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Tiempo de viajes

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Apeadero

Tras más de una década ofreciendo contenidos relacionados con viajes utilizando solo la palabra escrita en el blog Apeadero.es, nos lanzamos a una nueva aventura creando este podcast viajero. Aquí encontrarás anécdotas, recomendaciones de viaje, experiencias, vivencias y también, un poco de información sobre diferentes destinos y actividades viajeras. Los creadores de este podcast somos Ivan y Nuria, dos viajeros valencianos que empezamos a recorrer el mundo hace 20 años y que todavía seguimos realizando grandes viajes cuando nos dejan las autoridades competentes. Viajar es nuestra pasión y queremos compartirla con todo aquél que quiera escucharnos. ¡Vámonos! ¡Es tiempo de viajes!

266 - El ansia por viajar
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  • 266 - El ansia por viajar

    Seguro que te ha pasado: estás charlando tranquilamente con otros viajeros y, de repente, empiezan a soltar nombres de destinos exóticos y sientes cómo se te activa ese ansia por viajar. Es como si tu cerebro le metiera zoom al mundo de forma automática; pasas de pensar en un país a imaginarte en un cenote concreto o en una calle perdida de una ciudad que ni estaba en tu radar. Esta pulsión mental por descubrir nuevos rincones es algo que nos define y que, a veces, nos hace sentir que el mundo se nos queda pequeño, por mucho que sepamos que tiene miles de kilómetros por recorrer. A veces no hace falta ni hablar con nadie para que aparezca esa necesidad de explorar. Puedes estar tranquilamente trabajando y, sin motivo aparente, acabas abriendo Google Maps o SkyScanner solo por tantear una posibilidad. Es esa curiosidad casi infantil la que nos lleva a pasear virtualmente por ciudades con el Street View o a interesarnos por conceptos como los "Walking Simulators". Al final, buscamos esa dopamina del viaje incluso cuando estamos en el sofá, intentando saciar un hambre de mundo que parece no tener fin, aunque a veces nos planteemos si el metaverso o la realidad virtual podrían ser un sustituto real o simple "metadona" viajera. Desde un punto de vista más clínico, el ansia por viajar no tiene por qué ser algo patológico, aunque la palabra "ansiedad" asuste. Mientras que la ansiedad real es una respuesta de lucha o huida ante una amenaza, lo que sentimos nosotros es más bien una anticipación positiva, como la de los niños la noche de Reyes. Es ese cosquilleo de querer estar ya en el destino, de proyectarnos en el futuro. No llega a interferir en nuestra vida diaria de forma negativa, pero sí que nos mantiene en un estado de alerta constante, buscando siempre la próxima aventura para calmar el mono. La ciencia tiene mucho que decir sobre nuestras ganas de ver mundo. Hay estudios que relacionan directamente la dopamina con la tendencia a la exploración; parece que nuestro cerebro no está diseñado para estar meses mirando la misma pared. Necesitamos ese chute de novedad para sentirnos vivos. Es un rasgo que incluso nos hace debatir si viene de serie en nuestros genes o si es algo puramente cultural influenciado por los referentes que seguimos. Lo que está claro es que, cuando el cuerpo pide kilómetros, es muy difícil decirle que no. Uno de los puntos más interesantes de este sentimiento viajero es que la planificación ya forma parte del viaje. Se ha comprobado que muchos somos incluso más felices durante los meses de preparación que en el propio destino. Ese momento de hacer "click" y comprar un vuelo es pura adrenalina, un alivio inmediato para cualquier ansia por viajar acumulada. Planificar, mirar hoteles y organizar rutas nos permite vivir el viaje mucho antes de poner un pie en el avión, convirtiendo la espera en una fase llena de ilusión y dopamina. Sin embargo, hay que saber distinguir si lo nuestro es amor por descubrir o simplemente ganas de escapar. Existe un impulso de fuga que aparece cuando lo que queremos es huir de una rutina que nos asfixia, y ahí es donde la cosa se puede poner complicada. Viajar para conocer es maravilloso, pero viajar solo para no estar "aquí" puede ser un parche temporal. El verdadero viajero disfruta del camino, pero también sabe gestionar esa vuelta a casa sin que el contraste le genere una crisis existencial cada vez que aterriza. En el fondo, todos tenemos una especie de "Pasapalabra" mental de destinos. Tenemos que ordenar nuestras prioridades porque, seamos realistas, no tenemos 400 años de vida ni energía infinita. Existe una tensión constante entre el tiempo, el dinero y la salud, y eso es lo que alimenta nuestro deseo de quemar suela. Queremos ir a los sitios antes de que se pongan de moda o antes de que el cuerpo nos pida un ritmo más pausado. Esa urgencia por tachar lugares de la lista es lo que nos mantiene activos y siempre con una pestaña del navegador abierta busc

    Thu, 02 Jul 2026 - 59min
  • 265 - Eclipse 12A: el turismo astronómico

    El turismo astronómico está a punto de pasar de ser una rareza de cuatro frikis con telescopio a convertirse en uno de esos viajes que todo el mundo quiere contar. En este episodio nos metemos de lleno en el eclipse del 12 de agosto y en todo lo que se está montando alrededor: alojamientos disparados, lugares que empiezan a sonar como “el sitio bueno” para verlo y esa mezcla tan peligrosa entre fenómeno natural único y fiebre viajera. La gracia del turismo astronómico es que no viajas solo para ver una ciudad, un monumento o una playa. Viajas porque el cielo va a hacer algo que no se repite cuando a ti te viene bien. Y eso cambia bastante las reglas del juego. Aquí no vale eso de “ya iré otro año”, porque si el eclipse pasa, pasa. Y si estás en mal sitio, con nubes, con un edificio delante o llegando tarde porque has calculado mal, pues mala suerte. También hablamos de algo que nos parece muy interesante: cómo un evento astronómico puede transformar destinos que normalmente no estarían en la lista de prioridades de casi nadie. De repente, pueblos, zonas rurales y lugares que suelen vivir bastante tranquilos empiezan a aparecer en conversaciones, reservas y mapas. El turismo astronómico tiene ese punto curioso: convierte el cielo en excusa para redescubrir la tierra. Pero no todo es épica, claro. El astroturismo también tiene su parte de planificación, de dudas y de decisiones poco glamurosas. ¿Dónde dormir? ¿Cuánto pagar? ¿Compensa moverse hasta la franja buena? ¿Es mejor buscar un sitio famoso o escapar de la masa? En el episodio vamos tirando de ese hilo sin destripar del todo nuestras conclusiones, porque aquí hay más miga de la que parece. El eclipse sirve además para hablar de otros fenómenos que también mueven a viajeros: lluvias de estrellas, auroras boreales, cielos oscuros, observatorios, desiertos, montañas y esos sitios donde mirar hacia arriba ya forma parte del viaje. El turismo astronómico no va solo de eclipses, aunque un eclipse sea probablemente la puerta de entrada más espectacular para quien nunca se ha planteado viajar por algo que ocurre en el cielo. Una de las cosas que más nos llama la atención es cómo se mezcla la emoción con la logística. Porque sí, suena precioso eso de ver cómo se oscurece el día durante unos segundos, pero luego hay que pensar en carreteras, alojamiento, seguridad, gafas de seguridad, horarios, orientación y hasta en si merece la pena llevar cámara o simplemente vivirlo sin estar peleándote con el móvil. El turismo de eclipses tiene una parte romántica y otra bastante práctica. También hay un punto de hype inevitable. Se nota que el eclipse de 2026 va a mover gente, dinero y expectativas. Y como pasa siempre en los viajes, habrá quien lo organice con cabeza y quien llegue tarde pagando caro por una experiencia peor. En el episodio jugamos un poco con esa tensión entre “esto puede ser inolvidable” y “ojo, que igual se nos está yendo de las manos”. Este capítulo va de turismo astronómico, pero también va de esa forma tan humana de viajar detrás de algo que no controlamos. Un eclipse, unas estrellas o una aurora no se pueden reservar como una habitación de hotel. Puedes prepararte, elegir el sitio, cruzar los dedos y estar allí cuando ocurra. Y quizá precisamente por eso este tipo de viajes enganchan tanto. Cada jueves tienes un nuevo episodio de esta sexta temporada de Tiempo de Viajes en las principales plataformas de podcasting.Puedes contactar con nosotros a través de https://apeadero.es y de cualquiera de nuestras redes sociales. Tema principal: Truth and Beauty por audiotechnica (ccmixter)El contenido de este podcast se distribuye bajo licencia Creative Commons BY-SA-NC

    Thu, 25 Jun 2026 - 1h 06min
  • 264 - El sur de Vietnam

    Hoy nos metemos de lleno en el sur de vietnam, un destinazo que nos dejó loquísimos cuando lo visitamos en 2016. Es uno de esos sitios donde te gastas lo mismo que en una caña y unas papas aquí, pero allí te da para el hotel, la cena y hasta para salir de mercado nocturno. Aunque se nos quedó pendiente el norte por culpa de la pandemia, esta parte del país es auténtica canela en rama para los que buscan una experiencia de viaje real y vibrante. Si estás pensando en una ruta por la zona, el sur de vietnam tiene un sentido brutal si lo juntas con una visita a Camboya. Como el río Mekong va bajando por ahí, el recorrido fluye solo y te plantas en el Delta casi sin darte cuenta, siguiendo el cauce natural del agua. Además, ahora con el tema de los visados gratuitos para estancias largas es mucho más fácil lanzarse a explorar la zona sur del país sin comerse mucho la cabeza con papeleos ni presupuestos elevados de entrada. Una de las cosas más míticas que puedes hacer en el territorio sureño de Vietnam es pillarte una moto y tirar millas. Nosotros no hicimos el país de punta a punta, pero nos alquilamos unas motillos para movernos por libre unos días y fue una pasada total. No hace falta ser un experto, y esa sensación de libertad recorriendo el sur de vietnam por carreteras espectaculares entre arrozales y selva es algo que te vuela la cabeza. Lo mejor de perderse por la región meridional vietnamita es el factor sorpresa constante. Te sales de la ruta turística principal y de repente te encuentras con templos que tienen budas gigantescos o monjes haciendo sus mantras en un trance que te deja hipnotizado. Es un auténtico privilegio estar en rincones del sur de vietnam donde no ha llegado el turismo de masas y la gente te ayuda de forma colaboradora simplemente porque son así de majos. Y ojo, que en el Vietnam del sur se come de lujo y por cuatro duros en cualquier puesto callejero. Desde los famosos bocadillos "banh mi" con esa herencia francesa hasta esos platos de hierro fundido con forma de vaquita que te sirven la carne ardiendo. La gastronomía en el sur de vietnam es una locura de sabores, con mucho papel de arroz, hierbas frescas y ese jugo de caña con limón que es nuestra bebida preferida del universo. Si hablamos de pasta, el sur de vietnam es probablemente el destino más barato de todo el sudeste asiático. Nosotros yendo en plan "mochilero plus" —comiendo siempre en restaurantes y alquilando motos sin ratonear— nos gastamos una miseria al día por persona. Podéis encontrar hostels que están superbién por lo que os costaría solo la tasa turística en un hotel de Europa, haciendo que viajar por la parte sur vietnamita sea apto para cualquier bolsillo. Para no pifiarla con el tiempo en vuestro viaje al sur de vietnam, lo ideal es ir entre diciembre y febrero. En esos meses te aseguras unos 30 graditos y nada de lluvia, que se está de gloria para moverte. Si os vais en pleno verano, os puede pillar el monzón y eso ya es una lotería, así que planificad bien vuestra incursión en el extremo sur de Vietnam para poder disfrutar a tope de las playas en islas como Phu Quoc. En resumen, el sur de vietnam es aventura pura, gente amable que no te ve como un "dólar con patas" y paisajes que parecen sacados de un documental de los de la sobremesa. Solo necesitáis una mochila ligera, pocas cosas "por si acaso" y una moto para sentir la libertad total en el Delta del Mekong. ¡Nosotros ya estamos mirando vuelos para volver en cuanto podamos, así que no os lo penséis mucho y poneos rumbo al sur de vietnam! Cada jueves tienes un nuevo episodio de esta sexta temporada de Tiempo de Viajes en las principales plataformas de podcasting.Puedes contactar con nosotros a través de https://apeadero.es y de cualquiera de nuestras redes sociales. Tema principal: Truth and Beauty por audiotechnica (ccmixter)El contenido de este podcast se distribuye bajo licencia Creative Commons BY-SA-NC

    Thu, 18 Jun 2026 - 1h 00min
  • 263 - El eje cafetero de Colombia

    Si estás pensando en perderte por Colombia, tienes que saber que el eje cafetero es mucho más que una postal diseñada por una oficina de turismo. Pero ojo, detrás de esa fachada idílica late una región que se ha dinamizado por completo gracias al grano y que ha sabido proyectar la esencia del país al mundo entero. Es un destino que engancha desde el primer momento por su exuberancia y su autenticidad. Caminar por la región cafetera es encontrarse con una realidad que va más allá del mítico Juan Valdés. Todavía puedes cruzarte con señores de campo que visten su sombrero y su poncho con un orgullo que no tiene nada de disfraz; es su día a día. Es parte del encanto verlos en los billares al caer la tarde o encontrarte con un ganadero cruzando sus vacas mientras tú vas colgado de un Jeep Willy, esos coches que en España serían para cinco y allí llevan a media población. Es un viaje en el tiempo donde lo tradicional sigue muy vivo en cada rincón del corazón del café. Sobre el presupuesto, hay buenas noticias: moverse por el entorno del eje cafetero es de lo más barato que vas a encontrar en Colombia, especialmente si lo comparas con la zona del Caribe, la realidad es que comer y dormir allí no te va a arruinar. Eso sí, el clima es el responsable de tanto verde; prepárate porque llueve, y a veces con ganas, aunque no hace un frío ni un calor desagradables. Es ese fresquito que te permite sacar la chaqueta después de haber estado sudando en otras latitudes y ese calor que te reconforta. Lo más curioso es que no hace falta que seas un cafetero de pro para disfrutar de esta zona. Hay gente que no toca una taza de café en su vida y sale enamorada de este paisaje cultural cafetero. Pero si te pica la curiosidad, descubrirás que allí el café no se "prepara", se cocina. Existe toda una ciencia detrás, con carreras universitarias de cuatro años y ferias donde se analiza desde la altura del grano hasta la molienda más fina. Y un consejo de experto: si el café es bueno de verdad, ni se te ocurra echarle azúcar, que eso allí es casi un sacrilegio. La naturaleza en este territorio cafetero es, sencillamente, una locura. El verde es tan intenso que parece que le hayan subido la saturación a la realidad. Lugares como el Valle del Cocora son paradas obligatorias, pero la clave está en saber que no todo es un parque temático. Puedes estar rodeado de cafetales inmensos y, si no te fijas, podrías pensar que son simples arbustos en la montaña. Es esa exuberancia tropical la que te deja sin palabras y te hace querer quedarte mucho más tiempo del que tenías planeado en tu itinerario. A la hora de organizar la logística por la zona cafetera de Colombia, surge la gran duda: ¿ciudades base o pueblos con encanto? Muchos eligen Pereira o Armenia por la comodidad de los transportes, pero quedarse en ciudades que son solo núcleos urbanos puede ser un error si buscas alma. Manizales, por ejemplo, sí tiene ese punto especial con su metro aéreo y su vida universitaria, pero nada supera la experiencia de despertar en un pueblito y verlo sin gente a primera hora de la mañana, antes de que lleguen todos los grupos de turistas. Si eres de los que busca algo diferente, el eje cafetero esconde auténticas "hidden gems" que no suelen salir en las guías convencionales. Imagínate cenar en una azotea con vistas de 360 grados o, mejor aún, llegar a una finca remota donde solo se accede a caballo y donde una catarata de 100 metros te da los buenos días cada mañana. Son esos sitios aislados, sin cobertura y con aguas termales propias, los que marcan la diferencia entre un viaje normal y una experiencia que te cambia el ritmo del cuerpo por completo. Hablando del agua caliente, no puedes irte de este destino cafetero sin probar sus fuentes termales. Hay opciones para todos los gustos: desde complejos más familiares con toboganes hasta pozas salvajes en mitad de la nada donde el agua sale directamente de grietas geotérmicas. En cuanto a la seguridad,

    Thu, 11 Jun 2026 - 1h 00min
  • 262 - El ciclo del viajero

    ¿Te has parado a pensar alguna vez en cómo ha cambiado tu forma de ver el mundo con los años? Hoy nos metemos de lleno en lo que llamamos el ciclo del viajero, una especie de hoja de ruta evolutiva que casi todos seguimos sin darnos cuenta. Es como el ciclo de vida de cualquier bicho: naces, creces, viajas de una forma, luego de pronto... vas mutando. Esta evolución no es algo al azar, sino que responde a nuestras propias etapas vitales, y entender en qué punto estás puede cambiarte por completo la película de tu próxima escapada. Todo suele empezar en esa fase exploratoria, cuando eres un mochilero puro y duro que se come el mundo con cuatro duros. Es el arranque del ciclo vital del viajero, donde lo que prima es el low cost, el dormir donde cuadre y ese espíritu de que todo es posible. Esos primeros viajes, ya sea con 16 o con 18 años, son los que marcan el nacimiento de nuestra identidad en ruta, antes de que las facturas y las responsabilidades empiecen a asomar la patita. Pero claro, la vida sigue y el proceso evolutivo de quien viaja también. De repente, te ves en pareja o con peques, y ahí es donde el mundo camper suele entrar con fuerza. Ya no buscas la aventura extrema de la mochila, sino esa "predecibilidad" y comodidad que te da llevar la casa a cuestas. En esta etapa del itinerario vital viajero, las prioridades cambian: buscas destinos más cercanos, viajes más cortos pero más frecuentes, y esa sensación de hogar que solo te da tu propia furgoneta o autocaravana. Lo bueno es que esta teoría sobre el ciclo del viajero no es solo una flipada nuestra; nos hemos puesto a hurgar en los datos del INE y en estadísticas reales para ver si lo que pensamos cuadra con la realidad. Resulta que hay patrones clarísimos según la edad y la situación personal. No viaja igual alguien de 25 que todavía vive con sus padres que una pareja de prejubilados con el nido vacío. El desarrollo del perfil viajero está súper ligado a cuánto dinero tienes en el bolsillo y, sobre todo, a cuánto tiempo libre puedes gestionar. La cosa se pone interesante cuando metes a la Inteligencia Artificial de por medio. Hemos estado "espiando" nuestro propio ciclo del viajero a través de una charla larguísima con la IA, tratándola casi como si fuera un oráculo. Es alucinante lo que sabe de nosotros y cómo es capaz de predecir hacia dónde vamos. Nos ha soltado unas cuantas verdades sobre cómo idealizamos los viajes y cómo la realidad —especialmente la parte más escatológica de vivir en una furgo— a veces nos pone los pies en el suelo dentro de esta trayectoria viajera. Avanzando en el tiempo, llegamos a esa fase donde los hijos ya vuelan solos. Aquí el ciclo del trotamundos vuelve a dar un giro: recuperas la libertad, el presupuesto suele ser más holgado y el cuerpo te pide hoteles de más estrellas, pero quizás menos trote físico. Ya no estás para subir al Torre del Paine como un loco, pero sí para disfrutar de estancias largas y empaparte de la cultura local. Es una revitalización en toda regla del estilo de vida viajero, buscando la calidad sobre la cantidad. Pero ojo, que la IA nos ha propuesto unos escenarios de futuro que nos han dejado locos. ¿Te imaginas acabar el ciclo del viajero montando una comunidad en un pueblo abandonado del interior o en un rincón perdido de Tailandia? Hablamos de proyectos que mezclan el naturismo, los talleres de ahorro, la autosuficiencia y el contacto humano real. Es esa idea de crear un "hogar" para viajeros jubilados (o no tanto) donde las letrinas y los paneles solares conviven con las partidas de cartas y la buena comida de mercado. Al final, cada uno tiene que descubrir en qué punto del ciclo del viajero se encuentra y hacia dónde quiere que le lleve el viento. Ya sea que estés ahorrando para tu primer gran viaje internacional o que estés mirando parcelas en el monte para retirarte con tu camper, lo importante es no dejar de moverse. No os perdáis el podcast de esta semana porque analizamos todo

    Thu, 04 Jun 2026 - 1h 01min
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