con lo bueno o lo malo, pero se le pone ganas. En ese vivir como se puede, uno se lastima, con algo o con alguien y decimos “no me dañen más”. La verdadera soledad no se basa en si no compartes una cama o una casa con alguien. La soledad se hace más intensa cuando tienes muchas más razones para estar solo, y sin embargo, te sientes solo. Por eso está la oración, es la fuerza de tu interior que te ayuda a descifrar dónde estás, hay cosas que solo la fuerza de la oración te puede librar. Por eso, date la oportunidad de orar y buscar esa interioridad. Algo bueno está por venir.
Sat, 08 Aug 2026 - 03min - 2453 - Mateo 16, 24-28
Renunciar
1) Venir: Mira, no importa cuánto hayas ido por ese camino equivocado, porque todavía estás a tiempo de dar la vuelta. Por eso, ir a Jesús es saberte y aceptarte como sos. Siempre se puede lograr un cambio en tu vida, porque, como diría Marco Aurelio, “La pérdida no es otra cosa que un cambio, y el cambio es la naturaleza de la vida”. Anímate a vivir sabiendo que hay una oportunidad pero la vida es una sola. No dejes que las amarguras te hagan olvidar hacia dónde vas.
2) Perderá: Cuando estamos deprimidos y con la mente rota es fácil olvidar las cosas buenas que pasan en nuestra vida. Por eso, te propongo que escribas alguna vez en tu vida puntos de gratitud para agradecer por lo que tenés. Cuando estés triste te aseguro que escribir te va a hacer mucho bien. Escribí todo lo que tienes. Te doy algún tip: primero: no estás en la cárcel; hay mucha gente que quisiera tener un día de libertad y caminar tranquilamente. Ya ahí sos dichoso o dichosa. Segundo: podés ir por vos mismo al baño, no te tienen que llevar, no estás usando pañales. Hay gente que no puede Y voy un poco más, tercer punto: posiblemente desayunes y ya eso es un montón. El ver todo lo bueno que sí tenemos es una sustitución divina en tu mente, en tu pensamiento, porque parte de la trampa de la depresión es ese espiral negativo que te lleva a ver todo mal o que todo es malo y los pensamientos negativos atraen a otro y otro y a otros. Hay cosas negativas e inútiles que pensamos y eso hace más pesada la cruz que ya tenemos.
3) Gloria: Comprendí con el evangelio que uno no tiene que vivir para impresionar, sino para estar en paz con uno mismo. Cuando vas comprendiendo esto es como que hasta evitas que te entren balas dolorosas, pero que son sin sentido. Por eso, yo, cuando me cuentan comentarios sobre mi persona que son solo chismes, “No sabes lo que han hablado de vos, lo que han dicho”, al toque cambio de tema y no le doy importancia, porque sé que no es verdad y porque ni siquiera le doy un segundo a que entre en mí. Aprende a llevar la cruz de tu vida, pero no lleves la cruz que otros quieren imponerte en tu vida. Aprende a distinguir cuál es tu cruz y cuál es la cruz que te quieren imponer. Hay cruces que no te corresponden. Hay una cruz en tu vida, pero no para vivir de manera masoquista, en buscar el dolor por el dolor, sino más bien hay una cruz para una gloriosa resurrección. ¡¡¡Resucita !!! Algo bueno está por venir.
Fri, 07 Aug 2026 - 03min - 2452 - Mateo 17, 1-9
La transfiguración
1) Aparte: A veces permitimos que nuestros miedos dicten nuestras decisiones. Tenemos tanto miedo a tomar una decisión incorrecta que, para estar seguros mejor no tomamos ninguna decisión. Leí incluso una estadística que dice que muchos de nuestros jóvenes no se han casado, no porque no amen a la otra persona, sino porque tienen miedo a casarse y cuando se casan, después, tienen miedo a ser padres. Hay veces que usamos la excusa de “Dios dame una señal”, pero la vida sin riesgos no tiene ganancias y eso lo vemos en el Evangelio de hoy. El que pide confirmación puede que se le pase toda la vida. Yo me crié en una Iglesia que era el sistema de la confirmación: “Dios, confirmame si aparece tal cosa”, “Si entra tal persona vestida de tal modo, eso me está diciendo que Dios me dice…”. En el mismo seminario me apuntaban a ello. Parecía que Dios era como un horóscopo en donde, si pasa tal cosa, entonces Dios me está diciendo… Y no. Por eso tuve hasta compañeros que estuvieron años sin decidir ser cura o no. No llegamos a entender que la indecisión ES una decisión. Creo que lo que más nos falta en la Iglesia no es más recursos, estudios o capacidades, sino más escucha y obediencia al Espíritu, como lo vemos hoy, cuando vemos en el Evangelio que dice: “Escúchenlo”.
2) Estamos: “No todos los que han muerto realmente han vivido”. Acordate de esa frase porque te puede cambiar la mirada de tu vida, porque no todo el que baja al sepulcro realmente ha estado vivo. Hasta vi gente que vive para probar algo a alguien que ya no está en su vida o demostrar algo a quien ya no está. Hay gente que vive para sobrevivir y demostrarle lo que hace a alguien que ya no está. “Yo quiero que mi ex me vea para que comprenda lo que se perdió”. “Cómo quisiera que mi papá vea lo que yo soy hoy, tanto que él me criticaba”. Hay gente que vive para las redes sociales, incluso, para que gente a quien no le importa le ponga “like”. Vivir para hacer cosas para gente que no le importas, no sirve. Te aseguro que, de los 4000 seguidores que tienes no sé si encontrarás 4 que lleven tu ataúd. Ese que te pone “like” a tu foto con filtro (seguro) es difícil que te cuide cuando estés internado o internada. No sirve vivir buscando identidad o definiendo tu vida desde el qué dirá. Hay gente que vive solo para ser aprobado por su padre o su madre; ya tiene 50 años y sigue esperando la aprobación de su papá o mamá. Por eso, pon tu mirada en el Salvador y recordá que se necesita ver y escuchar para creer, como Pedro, Santiago y Juan.
3) Tocándolo: Hoy celebramos una fiesta que nos consuela. Es tener una mirada hacia el cielo y saberse digno de Dios por su gracia. Hace unos años hacía boxeo, como una manera de distraer mi mente. Mi profesor me dijo “Luis, la toalla no te la doy cuando pelees” y le dije por qué, a lo cual me contestó: “La toalla no la tiene el boxeador para que no la tire, la tiene alguien fuera del ring, porque si la toalla se la dan al boxeador cuando le golpean el ojo o le parten la boca se rendiría, tiraría la toalla y se terminaría la pelea. Entonces no le dan la toalla”. Por eso hoy te digo a vos: “No te dieron la toalla, Dios no nos llama a rendirnos sino a permanecer”. Acordate que, a quien permanece fiel hasta la muerte, Dios no lo suelta. El deseo de rendirte siempre está presente, a mi me pasó muchas veces, pero no tenía la toalla para tirarla y miré la cruz y seguí. Hoy anímate a seguir, porque no tenés la toalla, y Jesús hoy te vuelve a recordar que después de la muerte hay vida. Algo bueno está por venir.
Thu, 06 Aug 2026 - 05min - 2451 - Mateo 15, 21-28
No dijo nada
1) Cananea: Tenemos que tener mucho cuidado cuando juzgamos a la ligera quiénes son temerosos de Dios y quiénes no. Hay “mundanos” (calificados por nosotros) que tienen más humanidad que muchos de los que van a la iglesia y están en grupos parroquiales, movimientos e instituciones. Me animo a decir que vi mujeres que usan pantalones ajustados y son más espirituales y serviciales que algunos que van todos los días a misa casi vestidos de musulmanes. También he visto gente del mundo amando a Dios a su manera y he visto a gente de Dios amando al mundo en secreto. Como también he visto gente mala que cambió para bien y gente buena que se cansó de hacer el bien y empezó a hacer maldades. Hasta vi más gracia en personas no creyentes, que en católicos que juzgan a aquellos que nunca se acercan a la iglesia y hasta los condenan al infierno. Encontré más lealtad y códigos entre ateos que entre cristianos, quienes a la primera te liquidan y te atacan por tu actuar. Por eso, hoy vemos a la cananea, que no es parte del staff de Jesús, pero que nos enseña a todos que Dios obra y actúa en todos. Por lo tanto, dejemos de creernos que somos “nosotros o ellos”, porque Dios ha venido a todos.
2) Gritos: “El agua derramada no vuelve al recipiente” dice un dicho japonés, el cual habla del pasado y el tiempo perdido. Hay decisiones que ya no podés cambiar y el arrepentimiento consume energía, intentando una realidad que ya dejó de existir y, mientras miras atrás, pierdes fuerzas para avanzar. Un samurai no se detiene a recoger la flecha que ya disparó, porque no negocia con el pasado, sino que acepta y aprende. Porque el poder no está en controlar lo irreversible, sino en la velocidad con la que uno acepta las cosas. Porque el pasado es una piedra inmóvil y tu vida solo cambia en la dirección hacia la cual decides caminar
3) Cachorros: No somos quienes fuimos, sino que somos otros. Yo no soy el mismo que cuando tenía 30 años. Hasta incluso cambié mi modo de ver la vida, ni pensaba como pienso ahora, porque todo en esta vida tiene un tiempo, incluyendo la amistad y la familia. Por eso, no podemos formar amistad toda la vida y no puedo obligar a que me quieran toda la vida. No todos vamos a conservar los amigos de siempre y no toda familia mantiene su sistema para siempre, porque cuando llegan los yernos, las cuñadas, las nueras, algo puedo cambiar o mucho puede cambiar. Cuando vas conociendo a Dios, te van cambiando los valores y principios, hasta llegas a pensar que sos como sapo de otro pozo con tus cercanos y hasta con tus familiares, sentís que sos medio adoptado, porque mucha gente valora nuestro presente con esa perspectiva que tenía de nuestro pasado. Recordá que Jesús no pudo hacer milagros en su ciudad, porque la gente decía “Pero si este es el hijo del carpintero, yo lo conozco”. Lo que impidió su milagro no fue su ubicación geográfica, sino la visión limitada de los que se fijaban más en su pasado que en su presente. Algunos de nosotros tenemos gente que nos dice “Yo te conocí cuando eras nadie”. La gente siempre te va a juzgar por el pasado que fuiste y no por lo que sos hoy. Algo bueno está por venir.
Wed, 05 Aug 2026 - 03min - 2450 - Mateo 15,1-2. 10-14
Quebrantar la tradición
1) Manos: La lealtad no es siempre y cuando entiendes las cosas. La lealtad es lo que hizo David con Saúl o María con Jesús. La lealtad no se negocia: o soy o no soy, porque la entrega es total. Es eso lo que vemos en el Cura de Ars, ya que hoy es el día del sacerdote.
2) Comprendan: Una vez escuché a una persona que tenía una contractura muscular tremenda, que lo dejó duro por un buen tiempo. Le sugirieron que vaya a un señor quiropráctico que lo atendiera ya que había ido a sanatorios y hospitales y no le calmaba nada. El anciano quiropráctico lo sentó, agarró un bolígrafo y le dijo “Le voy a recetar algo que le hará muy bien para calmar todo esto”. Tomó una hoja A4 y puso en grande “Tomar decisiones”. Y le dijo que no son más de dos o tres. Porque, cuando no tomas decisiones, hasta se te sobrecarga la salud y te lleva a tener estrés por acumular problemas que hasta no valen la pena. Uno tiene que hacer ejercicios de elecciones y prioridades. Eso es ganar sabiduría y también aprender a envejecer. Los gustos no cambian, pero sí las prioridades. Entonces hay que hacer espacio para problemas que merecen nuestra atención y otros que son un lastre innecesario. Recuerda que los aviones no vuelan sin saber el peso de su carga. Por eso, también te lo paso para la vida: “Cuanto uno más alto decida volar, menos peso podemos transportar”. La sabiduría de la vida implica elegir qué batalla vamos a pelear y qué no, que volará fuera de nuestro radar. Saber decir “En esto no me voy a meter” te hace más sabio.
3) Boca: Un perro come todos los días pero lleva un collar, mientras que el lobo pasa hambre, pero tiene libertad. Muchos de nosotros elegimos el collar, porque a ese collar lo llamamos “seguridad”. Cuenta la historia que un lobo se encuentra con un perro, este le pregunta: “¿Por qué estás tan gordo querido perro?”, a lo cual el perro le contesta: “Es porque mi amo me da de comer todos los días”. El perro le dijo al lobo “Mi vida es fácil. Nunca pasaré hambre”. El lobo ve la marca en el cuello del perro y le preguntó “¿De qué es esa marca?” El perro le contestó “Es la marca de mi dueño, ya que durante el día estoy atado y por las noches soy libre”. El lobo lo miró y se fue al bosque nuevamente. El lobo tomó una decisión. El hambre no es el problema, sino que es el precio de la libertad. El collar no siempre es un trabajo, sino que es muchas personas que están en relación. Por eso, hay personas que se atan al collar de alguien. Una relación que hace que tengas comodidad, pero con el precio de estar atado a alguien por miedo a la incertidumbre de irte. A veces el collar es un grupo de gente al cual sigues perteneciendo, porque el sentirte aceptado por ellos es más fácil que la soledad de haber evolucionado y madurado. A veces tenés el collar que vos mismo te ponés, buscando depender de alguien para sentirte alguien, porque parece que solo no lo puedes ser. Como diría mi papá “No puedes controlar a un hombre que no tiene miedo a pasar hambre”. La persona rica no es quien más tiene, sino la que menos necesita. Algo bueno está por venir.
Tue, 04 Aug 2026 - 04min - 2449 - Mateo 14, 22-36
Subieran a la barca
1) Obligó: Steve Jobs, el genio de Apple, fue despedido en 1984 (el año que nací) pero, cuando la empresa cayó, lo buscaron y lo volvieron a contratar en 1997. Dicen que todos se acuerdan de un Jobs que llegó descalzo a una pizarra blanca y en ese momento, que Apple tenía cientos de productos, él dividió la pizarra en cuatro. En uno escribió “pro”, en otro “consumidor”, en otro “escritorio” y en otro puso “móvil”. Luego se dirigió a los ingenieros y les pidió que hicieran un producto Apple para cada cuadrado y que borren el resto. Y eso pasó. Por eso, hasta hoy Apple trabaja solo en cuatro cosas. Mira, si esto funcionó, porque con esto les fue muy bien, también esto va a funcionarte en la vida. Porque creo que, a una determinada edad,
uno tiene que entrar y dividir en 4 la pizarra de su vida. Decir: en esto me puedo enfocar y en estas cosas no puedo porque no es lo mío. Uno tiene que ser prudente y decir “Hasta acá llegó y hasta acá no”. Hay veces que uno quiere ser de todo y hacer de todo y, desde la cuna a la tumba, te vas dando cuenta que en una sola cosa podés ser bueno, no en todo. Fíjate para qué sos bueno. No me refiero a tema de oficio o presión, sino a las cosas de la vida: capaz que sos solidario o buen consejero o consejera. Cuando vos te enfocas en la vida en aquello para lo cual naciste, descubrís exactamente tu propósito en la vida. Hay dos fechas importantes en la vida: cuando uno nace y cuando uno descubre para qué nació en esta vida.
2) A solas: La vida nos golpea: la enfermedad deja sin salud, y sin salud no hay alegría. La economía deja sin trabajo y cuando falta para comer y uno tiene que hacer malabares para llegar a fin de mes uno no tiene ganas de reírse; o esa persona que me dejó infeliz porque me usó. Puede que algo o alguien nos robe la felicidad. La alegría parece algo tan frágil porque un día la tenemos y otro no, pero aún así la seguimos anhelando. Por eso, vuelvo a repetirte, todo depende de tu actitud y tus ganas de vivir. Por eso es importante que encuentres esos espacios de estar a solas y encontrarte vos con Dios; encontrar lo que te alegra y el sentir tu vivir. Siempre es bueno buscar tu espacio.
3) Fe: Marco Aurelio decía que “La mayor derrota de tu enemigo es que nunca consiguió convertirte en alguien como él”. Por eso, no pierdas la fe, aunque parezca que te hundes. No dejes de mirar hacia Jesús y no dejes la vida espiritual aunque parezca que no tienes estabilidad en nada. Dios obra a su momento y en su tiempo. Déjate ayudar por Dios, míralo a Él. Algo bueno está por venir.
Mon, 03 Aug 2026 - 03min - 2448 - Mateo 14, 13-21: Denles de comer
1) Enterarse: Hay una frase que me dejó pensando: “Tienes la vida que te mereces y mereces la vida que tú eliges”. Hay veces que tenemos el problema de no responsabilizarnos de las cosas que nos ocurren, y uno no puede cambiar las cosas que piensa que no dependen de uno. Hay que hacerse responsable de lo bueno así como de lo malo de uno mismo. Las personas que no tienen la vida que quieren y no luchan por tenerla te dicen que nada de lo que les ocurre es su culpa. Es una diferencia de mentalidad y también de actitud.
2) Acercaron: el amor de hermanos no siempre es perfecto. Discutimos, fallamos, pero cuando la vida golpea ahí estamos. Un hermano conoce tu peor versión y aún así se queda. En las buenas celebra con vos y en las malas se convierte en tu refugio. No es solo sangre, sino lealtad, esa lealtad que resiste tormentas. Es ese abrazo que no pide permiso y esa mano que no te suelta cuando todo el mundo se oscurece, y eso es hermandad. No me refiero a la parte sanguínea, sino a la lealtad de esa persona que está a tu lado, porque hermandad es “amor que no se rinde”.
3) Traigan: No porque alguien te ame hará todo lo que vos quieras, porque eso no es amor, sino más bien “esclavitud”. Una persona te puede amar mucho, pero te puede decir: “Mira, hoy no tengo ganas de esto”. Hay momentos que ponen en juego el amor de una persona, pero no se puede medir el amor de una persona por el capricho del otro. Hay gente que te necesita para que vos la alimentes desde lo que sos, pero hay gente que se encapricha a que le des siempre de comer. Por eso, el darse también tiene un límite. Por eso uno pone lo que tiene y Dios hace todo para que se complete. Pero es darse desde un amor sano no desde un capricho insaciable. Algo bueno está por venir.
Sun, 02 Aug 2026 - 02min - 2447 - Mateo 14, 1-12: Tetrarca
1) Herodes: No sé si recordás esa historia en la cual un hombre va a pedir empleo en el circo y el dueño del circo le dice: “Mire, no tengo trabajo para darle, pero se me murió el gorila. No sé si quiere disfrazarse de gorila y le pago algo”. El hombre lo hizo y se tomó tan a pecho el trabajo que era la atracción del circo. Pasado un tiempo se subió a un árbol cerca de su jaula y se hamacó tanto que cayó en la jaula de un león africano. Empezó a gritar: “Socorro, que soy un humano disfrazado de gorila”, a lo cual el león le dijo “Cállate. No digas nada, si no los dos nos quedamos sin trabajo”. Hay veces que tenemos tendencia a escondernos y a simular ser algo que no somos. Los psicólogos llaman a esto el fenómeno del impostor. Pero no fuimos hechos para complacer a los demás. No puede ser que vivas para agradar a alguien, porque eso te puede llevar a convertirte incluso en un asesino de identidad, como le pasó a Herodes.
2) Encarcelar: La vida espiritual comienza al otro lado de la entrega. Es entregarle a Dios tu futuro y abandonarte en Él. Es luchar para no controlar a los demás ni buscar cambiar a los demás para que sean como vos quieres que sean, porque eso es encarcelar. Eso te dará una libertad maravillosa, cuando soltás, cuando empiezas a preocuparte del qué dirán de nosotros o te importa mucho la imagen o la crisis que no la podés resolver ya, te termina esclavizando. Cuando nos enteramos de un chisme sobre nosotros o cuando alguien escribe algo malo de nosotros en redes y pasamos una semana sin dormir, ahí descubrimos que volvimos a querer agarrar el control. Por eso tu lucha espiritual es soltar y encomendar.
3) Entristeció: Pide a Dios siempre el don de la serenidad para no actuar desde las pasiones, sino desde el corazón. Te comparto esta oración que e ayuda bastante. La oración de la serenidad: Señor, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar. El valor para cambiar las cosas que sí puedo cambiar y la sabiduría para conocer la diferencia. Viviendo un día a la vez, disfrutando un momento a la vez. Aceptando las dificultades del camino, como Jesús lo hizo, confiando en que Tú harás que todo salga bien. Si me entrego a tu voluntad para que Tú tomes el control. Señor, te ruego ser razonablemente feliz en esta vida y sumamente feliz contigo por siempre en la eternidad. Amén
Algo bueno está por venir.
Sat, 01 Aug 2026 - 03min - 2446 - Mateo 13, 54-58: De dónde le viene
1) Maravillados: Lo que te define nunca es un error, porque vas a cometer millones de errores. Te contaría todos los errores que cometí en mi vida y voy aún aprendiendo de ellos. Porque lo que te define es lo que haces después que cometiste el error. Es ahí si te corregís o te haces terco. Lo que define al ser humano es lo que hace después de la crisis. Por supuesto que hay que ver el contexto, porque hay cosas que te salieron mal o problemas que viviste por una razón totalmente ajena a vos. Por eso, la maravilla de tu vida ( y la gente queda maravillada con tu vida), es ver cómo salís de tu crisis y sacas aprendizaje de tus errores.
2) Orígenes: Si nos deprimimos no somos malos cristianos, hasta Elías se deprimió. Porque somos humanos. Cuando la gente pregunta de dónde viene Jesús es necesario considerar que es verdadero Dios, pero también verdadero hombre. Vos y yo somos humanos. Tenés que reconciliarte con que sos humano. Aprende a saber que no sos Superman, deja de exigirte como un súper héreo. A veces vivimos como marcianos y, cuando viene la tristeza o la enfermedad, decimos: “¿Por qué Dios me falló?”. Y no, somos humanos. Yo también hay veces que me siento cansado y solo tengo ganas de llorar. Vos sabes cómo es la vida. Hoy estás victorioso en la cima de la montaña, creyendo que todo quedó atrás, que ya no hay problemas, que ya no hay fracasos, pero, al día siguiente, estás tirado en el valle boca abajo. Pero, a pesar de todo, hay que seguir adelante, porque eso nos da la fe. Saber que la gente hasta nos cuestionará de dónde venimos, pero debemos recordar que somos humanos y tenemos que seguir adelante.
3) Tropiezo: ¿Sabes por qué los domadores de leones usan una banqueta? Porque los leones, cuando ven una banqueta, tratan de concentrarse en las cuatro patas y eso los inmoviliza. Es decir que el león no sabe cuál de las cuatro patas es peligrosa. Entonces, la concentración dividida trabaja en forma negativa, y, lo que pasa con el león, pasa con nosotros. Los que son verdaderos líderes es porque cultivaron un tipo de concentración y enfoque diferente a la media. Siempre, cuando veas un campeón de algo, es alguien que tiene una concentración y tiene prioridades. No te olvides de estas palabras: “prioridades” y “concentración”, porque tienen que trabajar juntas. Porque si uno tiene prioridades, pero no tiene concentración, siempre sabe lo que hay que hacer, pero nunca termina haciéndolo. Pero si tenés mucha concentración, pero no tenes prioridades, sos bueno en lo que haces, pero nunca avanzas. Uno tiene que tener la sabiduría de decir “No soy bueno en esto”. El principio de la sabiduría es reconocer las limitaciones y saber decir “Esto me supera”. Esa es la diferencia entre ser eficiente y ser eficaz: ser eficiente es hacer las cosas bien, ser eficaz es hacer aquello para lo cual naciste. Algo bueno está por venir.
Fri, 31 Jul 2026 - 04min - 2445 - Mateo 13, 47-53: Redes
1) Peces: Había un hombre en una cantera que tenía que cuidar el faro que estaba en una zona rocosa. El hombre recibía el aceite para mantener la llama del faro ardiendo una vez al mes. La cantidad de aceite era justa para durar el mes completo, pero un día se acercó una persona a pedir aceite, porque no tenía nada para soportar el frío. Así empezaron a aparecer en el transcurso del tiempo gente que le iba a pedir aceite. Algunos para cocinar, otros para hacer fuego, etc. El hombre les compartía siempre un poco de aceite. El hombre trataba de ser servicial, pero el aceite que se le daba ya no tenía la prioridad del objetivo de cumplir el mantener el faro. El caso es que llegó fin de mes y ya no tenía aceite para mantener el faro. El faro se quedó sin luz y eso provocó que muchos barcos chocaran y se estrellaran en los acantilados. Los superiores lo llamaron y él les explicó las causas nobles por las cuales no le alcanzó el aceite, pero su superior le dijo: “Hiciste mal, porque el propósito del aceite era para mantener la luz y guiar a los barcos”. Esta historia me hace pensar mucho, porque el gran secreto de la vida es descubrir el para qué se nos dio el aceite, para qué nacimos, en qué somos especialistas, en qué somos buenos. No podemos suplir las necesidades de todo el mundo, no podemos complacer a todo el mundo. Ni siquiera Dios pudo complacer y mantener feliz a todo el mundo. Cuando uno intenta ser aprendiz de todo el mundo, termina siendo maestro de nada. Es bueno que puedas ver en qué sos bueno o en qué te preparaste. No podés hacer todo, todo.
2) Recogen: Si no escogemos una vida, terminamos con una vida que nunca fue nuestra. Por eso, cuando uno sabe lo que quiere y cuando uno sabe decir “no” a lo que otros quieren imponerle, uno tiene que saber bien qué es lo que quiere. Eso es algo que no todos lo tenemos en claro gran parte de la vida. Y, cuando vivimos una vida heredada, podemos caer en una rutina que nos termina nublando la visión del vivir y se nos apaga el fuego de lo que nos motiva, y perdemos la alegría de estar vivos. Esto pasa en todo, incluso en la pareja; porque, si a una pareja le quitas el romance, se convierte en rutina. Hasta hay gente que se arrastra de lunes a viernes para tratar de llegar al sábado, porque no soporta la rutina del trabajo. El problema es cuando vivís en el cómo hacemos, olvidándote del por qué lo hacemos.
3) Ardiente: Siempre la vida es una toma de decisiones y eso implica asumir responsabilidades. Hay cosas que tenés que dejar si no funcionan y cosas que tenés que asumir, porque te dan vida. Pero puede que la rutina que estás manteniendo te lleve a mantener una vida de infierno, en donde todos los días hay conflictos y todos los días hay golpes. Por eso, fíjate bien por dónde vas caminando. Siempre es bueno parar, pensar y ver por dónde seguir para comprender cómo vivir. Algo bueno está por venir.
Thu, 30 Jul 2026 - 03min - 2444 - Juan 11, 19-27: El consuelo de Jesús
1) Salió a su encuentro: Marta sale al encuentro de Jesús. Es esto lo que vos y yo también viviremos. Es ese proceso en que Jesús viene a tu vida y vos tenés que recibirlo, no podés ser indiferente. Cuando uno se encuentra con Dios, le cambia la vida, y es allí donde forja su corazón y se alimenta en Dios.
2) Si hubieras estado: Es algo que nos pasa cuando cuestionamos a Dios, cuando le decimos que pudo haber otras opciones, que no comprendemos la labor de Dios en nuestras vidas y en la de nuestros seres queridos. Aparece esa lucha interior en donde solo está el signo de pregunta.
3) Crees: Es allí donde Dios te propone un camino de fe, en creer en Él y saber que Él te propone algo mejor que con el tiempo lo vas a comprender. Solo el tiempo te ayudará a ver y a creer, y te consolará lo que veas. Algo bueno está por venir.
Wed, 29 Jul 2026 - 01min - 2443 - Mateo 13, 36-43: Regreso a la casa
1) Semilla: Roberto Fontanarossa, el fallecido humorista gráfico argentino, dijo que, cuando llegó a la cima del Everest, miró hacia arriba y el cielo estaba tan lejos como siempre. Esto nos deja la enseñanza de que uno cree que cuando llega a la cima ya parece que no falta nada, pero el cielo sigue estando lejos. La vida tiene una manera muy honesta de enseñarnos las cosas. Nadie gana siempre, nadie lo tiene todo, porque todo no se puede en la vida. El dolor también es parte de quien ama una ilusión, pero la buena semilla de tu vida es comprender que un fracaso o una derrota no tienen que opacar todo lo lindo de tu vida y tus logros. No podés vivir buscando siempre llegar a la cima, porque podés olvidarte del privilegio de recorrer el camino. Acordate que la felicidad no consiste en ganar siempre. Tal vez, consiste en agradecer que alguna vez te tocó tocar el cielo con las manos, aunque después quede tan lejos como siempre.
2) Mundo: Capaz que una de las cosas que más necesitamos escuchar es aprender a distinguir lo útil de lo valioso. Un inflador es útil, pero un abrazo es valioso. Casi siempre lo útil es más caro que lo valioso e incluso lo valioso rara vez cuesta dinero; y esto ocurre porque el dinero es útil, pero no valioso. Lo valioso genera mucha más felicidad a largo plazo que lo útil, pero el ser humano valora más lo útil que lo valioso y los mejores momentos de la vida no cuestan dinero. Cuando una persona está en los últimos momentos antes morir no piensa en lo útil que tuvo, sino más bien en los momentos valiosos. Nadie cuando se está muriendo está pensando en su zapato de gamuza, lo útil es utilitario, pero no nos va a hacer feliz. La vida es lo mejor que tenemos y la hacemos pasar sin pena y sin gloria permitiendo que la rutina y los días grises nos hagan olvidar lo que realmente importa. El dinero trae comodidades y calamidades. Hay familias que se dividen por dinero y personas que hasta se matan por dinero. Con la plata alimentamos el dinero, pero con los valores alimentamos el alma.
3) El mal: Hay una frase que se le suele decir a quien asiste por primera vez a Alcohólicos Anónimos: “Si realmente quieres que Dios te ayude, vas a tener que renunciar a la idea del Dios que crees conocer”. No sé si habrás visto la película “El show de Truman”, en donde todo el entorno es un show de televisión y todos los que lo rodean son actores. Él nunca sabe que, desde niño hasta que descubre que es el protagonista de un reality, todo su mundo es un gigantesco set. Todo está grabado por miles de cámaras ocultas, y visto por millones de personas. Enfrenta su vida y trata de salir de allí enfrentando sus miedos, pero el director trata de retenerlo. Truman, cuando ve que sus propios temores lo tienen atrapado, toma valor para enfrentarlos y se convierte en una persona real. Esta película me identificó, porque siento que yo también vivía y quería vivir en una burbuja protegida, en vez de tener el valor de enfrentarme a la realidad. Creía que por ser creyente nunca me iba a enfermar, nunca iba a experimentar la traición y que todo estaba bajo el control absoluto de de Dios. Yo también viví un Truman show a partir de conocer a Dios y su Iglesia. Esto me llevó a renunciar a la idea del Dios que creía conocer a través de la religión heredada, llevándome a ver que la vida es más que lo heredado y que no quita lo espiritual. Algo bueno está por venir.
Tue, 28 Jul 2026 - 03min - 2442 - Mateo 13, 31-35: Un grano
1) Se parece: Somos muy propensos a prejuzgar. Incluso, a ver al próspero por encima del indigente, pero el tema es ¿quién nos da derecho a señalar a otros como leprosos?. No es bueno hablar de nadie. Y, si un hombre se equivoca, es necesario saber que nosotros también nos podemos equivocar. Porque que alguien me caiga mal a mí no significa que también le cae mal a Dios. No funciona así. Las etiquetas nos eximen de amar. El encasillamiento en nosotros nos hace lavarnos las manos. Parece que, si no tiene mi doctrina o no forma parte del grupo al que pertenezco, no va. Clasificar a los demás es siempre separación y estrategia de fuga, para evitar involucrarnos, pero vemos cómo Jesús amaba a los leprosos y tenemos que trabajar en eso, en mirar a Jesús, quien nos muestra que hasta hacer algo pequeño por alguien te puede cambiar la vida.
2) Arbusto: Lo que te define cualquier cosa en la vida es el “propósito”. La meta o el propósito es lo que te alínea las decisiones. La vez pasada me tocó enfrentar la situación de construir nuevas aulas de catequesis para los niños. Eso me llevó a resolver algunas situaciones económicas difíciles, pero, para resolver el problema era necesario volver al propósito: “que los niños tengan ganas de venir a la parroquia”. Ese era el próposito y el objetivo. Por lo tanto, ante ese propósito pude resolver cómo decidir y manejar la situación de cómo hacer el aula de catequesis. Porque dije: “¿El chico va a querer venir a la catequesis si su aula no tiene puerta o una buena luz o los pisos rotos?”. La meta nos determina todo para abajo. Entonces, hay muchas discusiones que se acaban cuando fijas bien los objetivos y las metas, porque los “arbustos” te pueden complicar la mirada al objetivo de tu vida.
3) Muchedumbre: La gente habitualmente no quiere oír la verdad. Cuando me piden consejo trato de ser sutil, porque sé que a muchos les cae un poco mal lo que uno les dice en cuanto a la verdad. Es más, creo que muchos te buscan para que les des la razón a lo que ya piensan. Siempre se enseña que quien aconseja debe escuchar y también se llega a decir: “Háblame de vos, no de él o ella”. Pero el que te busca se siente víctima y busca cómo envenenar muchas veces al otro. Por eso es importante que el aporte que hagas en la vida del otro sea mostrarle la verdad y que, desde la libertad en la verdad, dé fruto a los demás. Algo bueno está por venir.
Mon, 27 Jul 2026 - 03min
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